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Residencias
DomusVi Pamplona: cuidados personalizados en el corazón de la ciudad
La residencia de mayores se ha consolidado como un referente por su pionero modelo de atención con un enfoque humano y cercano que respeta las decisiones de las personas


Publicado el 15/03/2026 a las 05:00
Ante el reto demográfico que representa la longevidad en España, la necesidad de ofrecer cuidados de calidad a las personas mayores y dependientes se ha convertido en uno de los aspectos más importantes del presente y del futuro cercano. En este contexto, en pleno centro de la capital, la residencia DomusVi Pamplona se posiciona como un referente, por su experiencia y su compromiso con el bienestar.
“Nuestro enfoque es profundamente humano. Tratamos de conocer bien a cada persona, su historia de vida, sus gustos y preferencias, para diseñar un plan de cuidados totalmente individualizado que favorezca su calidad de vida”, explican desde la dirección del centro.
Esta filosofía forma parte del proyecto Humaniza, una iniciativa de DomusVi que promueve un acompañamiento basado en la dignidad, el respeto a la trayectoria vital de cada persona y la personalización de la atención. En la práctica, esto se traduce en que los mayores que viven en el centro participan en decisiones cotidianas que afectan a su día a día: desde los menús que prefieren hasta las actividades lúdicas o culturales en las que desean participar.


Bienestar físico, emocional y social
Cuidar a una persona mayor implica preocuparse por su bienestar integral. Esto quiere decir que tan importante es la salud física y emocional como mantener los vínculos sociales y relaciones. “Cada día, realizamos sesiones grupales de gimnasia, de fisioterapia, además de actividades de ocio”, recuerdan desde el centro, que cuenta con un amplio equipo especializado formado por fisioterapeutas, servicio médico y de enfermería, animadora sociocultural o trabajadora social, entre otros profesionales. “Somos un equipo implicado y cercano, preocupados por potenciar la autonomía e independencia de las personas que cuidamos, somos una gran familia”.
Del bienestar emocional se ocupa el servicio de atención psicológica a través de su acompañamiento. Algunas de las terapias que utilizan aplican las últimas tecnologías. Es el caso de una sala multisensorial que estimula los sentidos y que permite trabajar aspectos cognitivos, físicos y emocionales a partir de una intervención terapéutica, especialmente indicada para aquellas personas con mayor deterioro.


Precisamente, para estimular las capacidades cognitivas y promover un envejecimiento activo, en DomusVi Pamplona se ofrece a sus residentes la posibilidad de seguir estudiando a través de la Senior University. Es un proyecto pionero y consolidado que se desarrolla junto al Instituto de Formación Continua IL3 de la Universidad de Barcelona. “Pueden estudiar durante un semestre un programa que incluye asignaturas como Historia, Geografía y Literatura, y graduarse con un diploma universitario”, señalan con orgullo desde el centro.
Una residencia abierta y participativa
Romper estereotipos y fomentar una vida llena de actividad es otro de los objetivos que persigue la residencia. “Queremos que las personas mayores sigan conectadas con lo que sucede a su alrededor. Por eso, animamos a las familias a visitarnos y participar en las actividades que organizamos”, añaden desde la dirección. Algunas de estas iniciativas las impulsan en colaboración con otras entidades de la ciudad y con el ayuntamiento, como es el caso de la Yayacleta, unos paseos en triciclos adaptados que permiten a los mayores disfrutar de la ciudad acompañados por voluntarios. También se suman actividades intergeneracionales con alumnos de colegios cercanos, visitas de coros y actuaciones musicales, entre otras.
Instalaciones equipadas y confortables
Con una capacidad para 157 personas, la residencia DomusVi Pamplona ofrece comodidad y seguridad. Su edificio de tres plantas incluye espacios luminosos y zonas al aire libre, como un amplio jardín, unas instalaciones pensadas para favorecer la calidad de vida. Además, cuenta con una cafetería con terraza de la que disfrutan mucho las familias cuando acuden a visitar a sus familiares. La alimentación es otro aspecto al que el centro presta una especial atención. Dispone de cocina propia donde se elaboran dietas y menús adaptados, siempre bajo la supervisión y el asesoramiento del departamento de nutrición. “Tenemos en cuenta las necesidades de cada persona, pero también sus gustos, además elaboramos platos típicos y tradicionales”, recuerdan desde la residencia que también dispone de una capilla donde se celebran servicios religiosos varias veces por semana.
No todas las personas que viven en el centro lo hacen de forma permanente, las hay también que requieren cuidados puntuales y acuden para un proceso de rehabilitación y convalecencia. Además, los programas de respiro familiar que se ofrecen son un aliado para los familiares que necesitan conciliar su responsabilidad como cuidadores con un tiempo de descanso o vacaciones.



