Caso Cerdán en Navarra
El exgerente de Nasuvinsa Alberto Bayona admite ahora contactos con Antxon Alonso
“Yo me dedicaba a analizar parcelas y Antxon se interesó por unos terrenos, pero todo quedó en nada”, ha afirmado en el Parlamento de Navarra


Actualizado el 01/04/2026 a las 07:09
El 15 de septiembre de 2025, el consejero José María Aierdi y el exdirector gerente de Nasuvinsa Alberto Bayona dieron una rueda de prensa para responder al informe de la Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción que citaba un cúmulo de irregularidades en la adjudicación a Acciona y Servinabar de una promoción de 62 VPO en Erripagaña. Este periódico le preguntó a Bayona si había tenido alguna “relación personal o profesional” con Antxon Alonso, dueño de Servinabar. Respondió que no.
Este martes, Alberto Bayona compareció en la comisión de investigación del Parlamento de Navarra y la primera pregunta que escuchó, por boca de Adolfo Araiz (EH Bildu), es si había tenido alguna relación “directa o indirecta, laboral o profesional con Servinabar”. “No he tenido ningún tipo de relación laboral, contractual, ni profesional ni de prestación de servicios con Servinabar”, respondió. Sin embargo, al final del interrogatorio, Araiz le preguntó si después de dejar Nasuvinsa en octubre de 2023 había tenido algún contacto con Alonso. Entonces relató que un día se encontró por la calle con el empresario guipuzcoano y que de ahí surgió un interés por unas parcelas que Bayona había analizado en su nuevo trabajo. “Pero la cosa quedó en nada”, añadió.
El exgerente de Nasuvinsa defendió que las reuniones y contactos con Antxon Alonso para hablar de esas parcelas no pueden considerarse una “relación profesional” porque no se concretó en ningún acuerdo o contrato ni hubo un cobro de honorarios por medio.
Lo de los encuentros casuales empieza a ser una tónica habitual entre los comparecientes en la comisión de investigación cuando se les pregunta cuándo conocieron a personas vinculas con la presunta trama del caso Koldo-Ábalos-Cerdán. Amistades comunes, “volvimos a coincidir después de varios años”, “frecuentábamos los mismos bares”... son alguna de las frases que se han escuchado.
También empieza a causar sorpresa que la búsqueda de oportunidades de negocio es un filón laboral que despierta interés entre determinados perfiles. Antxon Alonso tenía un jugoso contrato con Acciona Construcción como bid manager (gestor de proyectos) que le reportó medio millón de euros. El exvicepresidente de UPN Óscar Arizcuren, cuando dejó la política, montó una empresa de asesoría estratégica y entre sus clientes tuvo a Antxon Alonso, al que le presentó varios proyectos de inversión que no llegaron a materializarse -facturó 57.000 euros por ello-.
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UN ESCRITO DE RECTIFICACIÓN
Alberto Bayona, después de 14 años en Vinsa y Nasunvisa, también dejó el sector público para dedicarse al sector inmobiliario. En su caso por cuenta ajena, aunque no quiso decir el nombre de la empresa. Este arquitecto de formación explicó que se dedica a captación de proyectos mediante el análisis de parcelas que luego se presentan a inversores o promotores que buscan suelo para el desarrollo de negocios.
Esto es lo que le contó a Antxon Alonso cuando se lo encontró por la calle y este le preguntó por su vida. El empresario guipuzcoano se interesó por varias parcelas que Bayona había analizado. El exgerente dijo no acordarse de cuántas reuniones mantuvo para hablar de las parcelas. “No le presentaba todas las parcela de golpe, era primera una, luego otra. Como ninguna le llegó a interesar ya no hubo más encuentros”, señaló el exgerente, que añadió que desde “abril o mayo” de 2025 no ha vuelto a estar con Alonso.
A preguntas de Irene Royo (PP), Bayona aclaró que todas las parcelas ofrecidas eran privadas y de uso residencial para vivienda libre, dentro y fuera de Navarra.
Juan Luis Sánchez de Muniáin (UPN) le preguntó si estas actividades privadas respetaron la Ley Foral de Incompatibilidades. Bayona defendió que sí porque no tenían relación con los expedientes que han pasado por sus manos durante su etapa en Nasuvinsa. “Yo solo analizaba posibles proyectos a futuro”, apuntó. La ley establece un plazo de dos años, por lo que la incompatibilidad terminó en octubre de 2025.
Por otro lado, Bayona señaló que es “absolutamente falso” lo que publicó El Español en diciembre de que Servinabar le fichó como arquitecto y participó en reuniones con clientes. “Envié al periódico digital un escrito de rectificación, que no han publicado”, afirmó Bayona, que no descartó acciones judiciales.