OFRECIDO PORCONFITERÍA LAYANA
Gastronomía
Confitería Layana: el dulce sabor de la infancia
Desde su nacimiento en 1871 de la mano de Felipe Layana, el comercio sigue siendo un establecimiento de referencia en Pamplona, gracias a sus pastas, chocolates o cocos, elaborados con la misma receta original de hace 150 años


Publicado el 14/12/2025 a las 05:00
“Los de toda la vida”. Esta suele ser la coletilla que acompaña a los dulces Layana, elaborados de manera artesanal y con la misma receta original desde hace 150 años, especialmente sus pastas. “A menudo nos dicen: ‘Estas son las que compraban mis abuelos…’ Por eso pensamos que, más allá de su sabor rico, la gente busca rescatar en ellas ese recuerdo infantil”. Así explica Ana Ezcurra, gerente del establecimiento, el secreto de los dulces Layana, que encabezan la lista de los más populares de Pamplona.
150 AÑOS DE ANDADURA
Todo empezó en 1871, cuando Felipe Layana abrió la confitería donde vendían ceras, chocolates y pastas en un local en la calle Bajada de Carnicerías, junto a la Plaza de los Burgos. Más adelante, en 1953, el negocio se trasladó a su actual ubicación, en la calle Calceteros, donde ha permanecido a lo largo de tres generaciones de la familia Layana. Lo que quizá muy pocos saben es que sus dominios se extienden más allá de este local emblemático, llegando hasta la Plaza del Castillo, a través de su almacén y su obrador.
UN SURTIDO QUE TRASCIENDE GENERACIONES
Hoy día, las pastas, los cocos, los chocolates, bizcochos y palmeras Layana son apreciados por un amplio público de Pamplona y alrededores, por gente de otras zonas de Navarra o por turistas que quieren llevar un recuerdo típico de la ciudad a su tierra, de todas las edades.
Esta época navideña es especialmente dinámica para la confitería, que añade a sus tradicionales dulces caramelos, turrones y mazapanes. Pero, sin duda, el reinado sigue siendo de ellas: sus famosas pastas de mantequilla o mermelada casera, un producto que también se ofrece a granel o en tarritos, con una demanda creciente.
Todo ello, cómo no, conservando la esencia de siempre y el encanto de un obrador familiar tradicional. “Son pastas del día, con ingredientes naturales y una receta escrita en papel y boli que no ha variado a lo largo de los años”, señala Ana. “Si cambiásemos las técnicas manuales que todavía seguimos utilizando, como la clásica manga pastelera, probablemente el resultado no sería el mismo”, apunta.
Además de la compra en el comercio, Layana ofrece también la posibilidad de realizar encargos por teléfono, en el 948221124, o por whatsapp, en el 698973569. “Estos pedidos se recogen en tienda, pero sin necesidad de esperar o hacer cola si la hay”, aclara Ana.
SALTO AL MUNDO DIGITAL
Aunque su forma de trabajar no ha variado, en los últimos años sí ha habido un cambio en Confitería Layana, que tiene que ver con las plataformas digitales, para adaptarse a los nuevos tiempos y acercarse a las nuevas generaciones. De este modo, el establecimiento cuenta ahora con una web renovada y presencia en Facebook e Instagram, desde donde ofrece un valor añadido.