Medicina
Bachillerato, Universidad de Navarra y MIR: el exitoso trayecto compartido de dos jóvenes pamplonesas
El camino de Maider Manterola y Maite Losarcos se unió cuando les tocó sentarse juntas en primero de bachillerato, ahora solo cinco plazas las separan en el MIR, con los puestos 18 y 24


Publicado el 29/03/2026 a las 05:00
La Plaza del Castillo vuelve a unir a Maider Manterola Tellería (Pamplona, 2001) y a Maite Losarcos Santamaría (Pamplona, 2001). Podría ser un día cualquiera de Bachillerato en Sagrado Corazón o de su etapa universitaria en la Universidad de Navarra, pero esta vez el encuentro es distinto.
Ambas se han examinado del Médico Interno Residente (MIR) y tras compartir tantos años de aprendizajes, solo cinco personas separan a una de la otra, que han obtenido las plazas 18 y 24 en una lista de 9.276 residentes.
Se podría decir que la rama sanitaria unió sus caminos. Maider Manterola llegó hace nueve años a un colegio nuevo cuando su compañera de pupitre era Maite Losarcos. Ahora, las dos graduadas en Medicina recuerdan los momentos que han compartido durante estos años, así como el proceso de estudio intenso para sacar el MIR.
Ambas son curiosas, de las que siempre han querido seguir aprendiendo. “Conforme fui creciendo me fui dando cuenta de que me atraían más las ciencias. De hecho, sabía que quería dedicarme a algo científico”, recuerda Manterola. Aunque Losarcos también lo tenía claro. “Siempre he sido muy inquieta, intelectualmente activa. Ahora me está costando no pensar, a mí me encanta aprender y disfruto mucho estudiando”, cuenta. Su pasión fue la que les llevó a hacer Medicina en la Universidad de Navarra, seis años de los que se llevan grandes recuerdos.
Las dos cursaron el diploma de Investigación, del que Losarcos destaca la oportunidad de compartir laboratorio con las doctoras Amaia Rodríguez y Gema Frühbeck. “Me han animado muchísimo y me han abierto las puertas a ciertas oportunidades que igual yo por mí misma no podía haber conseguido”, valora con cariño. Manterola, de este largo recorrido, se queda con las prácticas en ginecología. “Fue cuando realmente me vi ahí en el futuro”, recalca. Una etapa que ha determinado su decisión en el MIR.


UNIDAS POR LA CIENCIA
Alcanzado el último trayecto de este camino juntas, que comenzó en 2017, sus caras no pueden ocultar la felicidad que sienten por el resultado obtenido. El esfuerzo ha merecido la pena y podrán escoger especialidad y hospital entre los 25 primeros. En Bachillerato participaron de la mano en la Olimpiada de Biología, en la fase regional y en la nacional, en Mallorca. También colaboraron en el proyecto Biogalaxi, sobre biología sintética, y las dos fueron al Club de la Ciencia de la Universidad de Navarra antes de comenzar la carrera.
Ambas se comunicaron que habían sido aceptadas en el grado de Medicina y acudieron juntas al campus el primer día de clase. Maite se ha preparado el MIR en Pamplona, mientras que Maider lo ha hecho en Oviedo, el momento en el que sus estudios se han separado por primera vez.
La preparación es intensa, pero tanto Maite como Maider han podido encontrar sus vías de escape. La primera se refugió en el deporte, mientras que la segunda encontró su apoyo en el grupo de amigos con el que viajó a Oviedo. “Yo soy una persona de rutinas, entonces no ha sido difícil hacerlo. Sí que es verdad que los últimos días pesan un poco más psicológicamente, porque al final estás más cansado, ya se acerca y estás nerviosa”, cuenta Losarcos.
“Yo me dejé llevar por mi academia y más o menos considero que lo he llevado bien. Pero sobre todo, gracias a la gente que tenía alrededor. También considero que es muy importante darse tiempos de descanso”, destaca Manterola. Las dos han respetado los domingos como día de descanso y consideran que hacerlo les “ha sido beneficioso”.


EL PESO DE LA PREPARACIÓN
El 24 de enero llegó el día del examen. Todo el trabajo quedaría reflejado en doscientas preguntas tipo test. “Yo estaba, sobre todo, muy satisfecha con el trabajo que había hecho, y sabía que, independientemente de cómo me saliera el examen, me iba a sentir orgullosa”, recuerda Maider, que acudió al examen en Asturias junto a su pareja Joaquín, natural de Ponferrada y con el que también ha compartido la carrera. “Pensamos que era muy importante llegar descansados al día del examen y decidimos bajar un poquito el ritmo esa última semana para intentar llegar con toda la energía al examen”, cuenta ella.
Maite estaba en casa y confiesa que a ella sí que le costó dormirse la noche de antes. “Al final tú llevas tiempo trabajando. Si has trabajado bien, sabes que has hecho lo que has podido. Lo viví contenta, y luego al salir estás con tu familia, tus amigos...”, recuerda pese a los nervios previos.
Una vez finalizado el examen tocaba esperar, volver a la normalidad, dejar el estudio aparte. Hasta que la gran noticia llegó. Se hizo esperar hasta la noche. Maider estaba cenando con unas amigas, pero esperó a llegar a casa para ver la nota con sus padres y su hermana, mientras que Maite estaba a punto de meterse en la cama cuando le llegó el aviso, comprobó el resultado y salió corriendo a decírselo a sus padres. Tras días de celebración, les toca decidir la especialidad y el hospital en el que harán su residencia. Manterola quiere escoger Ginecología, pero no tiene claro el lugar. Losarcos sabe que elegirá una especialidad médica que le permita investigar al mismo tiempo.
Ahora tienen 24 años, pero tenían 18 cuando tuvieron el primer contacto con su profesión, la Medicina, y 16 cuando se conocieron. En la Plaza del Castillo empieza a llover y, al mismo tiempo, se les pasan cientos de aprendizajes, anécdotas y personas con las que han compartido este proceso por la cabeza. Pero en especial, persisten en el motivo por el que empezaron en esto: “Ayudar a los demás”.
Si piensan en qué le dirían a su “yo” de primero de carrera, Maider Manterola responde: “Que disfrute mucho de la carrera, que Medicina es preciosa y que aproveche mucho las prácticas. Que mantenga la idea de no solo estudiar para aprender, sino hacerlo también para sus futuros pacientes”. Algo similar a Maite Losarcos: “Que trabaje y se esfuerce siempre al máximo. Que nunca se olvide de por qué empezó, que fue por aportar su granito de arena en este mundo”.
DNI
Nombre: Maite Losarcos Santamaría.
Fecha y lugar de nacimiento: 27 de agosto de 2001, en Pamplona.
Familia: Hija de Eduardo Losarcos y María Elena Santamaría. Tiene un hermano mayor, Eduardo.
Estudios: Cursó Educación Primaria en el Colegio Luis Amigó e hizo ESO y Bachillerato en Sagrado Corazón, Pamplona. Está graduada en Medicina por la Universidad de Navarra (2019-2025) y ha obtenido la plaza número 24 en el MIR.
Nombre: Maider Manterola Tellería.
Fecha y lugar de nacimiento: 18 de julio de 2001, en Pamplona.
Familia: Hija de Miguel Manterola y Ana Tellería. Tiene una hermana menor, Ainhoa. Ha compartido el MIR con su pareja, Joaquín, de Ponferrada.
Estudios: Primaria en el Colegio Cardenal Ilundain, ESO en Irubide y Bachillerato en Sagrado Corazón. Medicina en la Universidad de Navarra (2019-2025) y ha obtenido la plaza 18 en el MIR de 2026.