Salud
Una auditoría del Gobierno constata un descenso de la actividad en traumatología y problemas para retener y atraer médicos en el servicio
El informe de Intervención destaca que Salud debe realizar un "esfuerzo importante" para mejorar la gestión y organización de los recursos disponibles


Publicado el 17/04/2026 a las 13:59
Una auditoria realizada por Intervención del Gobierno foral a los servicios de Traumatología y Rehabilitación del Servicio Navarro de Salud, dos de los que tienen mayores listas de espera, ha constatado un descenso de la actividad asistencial, tanto en consultas como en intervenciones quirúrgicas en Traumatología. Al mismo tiempo, revela problemas "palpables" de falta de médicos para contratar así como la "imposibilidad de retener", en algunos casos, a los MIR que terminan su formación en el servicio.
Según el informe, la situación requiere que se tomen medidas "en relación con la gestión de las listas de espera y con la planificación y gestión de los recursos humanos y materiales disponibles". Y es que, añade, el descenso de actividad se ha compensado, en parte, con el incremento de actividad extraordinaria (horas extra), "pese al esfuerzo adicional que esto exige al personal sanitario y el alto coste económico que conlleva".
La auditoría destaca el incremento de las listas de espera, que suben un 356% en Traumatología para consulta entre junio de 2018 y el mismo mes de 2025 y un 75% en intervenciones quirúrgicas.
Precisamente, fue la situación de las listas de espera en agosto de 2025 (con más de 15.000 pacientes para una primera consulta) la que situó al servicio en el foco público cuando el consejero de Salud, Fernando Domínguez, indicó la posibilidad de "intervenir" el servicio. Sus palabras causaron un "profundo malestar" entre los profesionales. El enfado ha ido a más tras el anuncio hace unos días del departamento de Salud de establecer incentivos por objetivos en el servicio. Esta medida no fue pactada con los traumatológicos, según indicaron. Y recalcaron que, en su momento, ya pusieron sobre la mesa que hay un "déficit de plantilla" para hacer frente a la demanda.
TIEMPO DE PROGRAMACIÓN
El informe desvela que la actividad de consultas no está alcanzando el tiempo de programación promedio establecido en la normativa y pactada con los sindicatos de 300 minutos asistenciales (cinco horas) y, en relación con los quirófanos, añade que "podría existir margen de mejora en cuanto a la programación de las sesiones quirúrgicas en relación con los tiempos e intervenciones a realizar".
En este marco, pone de manifiesto la diferencia entre la plantilla nominal de las distintas unidades y la plantilla efectiva real (plantilla equivalente a jornada completa) como consecuencia de las ausencias del personal por excedencias, reducciones de jornada, permisos por maternidad-paternidad e incremento de días de vacaciones por antigüedad (días 'canosos). "Los facultativos realmente disponibles para labores asistenciales han sido muy inferiores a los que figuran en las plantillas", indica.
El informe apunta la ausencia de un sistema de control de presencial, lo que dificulta la gestión del personal e imposibilita el seguimiento del control de actividad y de las retribuciones, en especial el cobro de complementos de productividad.
Así, apunta que a los problemas de falta de personal o reducción del personal efectivo respecto a la plantilla nominal, más acentuado en los Hospitales de Estella y Tudela, se pueden sumar otros factores sobre los que habría que incidir con el fin de optimizar los tiempos que los facultativos dedican a la actividad asistencial y poder mejorar la situación de las listas de espera.
En concreto, destaca el elevado volumen de las urgencias. También las guardias, ya que los días de guardia y el posterior de libranza los médicos no tienen actividad de consulta ni quirúrgica. También añade la alta carga administrativa de los facultativos y apunta que existen distintas aplicaciones que no están conectadas entre sí, "lo que es muy ineficiente". "Es necesario que se cuente con herramientas que faciliten la gestión y que permitan, de forma sencilla, llevar a cabo un mayor control de la actividad y potenciar la difusión de los indicadores establecidos para cada unidad", afirma.
En esta línea, resalta que se han detectado "ciertas deficiencias" respecto al plazo de apertura de las agendas, en los cambios de programación motivados por bajas, ausencias o modificaciones de turno de los facultativos así como en la aplicación de los criterios de citación.
Por eso, indica que el Servicio Navarro de Salud debe realizar "un esfuerzo importante", respetando la autonomía de los centros y de Atención Primaria, en "estandarizar procesos, establecer criterios homogéneos, protocolizar trabajos mediante la elaboración de guías clínicas y optimizar la planificación de la actividad del personal, sobre todo en las consultas que se asignan a los facultativos después de terminar las guardias, las visitas en plantas y los quirófanos".
