Menores
Familias de acogida en busca de hogares
Tres madres y una hija compartieron su experiencia para visibilizar una realidad aún poco conocida, la acogida. La Asociación Magale insiste en la urgencia de compromiso social para ofrecer compañía a niños y niñas que la necesitan


Actualizado el 22/03/2026 a las 08:40
España lidera el ranking mundial en donación de órganos o de sangre y cuenta con más de cuatro millones de personas haciendo voluntariado. Sin embargo, según la ONU, el país duplica la media mundial de niños y niñas viviendo en centros de acogida. En concreto, actualmente son 17.000. De ellos, el 60% tiene de 15 a 17 años, y 1.200 no pasan de los 6 años. Que estos datos sean tan elevados tiene entre otros, un motivo de peso, el desconocimiento. Por ello, desde la Asociación de Familias de Acogida de Navarra (Magale), se está haciendo un llamamiento a la sociedad para que dé el paso que puede cambiar la vida de muchos de ellos.
Entre los proyectos de la asociación para dar a conocer las distintas opciones de este proceso, estaba la Mesa Redonda sobre Acogimiento Familiar que tuvo lugar en el colegio Maristas de Sarriguren, en colaboración con la Apyma del centro y Concapa Navarra. En ella, Helena Escalada, Lorena Burriel-Catalán y Natalia Acinas compartieron sus experiencias como familias de acogida, al mismo tiempo que la joven Yohana Sánchez López pudo contar en primera persona como se vive un proceso de acogida.
EL MEJOR ALTAVOZ
Helena Escalada es madre de acogida de tres hermanos. Llegaron a su casa hace catorce años con 8, 5 y 4 años, y ahora ya son mayores de edad. Si en algo insistió a lo largo de su intervención es que “para que todo el mundo conozca esta realidad, dura de ver, hay que ser altavoz. En el colegio, en los entrenamientos o en los parques. Que las familias sepan que el amigo de sus hijos puede estar buscando una familia de acogida”.
“Hacen falta adultos buenos que den el paso”, trasladó Escalada mientras compartía que “muchos de ellos al llegar a una casa no se creen que les quieran y tienen la constante inseguridad de que les vayan a abandonar”. “No se trata de tener prisa, sino de pensarlo bien”, citó invitando a todo el que lo desee a tomar un café con una familia de acogida y que esta le pueda contar su experiencia.
REAPRENDER A VER LA VIDA
Lorena Burriel-Catalán y su marido siempre habían barajado distintas opciones en las que aportar a la sociedad, hasta que hace dos años acogieron a dos hermanos en su casa. “Recuerdo los primeros días con muchos nervios. Un día a uno de ellos le dolía la tripa y fui al colegio a por él. Al llegar a casa lo metí en la cama y me quedé cuidándole. Entonces él me preguntó: ¿No te vas a ir?”, rememoraba. “Es entonces cuando te das cuenta de que te toca reaprender a ver la vida y no dar las cosas por hecho”, trasladó Burriel-Catalán.
Los menores de acogida tienen visitas con sus familias biológicas temporalmente. En el caso de los hijos de Lorena es semanal. “Al inicio es más complejo, pero tú tienes que estar a su lado para responderle a toda sus dudas”, reflexionó.
ABRIR EL CORAZÓN
Hace siete años llegó a la familia de Natalia Acinas un hijo de acogida, que se sumaría a otros cuatro biológicos. “Nuestros hijos fueron incluso más generosos que nosotros y le abrieron su corazón como a uno más”, recordaba ella citando la importancia de “hacerles partícipes de todo el proceso en todo momento”.
“Me gustaría pedir que en los colegios se pusiesen más facilidades a la hora de inscribir al menor al que ya van sus hermanos”, expresó, considerándolo “un aspecto esencial para su integración a la familia”.
LOS NERVIOSOS DEL CAMPO
Yohana Sánchez López salió de un Centro de Observación y Acogida de Menores (COA) para irse a una casa de acogida. Actualmente estudia Integración Social en la Escuela de Educadores de Pamplona. “Al principio es complicado creer que te vayan a querer de verdad. Llegas de un COA en el que estás con educadores que no son tus padres y a los que rechazas el cariño”, contaba Sánchez. “Yo soy española, en España hay niños que necesitan ser acogidos y esto tiene que saberlo la gente” insistió.
“Hoy no hemos hablado solo de acogimiento. Hemos hablado de vínculos, de tiempo, de presencia y de oportunidades. Porque acoger no es salvar a nadie, sino caminar a su lado”, quiso citar en el cierre Teresa Modol, presidenta de Concapa Navarra, para cerrar la Mesa Redonda.