Obituario
Indalecio Fernández de Retana, incansable cartelista de los Sanfermines
Fallecido a los 95 años, fue uno de los fundadores y director técnico de Viscofán y desde hace más de 20 años una firma fija en el concurso de carteles de San Fermín


Actualizado el 09/01/2026 a las 11:38
Indalecio Fernández de Retana protagonizó un reportaje en este periódico el 22 de mayo de 2025. Cartelista incansable del concurso de San Fermín, el año pasado enfermó de gravedad al poco de acabar su obra. Su familia la presentó al certamen a modo de homenaje. Lo primero que les preguntó Indalecio cuando despertó en la UCI fue si habían enviado el cartel al Ayuntamiento de Pamplona. No ganó. Nunca lo hizo, pero tampoco perseveró. En cuanto supo el fallo llamó a su hija para comunicarle lo contento que estaba porque el trabajo elegido para anunciar las fiestas de 2025, el de Sandra Nadal, “contaba una historia”.
Indalecio Fernández de Retana Martínez de Estívaliz falleció este 8 de enero en Pamplona a los 95 años. Y la suya es una historia sólida, cincelada en el corazón industrial de Guipúzcoa. Nació y se crio en Ordizia en una familia de siete hermanos. Fue uno de los fundadores de Viscofán y el trabajo le condujo a Navarra. Primero a Alsasua y a Cáseda y desde 1977 a Pamplona. Casado, padre de tres hijos y abuelo de seis nietos, durante su vida laboral fue director técnico de Viscofán. Décadas en las que no se tomó un día de vacaciones.
La jubilación, explicaban sus hijos, le permitió viajar con su mujer, disfrutar del deporte... y de los Sanfermines. Las fiestas de Pamplona fueron para Indalecio la cuadrilla en la sociedad Gure Batasuna de la Milagrosa, las corridas de toros con su mujer, la música. Le gustaba tocar el acordeón y tenía una batería en casa. Y luego, las temporadas en Iraizotz, en el valle de Ultzama.
Indalecio llevaba más de 20 años presentado originales al concurso de carteles de San Fermín. Nunca pasó la criba de los finalistas, pero en ningún momento sucumbió ni se diluyó su ilusión por intentarlo de nuevo. “San Fermín ha sido para él no solo una celebración, sino una inspiración creativa y emocional que le ha mantenido ilusionado y activo”.
‘Rojo eterno, el alma de Pamplona’, con la plica número 3.135, fue su último cartel en concurso. Trabajaba en el de 2026, incluso desde el hospital, en una nueva creación.