Ciencia
'Joaquinraptor', la nueva especie de dinosaurio encontrada por un nieto de navarros
Lucio Ibiricu es una paleontólogo argentino, con raíces en San Martín de Unx y Santacara, que ha liderado el descubrimiento de 'Joaquinraptor Casali', uno de los últimos depredadores del Cretácico


Actualizado el 30/12/2025 a las 23:33
Se piensa que en el mundo solamente se ha encontrado el 1% de la cantidad de dinosaurios que existieron. El dato da una idea de lo extraordinario que resulta hallar restos que lleven a identificar una nueva especie. Eso es precisamente lo que ha logrado un equipo liderado por el paleontólogo argentino Lucio Manuel Ibiricu Álvarez, de 50 años y nieto de navarros que emigraron a ese país en los años 30. Ibiricu es investigador del CONICET del Instituto Patagónico de Geología y Paleontología del Centro Científico Tecnológico (IPGP CCT CONICET - CENPAT).
Aunque el primer hallazgo que obtuvo el equipo de trabajo se remonta a 2019, fue el pasado mes de septiembre cuando el descubrimiento adquirió una gran relevancia en la comunidad científica gracias a la publicación de un artículo en la prestigiosa revista Nature Communications. El mundo supo entonces de la existencia de Joaquinraptor casali, una especie perteneciente a los megarraptóridos, un grupo de dinosaurios terópodos (carnívoros y bípedos) bastante desconocidos hasta ahora por la escasez de huesos encontrados. Los megarraptores habrían sido los grandes depredadores que dominaron la Patagonia de aquella era, un lugar de clima cálido y húmedo que contrasta con el desierto de dunas que es a día de hoy la región central donde se encontró al dinosaurio. A Joaquinraptor casali se le calculan 70 millones de años, lo que le convierte en uno de los últimos megarraptoides en morir.


7 METROS Y UNA TONELADA
Los investigadores han concluido que Joaquinraptor casali medía aproximadamente 7 metros, desde la cabeza hasta el final de la cola, y pesaba aproximadamente una tonelada (1.000 kilogramos). El análisis de su microestructura ósea revela que al momento de morir tenía al menos 19 años y que era sexualmente maduro, pero que no había alcanzado su pleno desarrollo físico, es decir, que podía haber crecido un poco más. Las tareas de prospección se remontan a 2019. Aquel año parte del equipo, formado por integrantes del CONICET y la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), se encontraba inmerso en una campaña en la Formación Lago Colhué Huapi, el centro sur de la provincia de Chubut, Patagonia. Bruno Álvarez, uno de los integrantes, vio un pequeño fragmento de hueso que afloraba a la superficie. Como valoraron que podía ser un hallazgo de interés, lo marcaron con un punto GPS y en una campaña posterior se empezó con la excavación. “Fue entonces cuando ya nos dimos cuenta del potencial de este nuevo descubrimiento”, explica Ibiricu.


La extracción de restos se completó en dos salidas de campo posteriores, tras lo cual fueron trasladados al Laboratorio de Paleontología de Vertebrados Doctor Rubén Martínez de la UNPSJB, donde se limpiaron. “Cuando lo empezamos a estudiar claramente sabíamos que estábamos en presencia de un hallazgo muy importante”, recuerda Ibiricu.


Lucio Ibiricu: "El mejor dinosaurio está por venir"
¿Este es el hallazgo más importante de su carrera?
Quizá sí, por diferente razones. Definitivamente está entre los más significativos. De cualquier forma, como dice Rubén Martínez, mentor de muchos de nosotros, el mejor hallazgo o dinosaurio está por venir. En eso estamos y seguimos trabajando.
El nombre, Joaquinraptor, es un tributo a su hijo fallecido.
Como autor principal de la publicación me tocó decidir el nombre. Sinceramente lo pensé mucho. Otras veces que me ha tocado nominar una nueva especie he optado por poner un nombre relacionado con alguna característica anatómica o alguna referencia del lugar del hallazgo. En este caso fue distinto. En el momento que el equipo vio por primera vez este terópodo me encontraba con mi mujer pasando una situación personal muy dura. En paleontología es muy común nominar los lugares geográficos con nombres informales que luego son utilizados por el equipo. En este caso, los miembros del equipo nominaron informalmente al hallazgo Valle Joaquín. Esto indirectamente me llevó a dedicar el nombre en tributo a nuestro hijo, Joaquín. La especie casali está dedicada a Gabriel Casal, que es parte del equipo además de haber contribuido en el conocimiento del área.
"En Navarra hay primos de mi papá y mi tía"
“Mis abuelos paternos nacieron en Navarra. Mi abuelo, Lucio Ibiricu Muruzábal, en San Martín de Unx; y mi abuela, María Lascorz Anaut, en Santacara. Vinieron a Argentina casados, creo que alrededor de 1931. En el caso de mi abuelo, para trabajar en una tienda de ramos generales propiedad de los Muruzábal. Mi abuelo tenía 26 años y mi abuela, 24. Vinieron en un barco que se llamaba Cabo San Antonio. Lamentablemente, yo nunca visité Navarra, donde hay primos de mi papá y mi tía. Con ellos tuve contacto telefónico cuando fui a España (a Madrid, Granada, Sevilla, etc.), sólo esa vez. Mi relación con España no termina ahí, ya que mi abuelo materno es de Mieres y tengo un sobrino en Alicante”.
¿Siempre supo que quería dedicar su vida a los dinosaurios?
No soy el típico caso de niño al que le fascinaban los dinosaurios. Mi título de grado es de biólogo, y en los primeros años de universidad vi que pedían voluntarios para una salida de campo para buscar dinosaurios. A mí me gustaba estar al aire libre, acampar, etc., así que les dije que sí. Me encantó, y hasta el día de hoy. Mi vocación nació de grande, pero no me veo haciendo otra cosa que esto.
¿Por qué es tan extraordinario este descubrimiento?
Aunque es un grupo de dinosaurios terópodos que ya se conocía, el registro fósil de Megaraptora es bastante incompleto. Gracias a este nuevo dinosaurio megaraptórido, por primera vez se pudieron comparar dos huesos del mismo lugar, por ejemplo, la maxila, que hasta el momento sólo se conocía en otro megaraptórido. Esto da mucha información desde lo anatómico para incrementar el conocimiento de estos dinosaurios terópodos.
¿Cómo son exactamente los restos encontrados?
El esqueleto no estaba completo, algo difícil de encontrar en cualquier dinosaurio, pero sí estaba muy bien representado por las distintas partes y con una muy buena preservación de los restos fósiles. Se preservó parte del cráneo, el esqueleto axial (vértebras de la cola) y apendicular (huesos de los brazos y los pies). Esto nos da una buena información general de la anatomía de estos dinosaurios carnívoros. Asimismo, entre las mandíbulas de Joaquinraptor y con sus dientes en contacto había un húmero (hueso del brazo) de un cocodrilo. Este hallazgo y las evidencias que recolectamos y analizamos sugieren que este tipo de cocodrilos, contemporáneos a Joaquinraptor, eran parte de la dieta de estos dinosaurios terópodos.
¿Por qué se han encontrado tan pocos restos de megarraptores?
Para que un resto se preserve tienen que haber sucedido un montón de condiciones ambientales, químicas, etc. Por lo tanto, la gran mayoría de los restos se han erosionado o perdido. De cualquier manera, es verdad que hay grupos cuyo registro fósil es más completo que otros, y generalmente están asociados a formas herbívoras y no carnívoras. Joaquinraptor pertenece a la familia Megaraptoridae, cuyos representantes están registrados en Australia y Sudamérica, en particular, en Argentina. Esto sugiere que estos dinosaurios carnívoros estarían geográficamente restringidos durante el Cretácico a esta porción del supercontinente conocido como Gondwana.
¿Cuánto nos queda por conocer de los dinosaurios?
Mucho. Hoy existen nuevas tecnologías y herramientas que permiten abordar el conocimiento desde otra perspectiva, que hace años era impensable. Por ejemplo, el uso de tomografías computadas para analizar y reconstruir el neurocráneo de formas extintas. Esto y otros estudios se van a realizar en un futuro cercano en Joaquinraptor. En resumen, queda mucho por conocer. No sólo de la anatomía de los dinosaurios, sino también de la paleobiología de este grupo de vertebrados continentales tan fascinantes.
¿En qué proyecto está involucrado ahora?
Por suerte, en varios. Principalmente estoy trabajando mucho en el área donde encontramos a Joaquinraptor, y en otras localidades cercanas, todas en la Patagonia central. También hay varios trabajos complementarios con Joaquinraptor y otros dinosaurios que encontramos. Además, dirijo varias tesis doctorales.