Trata

Liberadas 18 mujeres obligadas a prostituirse en dos pisos de la Rochapea y San Jorge

Una operación de la Policía Nacional en Pamplona envía a prisión a 5 personas y destapa un entramado criminal para obtener esclavas sexuales entre perfiles vulnerables de Colombia, Brasil o Ecuador

Momento de la actuación policial
AmpliarAmpliar
Momento de la actuación policialCEDIDA
Momento de la actuación policial

CerrarCerrar

Carmen Remírez

Actualizado el 26/02/2026 a las 23:08

No salían solas ni a hacerse las uñas. Originarias de América Latina, vivían como esclavas sexuales de un entramado criminal que las prostituía en dos pisos de la Rochapea y de San Jorge, en Pamplona. Habían sido captadas por Facebook a través de falsos anuncios de trabajo y a su llegada a España se les retiraba el pasaporte y, bajo amenazas de represalias a sus familias en su país de origen, se les obligaba a vender sus servicios sexuales en estos domicilios. Siempre bajo vigilancia, sin acceso a la más mínima autonomía económica (el 'cliente' nunca les pagaba directamente ) y sin poder negarse a prácticas de riesgo como mantener relaciones sexuales sin preservativo "porque el 'cliente' así lo pide". Son 18 y eran distruibuidas en función del momento, incluso conducidas a Francia, si la organización lo creía más lucrativo. "En función de los gustos, donde fueran a dar más negocio", cuenta uno de los investigadores de la Policía Nacional. 

La más veterana, nacida en 1982. La mayoría de Colombia, aunque también las había de Brasil o Ecuador. Una de ellas dio el paso de confiar en el sistema y de la mano del grupo de Investigación de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional, como testigo protegida, ha sido clave para desmantelar un grupo que ha derivado en el ingreso en prisión de cinco personas, entre ellas la cabecilla de la organización. La operación, denominada Anélier, la ha liderado el Juzgado de Instrucción nº 1 de Pamplona

Agentes de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Jefatura Superior de Policía de Navarra han detenido a cinco personas pertenecientes a una organización criminal presuntamente dedicada a la explotación de mujeres, a las que prostituían en varios pisos de Pamplona.
AmpliarAmpliar
Ver vídeo
Agentes de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Jefatura Superior de Policía de Navarra han detenido a cinco personas pertenecientes a una organización criminal presuntamente dedicada a la explotación de mujeres, a las que prostituían en varios pisos de Pamplona.
Agentes de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Jefatura Superior de Policía de Navarra han detenido a cinco personas pertenecientes a una organización criminal presuntamente dedicada a la explotación de mujeres, a las que prostituían en varios pisos de Pamplona.

CerrarCerrar

Los pisos prostíbulo llevaban en funcionamiento al menos desde 2023. La investigación policial arranca en febrero de 2024 y los agentes están al tanto su existencia. "Muchas veces, las quejas vecinales son las que alertan de este tipo de pisos, donde no es sencillo acceder a las mujeres". Salen acompañadas a la peluquería o a centros de estética. Cuando policialmente se acumulan indicios de criminalidad, como en este caso, el juzgado autoriza unas escuchas telefónicas y poco a poco se va cerrando el círculo. "Los que nunca colaboran, vean lo que vean ahí dentro, son los hombres que consumen prostitución", indican con gran crudeza. Finalmente este trabajo de seguimiento permitió saber que la cabecilla de la trama iba a desplazarse a Pamplona desde Francia y fue durante su estancia en la capital navarra cuando la Policía Nacional procedió a su detención. "Poseía 10 cuentas bancarias", explicó este Policía, y además, la investigación patrimonial determinó que el dinero obtenido a través de la explotación sexual se desviaba al extranjero, dificultando el seguimiento y afianzando la idea del blanqueo de capitales. Entre los varones que han ingresado en prisión, relatan, hay uno de ellos, de nacionalidad española y con familia, que se ocupaba entre otras gestiones de vigilar y transportar a las mujeres de un piso a otro. O a Francia. Cobraba parte de sus servicios en especie, manteniendo encuentros sexuales con estas mujeres. "El grado de deshumanización que llega a haber es muy triste", concluye este policía. 

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora