Adano

Jokin Ventosa, padre de un niño afectado de cáncer: "Nos aconsejaron no mentirle nunca, pero esa palabra es demoledora"

Como padre de un afectado, Ventosa conoce de primera mano la incertidumbre que provoca el cáncer. Sin embargo, apela a la esperanza y pide apoyo a la investigación

Jokin Ventosa Irañeta, padre de un chico afectado por cáncer y miembro de la junta de ADANO
AmpliarAmpliar
Jokin Ventosa Irañeta, padre de un chico afectado por cáncer y miembro de la junta de ADANOSERGIO MARTÍN
Jokin Ventosa Irañeta, padre de un chico afectado por cáncer y miembro de la junta de ADANO

CerrarCerrar

María José Echeverría

Actualizado el 25/03/2026 a las 07:55

“Encontrarte con la noticia de que tu hijo tiene cáncer es brutal”. Y en ese momento la incertidumbre es máxima. “No sabes qué hacer ni a quién acudir”. Jokin Ventosa Irañeta, de 55 años, vecino de Ansoáin, casado y padre de dos hijos, Ibai y Oihane, de 19 y 16 años, relata de esta forma el momento en el que se enfrentó al diagnóstico de cáncer de su hijo. Ibai tenía 14 años y leucemia.

Nadie piensa que su hijo va a tener un cáncer. Pasas de verlo lleno de vitalidad a ver cómo se encuentra débil. No te lo esperas”. Por eso, asegura que una de las mayores ‘alegrías’, dentro de la situación, es conocer a personas que te ayudan, como desde ADANO. “Te llaman, te ponen en contacto con una psicóloga o una trabajadora social. Estás totalmente perdido”, insiste. De ahí que ahora pertenezca a la junta de ADANO para intentar devolver parte de lo que en su día recibió y de que resalte la importancia de visibilizar la enfermedad, sobre todo en los centros escolares. “Es esencial acercar y normalizar la situación”, afirma.

¿Qué ocurrió?

Le veíamos muy cansado pero como había cambiando de grupo de natación pensábamos que era porque estaba con entrenamientos más duros. Luego le empezó a doler la pierna y nos dimos cuenta de que tenía las encías inflamadas. Fuimos al dentista.

Es difícil pensar en un cáncer...

Sí. Pensamos que era un problema de encías o de crecimiento, del deporte... Nunca pensamos en esto hasta que el médico de familia nos pidió un análisis y nos llamó para que fuéramos a urgencias. Allí nos esperaba el equipo de oncología. Nos dijeron que algo estaba muy mal pero que no le podían poner nombre. Ingresamos y al día siguiente ya nos lo dijeron.

¿Y entonces?

En principio la palabra cáncer es demoledora aunque te digan que se pueden hacer muchas cosas. Nos pusimos en lo peor. Es un palo muy duro. Enseguida aparecieron personas de ADANO que nos acompañaron y también las oncólogas, enfermeras... Todo el personal nos arropó. Incluso el personal de limpieza nos mimaba.

Ibai tenia 14 años. ¿Cómo se asume el cáncer a esa edad?

No quería saber mucho. Y nos pilló en plena pandemia, en 2021, por lo que fue más complicado. La psicóloga nos recomendó hablar con él y nos aconsejaron no mentirle nunca. Nuestra hija tenía 11 años y lo vio rápido. Hablábamos mucho con él y la psicóloga nos dijo si le habíamos puesto nombre a lo que le pasaba. Se te hace un nudo en la garganta pero con el apoyo de la psicóloga lo hablamos.

¿Cambió la vida familiar?

Durante mucho tiempo hemos tenido que estar alrededor de Ibai. En seis meses de tratamiento estuvimos más en el hospital que en casa, haciendo turnos. Mi hija decía que era como si fuese hija única de padres separados. Nunca estábamos los tres juntos. Fue muy madura.

¿Cómo se recompone la familia?

 Es una situación rara pero hay que normalizar. Es muy importante y volver a las rutinas, aunque no sean las mismas. Han pasado cinco años.

¿Qué tal están ahora?

Ibai está bien. Hace vida normal y está retomando muchas cosas. Nos encanta que salga y verlo así. Es una gozada.

¿Qué diría a quienes se enfrentan a esta situación?

Tengo la experiencia de que está saliendo bien. Es un proceso y es para toda la vida. Hay que confiar mucho en los médicos, en lo que te dicen desde entidades como ADANO. Y dejarte aconsejar por las personas que han pasado por experiencias parecidas. Cada caso es único y se pasa de forma distinta pero es importante dejarse acompañar.

No cerrarse.

Eso es. Aprovechar los servicios que te dan. Preguntar y no quedarse con nada dentro. Ahora es miembro de la junta de ADANO. Sí. Encuentras personas que te arropan y te ayudan y yo quiero hacer lo mismo dentro de las posibilidades que tengo en mi tiempo libre. Se está perdiendo un poco ayudarnos unos a otros y es muy importante.

¿Cuál era su válvula de escape?

La verdad es que durante el proceso con el covid no tuvimos oportunidades. Ahora, y antes de la pandemia, hay voluntarios que van al hospital para que los padres puedan dar una vuelta. Nosotros nos conformábamos con salir al pasillo. Ibai se relacionaba con los amigos por el móvil y las consolas.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora