Educación
Estos son los 15 centros concertados que perderán un aula de infantil el próximo curso
En Pamplona figuran San Cernin, Maristas, Luis Amigó y la Ikastola San Fermín, entre otros


Actualizado el 28/03/2026 a las 11:32
Según la propuesta que Educación presentó el jueves en la Comisión de Conciertos para el segundo ciclo de Infantil (3,4 y 5 años), son quince los centros concertados que perderían un aula el próximo curso, aunque el cómputo global de unidades sean 14. Esto es así porque hay un centro, la Ikastola Jaso, que suma una unidad más y pasa de 5 a 6 por el número de preinscripciones recibidas en 3 años, un total de 35.
Por el contrario, hay otros 15 centros que pierden un aula. En Pamplona figuran Luis Amigó, La Compasión Escolapios, Nuestra Señora del Huerto, San Cernin, Sagrado Corazón, Maristas y la Ikastola San Fermín. En el resto de Navarra se ven afectados San Ana (Estella), La Milagrosa (Lodosa), Nuestra Señora de los Dolores (Mendavia), Escuelas Pías (Tafalla), Ikastola Labiaga (Bera), Ikastola Lizarra (Estella), Ikastola Tantirumairu (Lesaka) e Ikastola Ibaialde (Lodosa). Esta última ha registrado solamente una solicitud en la preinscripción y se quedaría, a priori, sin aulas concertadas.
Cabe recordar que son tres los criterios técnicos establecidos por el departamento a la hora de concertar una unidad. El primero, que la ratio media resultante de la etapa en cada centro no sea inferior a la ratio media determinada para los centros públicos, que es de 17 alumnos y alumnas en Pamplona y comarca y 15 en el resto de Navarra. El segundo, no concertar unidades para las que el centro privado no haya tenido la suficiente demanda. Y el tercero, garantizar que la oferta de plazas en cada zona no quede sobredimensionada. Unos requisitos que han levantado el desacuerdo de las patronales de enseñanza y los sindicatos, que sostienen que Educación los está aplicando de un modo que “contraviene la libertad de elección de centro de las familias”.
Pese a ser estos los 15 centros afectados, hay otros que tampoco cumplen los requisitos pero que no perderán aulas porque se les aplican excepcionalidades recogidas en el decreto que regula los conciertos educativos (Decreto Foral 416/1992, de 14 de diciembre). Uno de ellos es el de acoger a un número significativo de alumnado vulnerable. Es el caso de centros como Santa Luisa de Marillac, Amor de Dios y Regina Pacis en Burlada, el Santísimo Sacramento o Santa Catalina. Otros son centros con la única oferta de un determinado modelo lingüístico en la localidad en la que se ubican, como el Sagrado Corazón de Alsasua, el sagrado Corazón de Bera, y las ikastolas de Lumbier, Sangüesa y Viana.
Sindicatos: "Nos preocupan los puestos de trabajo y la libertad de las familias"
Los sindicatos presentes en la Comisión de Conciertos mostraban “sorpresa” y “preocupación” por el impacto que el cierre de las 14 aulas de infantil puede tener tanto en las familias como en el profesorado. “No esperábamos una bajada tan grande y estamos especialmente sorprendidos porque Educación está aplicando un criterio que no respeta la libre elección de centro de las familias”, apuntó Alicia Azpilicueta, secretaria general de SEPNA, la organización mayoritaria.
Coincidía Alejandro Gastaminza, de UGT. “El criterio de la sobreoferta de plazas es nuevo y está provocando que centros que podrían mantener las aulas vayan a perder una el curso que viene”, decía. Y ponía un ejemplo concreto. “San Cernin ha tenido 77 preinscripciones, cifra más que suficiente para cumplir la ratio media de 17 escolares por aula. Pero va a perder una porque Educación alega que hay centros públicos en la zona que no han completado su matrícula”.
Sobre la repercusión en el profesorado, recordaban que el acuerdo de mantenimiento del empleo permite recolocar a un máximo de 6 personas. “Con un cierre de 14 aulas estamos hablando de que hay compañeros que se están jugando su puesto de trabajo”, coincidían ambos. Por ello, apostaban por “la bajada de ratios” como solución ante la “indiscutible bajada de la natalidad”. Una bajada que redundaría “en la calidad de la enseñanza”.
El sindicato ELA mostraba el mismo criterio. “ELA puesta por minimizar lo más posible esa pérdida de unidades, mediante la reducción de ratios docente/alumnado, y en todo caso, allí donde sea imposible evitar dicha pérdida, mantener todos los puestos de trabajo mediante la recolocación de esas personas en otros centros de la misma red concertada, en vacantes por jubilación o cualquier otro motivo”, decían en una nota de prensa. “ELA no firmó el Acuerdo de enseñanza concertada de Navarra 2024-26 ni su modificación para 2025-28, entre otras razones, porque su anexo de Acuerdo de Recolocación o mantenimiento de empleo era muy escaso (solo para 6 personas los cursos 24-25 y 25-26) y con condiciones leoninas, y no fue negociado a 3 bandas (Educación-Sindicatos-Patronales) ni firmado por Educación”.