Suceso
Roberto Jiménez, guardia civil de Burguete que 'desatascó' a un atragantado: "Estaba muy agradecido, quería mandarme un jamón"
Este agente de 41 años relata su experiencia al realizar con éxito una maniobra de Heimlich cuando estaba fuera de servicio, el pasado mes de noviembre, en un bar de Sevilla


Actualizado el 04/12/2025 a las 00:15
Roberto Jiménez Torices, de 41 años, cumplió este mes de septiembre dos destinado en el cuartel de Burguete. Su mujer, Rocío, es cabo en el Ejército del Aire, y reside en Granada junto a las dos hijas de la pareja, de 10 y 5 años.
Hace unas semanas, a cientos de kilómetros de su lugar de trabajo y fuera de servicio, Roberto comía un menú en un restaurante que suele frecuentar junto a su mujer y una amiga, llamado Río Blanco, en la localidad sevillana de Osuna. Era el 19 de noviembre. “Mi mujer había hecho un examen y después de eso nos fuimos a comer. Estábamos allí cuando empezamos a escuchar unas toses. Al girarme, vi a un hombre muy corpulento que tenía pinta de estar atragantado, cada vez más morado, dándose porrazos en el pecho. Mi mujer y yo intentamos actuar con rapidez, antes de que se desplomara al suelo, era grande y eso nos iba a hacer más difícil el poderle ayudar”.
En pocos segundos, Roberto se situó a su espalda y con fuerza comenzó a practicarle la maniobra de Heimlich. “A la tercera, echó el trozo de carne”. El hombre estaba comiendo junto a su mujer e hija, de unos 7 años, que al ver solventado el problema, preguntó a Roberto. “¿Eres policía?”. “Soy guardia civil, les respondí, y la gente del restaurante, que había estado bastante en shock durante la anécdota, nos miraba”. El atendido, visiblemente nervioso todavía, quedó muy agradecido. “Fue al baño, le acompañamos y al volver se sentó con nosotros. Nos contó que se llamaba Miguel y me insistía en enviarme un jamón a casa para Navidad. Te lo comes tú con tu familia, me decía, pero ya le respondía que no hacía falta, que al final yo he recibido formación para poder reaccionar en una situación así y que por cosas como esa me hice guardia civil”. De hecho, añadía, en su destino en Burguete son ese tipo de acciones las que más agradece en su día, como atenciones a peregrinos o con motivo de temporales de invierno. “Son las que más llenan”.