Sentencia
La estafa de 81.400 euros en Navarra que pagó compras de lujo en la calle Serrano de Madrid
Cuatro acusados de haber enviado un mail fraudulento a una empresa para reclamar el cobro de una factura negaron en la Audiencia cualquier relación con ello. Parte del dinero se invirtió en Versace o en Dolce&Gabanna


Actualizado el 17/04/2026 a las 08:20
¿Quién manipuló un e-mail en febrero de 2022 haciendo creer a una empresa tudelana que debía abonar dos facturas por un valor total de 81.440 euros a un supuesto proveedor que no era tal? La investigación de la Guardia Civil apuntó, con distintas responsabilidades, a cinco hombres, vecinos de Madrid y titulares de varias de las cuentas en las que se depositó el dinero. Cuatro de ellos (un quinto no compareció) fueron enjuiciados este jueves por los magistrados de la Sección Segunda de la Audiencia de Navarra acusados de un delito de falsedad en documento privado en concurso de normas con otro de estafa.
Los cuatro lo negaron. Con la salvedad de dos que son primos, el resto sostuvieron que no tenían nada que ver con el e-mail en cuestión, no se conocían entre sí y tampoco a la empresa perjudicada. En su declaración ante el tribunal, uno de ellos señaló que no tenía conocimiento de que hubiera dos cuentas bancarias a su nombre en las que se realizaron dos transferencias de 10.000 y 10.80 euros y que la única explicación a lo sucedido podía estar en que en aquellas fechas había perdido el DNI. “No lo denuncié porque a las dos o tres semanas saqué otro”, dijo. En el caso de otro de los encausados, afirmó que pensó que el ingreso de 10.000 euros en su cuenta bancaria podía deberse a su trabajo, la misma conclusión a la que llegó su primo, que sumó 4.400.
El cuarto encausado en declarar, con arrestos anteriores relacionados con delitos de estafas y usurpación de identidad, así como fabricación de programas informáticos, también defendió su inocencia. “No conozco al resto de acusados, no envié el e-mail y en ningún momento usé esta cuenta bancaria”, indicó, en referencia a una que reconoció haber abierto a su nombre y en la que se ingresaron 29.644, 80 euros. “Tenía problemas con la droga y la registré para vendérsela a otra persona por 100 euros”. Según dijo, él se dedica profesionalmente al sector de las mudanzas y no tiene ningún conocimiento de informática, aseguró al tribunal, sin que diera respuesta a los gastos asociados a esa cuenta, algunos de ellos realizados en tiendas de lujo como las sedes de Versace o Dolce&Gabanna en la calle Serrano o José Ortega y Gasset, en Madrid. “En ningún momento he tenido yo ese dinero en mi poder”, insistió.