Educación
"Las 'tabletas' en el aula son una desventaja para el alumno"
La pedagoga e hispanista sueca Inger Enkvift impartió una conferencia en Pamplona sobre la tecnología en la escuela, la propuesta de prohibir las redes sociales a menores de 16 años, la lectura, la escritura a mano o la memoria


Actualizado el 22/03/2026 a las 23:22
Inger Enkvift desprende sensatez y sentido común en su discurso y su sonrisa. Con aspecto de abuelita entrañable, esta mujer casi octogenaria se desenvuelve en castellano con la precisión de Mio Cid, uno de sus personajes literarios preferidos, y opina sobre la educación, el rendimiento escolar, las tecnologías en el aula, la importancia de recuperar la lectura y escritura a mano con la autoridad que le imprime su experiencia. La que ha acumulado durante décadas en las aulas universitarias, donde ha ejercido como catedrática de Español. Pedagoga e hispanista sueca, aboga por una vuelta a la educación clásica. Inger Enkvift (Värmland, 1947) ha publicado libros como ‘La buena y la mala educación’ , ‘Educación, guía para perplejos’ y se ha convertido en una especialista en la obra de los escritores Juan Goytisolo y Mario Vargas Llosa. Recientemente impartió una conferencia en el colegio Adériz (Cordovilla), en un ciclo abierto de formación para las familias interesadas.
La actualidad manda. ¿Qué opina sobre la propuesta de prohibir en España las redes sociales a los menores de 16 años?
Me asombra porque no se corresponde con la política educativa socialista. Me parece desesperado. El Gobierno intenta ganarse algún votante más con una medida que cree puede agradar a la gente. Pero resulta positivo que se utilicen menos las redes sociales. Según el psicólogo estadounidense Haydt, la llegada de los teléfonos inteligentes ha resultado muy negativa para los adolescentes. A las chicas les ha perjudicado en su autoestima y a los chicos, en la pérdida de tiempo por los juegos. Hablamos de la buena educación pero las familias en las redes les dejan hacer lo que quieren. Así que, de manera general, me parece una buena decisión. La dificultad será mantenerla. Ligado a este asunto de la tecnología, hace unos años se comenzaron a utilizar pizarras digitales, tabletas... en las aulas. Pero ahora se está retrocediendo... No deberíamos habernos lanzado tan rápidamente a las pantallas. Fue como una moda, una competición por quién era más moderno. Se pensaba que utilizar una tableta resultaba una ventaja para los alumnos. Ahora se ha comprobado que supone una desventaja. No habría que aprender a través de las tecnología sino saber utilizarlas una vez que se ha alcanzado el nivel de Bachillerato. Pero no antes.
Lo mismo está ocurriendo con la escritura a mano...
Existen estudios científicos que recuerdan la conexión entre cerebro y mano, entre comprensión y expresión. Si tomamos notas a mano, nos acordaremos mejor de lo que escuchamos que si lo hacemos con un teclado. Si tecleamos, podríamos pensar que ya nos lo sabemos pero nos engañamos a nosotros mismos. Los escolares apenas leen. Habría que prestar mucha más atención a la lectura en los colegios . Si lees en tu tiempo libre, buscas el silencio y la comprensión. Además, vas aprendiendo vocabulario y conocimiento del mundo. Con tantas tabletas y ordenadores, hemos apartado la lectura. Si los alumnos terminan Secundaria (16 años) sin entender lo que leen y con un vocabulario tan reducido, tendrán dificultad para entenderse bien en su vida. Si no poseen palabras, resulta más difícil que la persona esté preparada para vivir. Todos los informes PISA coinciden en que los escolares de Europa occidental presentan mala compresión lectora. Los adultos lo sabemos y hemos medido. Pero no hemos querido implementar las reformas necesarias en la escuela.
¿Cuáles serían?
Estoy en total desacuerdo con la nueva pedagogía, la que pone el peso en la autonomía del alumno. Porque da muy malos resultados. Para todos. Pero especialmente para quienes presentan más dificultad o carecen de apoyo en casa. Resulta algo absolutamente contrario al propósito de fomentar la igualdad. De este programa, los alumnos salen desiguales. Todos en un nivel más bajo del que estaban antes. La pedagogía progresista la tenemos desde hace casi cien años y de forma más intensa, desde los 70. Ya existía cuando llegaron las tabletas. Es necesario regresar a un aula más ordenada y con un profesor que organice el trabajo y estructure el tiempo en el aula. Con la aparición de la Inteligencia Artificial, también habría que dejar de encargar trabajos para casa porque se pueden copiar. Es mejor que los escriban en clase y a mano. ¿Y los exámenes? Que se recuperen los contenidos y se desarrolle un tema pero no el que elija el alumno.
BASES PARA PENSAR
¿Cuál sería para usted entonces una buena educación?
La que enseña un comportamiento y las bases para pensar. Al mismo tiempo que se imparten matemáticas o literatura. Además, hay que enfatizar en la importancia de la lengua materna del alumno y aprender a hablar y escuchar. Pero en las aulas cada vez hay más ruido, más barullo... Es cierto que algunos alumnos no se concentran o presentan otras dificultades pero no se puede permitir que no se acepten las consignas de orden. Si hay ruido y desorden nadie va a aprender . Aunque haya un buen profesor y un buen programa.
La memoria también se ha denostado mucho últimamente...
Se ha demostrado que es fundamental y que sin memoria no hay pensamiento. Vas a entender más rápido si lo tienes organizado en tu memoria. Tu personalidad radica en cómo piensas y actúas basándote en lo que sabes. Saber mucho es lo que te convierte en la persona que eres.
¿Cómo ha vivido esta evolución en sus años de docencia?
Empecé con ilusión y pensando que iba a mejorar y tener un impacto. Pero veo que, al final de mi carrera, la situación resulta peor Me parece algo muy triste.