La larga temporada de cenas de empresa
Un buen número de empresas ya ha celebrado su tradicional comida o cena de empresa para evitar el “estrés” de los días previos de Navidad. “Hay ganas de celebrar”, destacan los hosteleros, que prácticamente han colgado el cartel de completo


Publicado el 30/11/2025 a las 05:00
Los turrones cada vez llegan antes a las tiendas, igual que las luces a las calles y la decoración navideña a los escaparates. Todo se adelanta y la hostelería no es una excepción. Ya hay trabajadores que han tenido ya su tradicional comida o cena de empresa. Ser los primeros tiene ventajas, entre ellas, tener más opciones de elegir. Porque a estas alturas, ya es imposible encontrar hueco para grupos en el centro de Pamplona. Hay que tirar de teléfono y paciencia para encontrar sitio en la periferia o en la comarca.
“Para la hostelería, las expectativas son mejores que en la Navidad de 2024”, expone Nacho Calvo, gerente de la Asociación de Hostelería y Turismo de Navarra (AEHN). El calendario ayuda. Entre los puentes y Nochebuena hay dos fines de semana cuando hace un año las celebraciones se concentraban en uno. La otra cara de la moneda es el encarecimiento de algunos de los productos más demandados, como la ternera, el gorrín y el marisco, además de los huevos (un 22%). “Es un hecho que año tras año el margen de rentabilidad se estrecha”, señala Calvo. Lo bueno, “que hay consumo, hay ganas de salir y disfrutar”.
“Solomillo, gorrín, rodaballo... son platos que no puedes dejar de ofrecer por el precio. La gente los demanda”, explica Johan Valencia, gerente del bar restaurante Nevada y del Snob Cocktail & Food. Un total de 110 trabajadores de una empresa de dulces ha elegido el Nevada para su comida de empresa el sábado 13. Es el grupo más numeroso de este local de la calle García Castañón. Valencia explica que las primeras reservas llegaron en octubre. Ahora es difícil encontrar hueco. El Snob Cocktail & Food de Buztintxuri, tiene capacidad para 98 personas y una zona de chill out. “Aquí todavía hay disponibilidad según qué días”, señala.
El bar Nevada ya ha tenido esta semana sus primeras comilonas. Precisamente, el sector de la hostelería adelanta sus celebraciones con sus plantillas “porque en diciembre es imposible”. Así, por el Nevada han pasado los colegas de la Tasca de don José. Otros sectores del comercio también adelantan sus celebraciones por el mismo motivo.
"CAMBIAN LOS HÁBITOS"
El ristorante Yamaguchi 1995, en la plaza del mismo nombre, tiene diferentes grupos de 20 a 50 personas en fin de semana y también entre semana. En su menú de 40 euros no falta el jamón de Guijuelo cortado a cuchillo, “un clásico que no puede faltar”, explica el chef Javier García León, pero el cordero y el gorrín tienen suplemento de 10 euros. Al igual que otros establecimientos, la bebida va aparte “porque muchos prefieren cerveza o refrescos y luego no es equitativo”. Este veterano hostelero admite que han cambiado los hábitos. “Antes muchas personas tenían dos cenas, la que pagaba la empresa y otra con sus compañeros de departamento o sección, que pagaban ellos. Ahora hay empresas pequeñas o medianas que organizan la cena pero se paga a escote”, señala Javier García.
La Navidad es un periodo fuerte para la hostelería, pero exige un gran esfuerzo organizativo y de previsión, coinciden Javier y Johan. Las empresas están acostumbradas a una “dura negociación” para lograr un precio cerrado que incluya el mayor número de cosas. Desde que reservan hasta que llega el día hay muchas llamadas, cambios, consultas. En cualquier caso, para ambas partes es mejor tener “todo bien cerrado y atado” para evitar sorpresas y malentendidos. Si incluye el café, qué bebidas, las copas… Además, siempre entre un 5% y 10% hay intolerancias y alergias que hay que atender sin que pierda lustre la cena.