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Conectividad
Conectividad empresarial sin interrupciones: WIKAI impulsa la continuidad digital de las pymes navarras
La conectividad robusta con respaldo automático se ha convertido en un factor clave de competitividad para las empresas en Navarra, desde grandes polígonos industriales hasta municipios rurales


Publicado el 26/03/2026 a las 05:00
Navarra cuenta con cerca de 200 polígonos industriales repartidos en más de un centenar de municipios, donde operan más de 5.800 empresas que generan empleo para más de 60.000 personas. Muchas de estas compañías se encuentran alejadas de los grandes núcleos urbanos, en enclaves que dependen de infraestructuras digitales fiables para mantener su actividad diaria. Garantizar que todas dispongan de conectividad estable, sin importar su ubicación, se ha convertido en uno de los grandes retos tecnológicos del tejido empresarial navarro.
Para una empresa industrial, una caída de internet ya no es una simple incidencia técnica, la conectividad se ha convertido en una infraestructura crítica para la actividad económica. En este contexto, el operador navarro WIKAI ha orientado parte de su estrategia a reforzar la continuidad de las comunicaciones empresariales, especialmente en entornos donde la estabilidad de la red es clave para el funcionamiento diario de las compañías.
“Hoy una empresa depende de su conectividad igual que depende de la electricidad o de la logística”, explica Barrachina, General Manager de WIKAI. “Cuando una conexión falla, no solo se pierde acceso a internet: se pueden detener procesos, sistemas de facturación, comunicaciones internas o plataformas de trabajo”.
Conectividad con respaldo automático
Para responder a este desafío, WIKAI ha desarrollado Dual Connect, un sistema que combina una conexión principal de fibra óptica empresarial con un respaldo automático mediante acceso inalámbrico (Fixed Wireless Access) a través de su propia red de radioenlaces. El objetivo es garantizar que la actividad empresarial no se detenga ante incidencias en la red principal. Cuando se produce una caída, el sistema activa automáticamente la conexión de respaldo sin necesidad de intervención por parte del usuario.
“La clave es que el cambio se produzca de forma transparente para la empresa”, señala Maikena Barrachina. “Si hay un problema en la red principal, el sistema conmuta automáticamente y la actividad continúa. Para el negocio, la diferencia entre tener respaldo o no puede ser enorme”.
Este tipo de arquitectura permite mantener la operativa incluso en situaciones complejas, como fallos en infraestructuras externas o incidencias prolongadas en la red.
Infraestructura resiliente
Episodios de interrupciones energéticas o fallos en redes han evidenciado la vulnerabilidad de muchas organizaciones que dependen de una única vía de conexión.
“El apagón masivo que vivimos en abril del año pasado fue un ejemplo muy claro”, explica Barrachina. “Muchas empresas se dieron cuenta de que dependían completamente de una sola conexión. Cuando esa conexión desaparece, todo el negocio queda expuesto”.
Para reducir este riesgo, WIKAI ha incorporado infraestructuras redundantes y sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI), que permiten mantener la conectividad activa durante las primeras horas de un incidente. Esta arquitectura busca mitigar el impacto de eventos externos y garantizar un mayor nivel de disponibilidad del servicio.
Las empresas navarras, en el centro de la estrategia
El ámbito empresarial se ha convertido en uno de los ejes de crecimiento de WIKAI en los últimos años. Cada vez más compañías navarras confían en el operador para gestionar sus comunicaciones, redes corporativas y seguridad digital.
El enfoque parte de un principio claro: cada empresa tiene una realidad tecnológica distinta. Frente a modelos estandarizados, WIKAI analiza la estructura de cada organización —sus sedes, procesos, sistemas y previsión de crecimiento— para diseñar una arquitectura de comunicaciones adaptada a sus necesidades.
Este planteamiento no solo mejora el rendimiento técnico —con mayor estabilidad, redundancia y seguridad— sino que también permite optimizar los costes y simplificar la gestión de las infraestructuras de red.
En muchos casos, las empresas que migran desde otros operadores no solo obtienen una mejora en la calidad del servicio, sino también una estructura de comunicaciones más eficiente y preparada para evolucionar con su negocio. El proceso de migración se gestiona de forma acompañada, minimizando riesgos y tiempos de inactividad.
Conectividad y ciberseguridad
Además de ofrecer conectividad de alta disponibilidad, WIKAI ha ampliado su oferta con soluciones de ciberseguridad orientadas a pequeñas y medianas empresas, un ámbito de creciente importancia para la gestión tecnológica.
Firewalls avanzados, redes privadas virtuales (VPN), protección para dispositivos IoT y sistemas de monitorización forman parte de un enfoque integral que protege las infraestructuras digitales empresariales frente a amenazas cada vez más sofisticadas.
“La digitalización ofrece enormes oportunidades para las empresas, pero también implica nuevos riesgos”, afirma Barrachina. “Nuestro planteamiento es que conectividad y seguridad deben ir de la mano. No basta con tener una red rápida; tiene que ser también una red segura y preparada para crecer”.
Un enfoque ligado al territorio
La estrategia de WIKAI se apoya en su implantación local y en el conocimiento directo del tejido empresarial navarro. Esta cercanía permite diseñar soluciones adaptadas a la realidad de cada empresa y a las particularidades del territorio.
“Navarra tiene un tejido empresarial muy diverso, con empresas industriales, tecnológicas, logísticas o agroalimentarias repartidas por toda la comunidad”, explica Barrachina. “Entender cómo trabajan y qué necesitan es fundamental para ofrecer soluciones que realmente aporten valor”.
En un momento en que la digitalización se ha consolidado como motor de competitividad, disponer de infraestructuras de conectividad robustas se ha convertido en una condición básica para el crecimiento empresarial. Mantener las operaciones sin interrupciones, especialmente en polígonos industriales y entornos alejados de los grandes núcleos urbanos, puede marcar la diferencia entre la continuidad del negocio y su vulnerabilidad ante cualquier incidencia tecnológica.