Iglesia
La experiencia de cenar con un seminarista
Las familias de Navarra tienen la oportunidad de abrir sus hogares de un seminarista para que en un ambiente distendido, durante la cena, los hijos, pequeños o adolescentes, puedan descubrir la “belleza de la llamada de Dios” a la vocación religiosa


Actualizado el 28/11/2025 a las 23:35
Qué bien viven los curas, que siempre les invitan a cenar”. Esta es una frase, en plan de broma y cuando hay confianza, que muchos sacerdotes escuchan. Y es cierto, que en su contacto con los feligreses, siempre hay familias, en especial las madres, que les abren las puertas de sus hogares. Así, en un ambiente distendido, intentan despertar alguna inquietud espiritual en aquel hijo en plena adolescencia o animar a los más pequeños a ir a las actividades de la parroquia. “Y para los sacerdotes es muy enriquecedor conocer de cerca la vida de las familias, sus inquietudes, problemas y poder ayudarles. Y además, qué bien se cena”, expresa el párroco de Sarriguren, Juan Ganuza.
Ahora, la archiócesis de Pamplona y Tudela se ha propuesto “institucionalizar” esta propuesta y abrirla a más familias. Así, ha lanzado el proyecto Cenas FAV (Familia, Acogida, Vocación). Es una propuesta conjunta de la delegación de Pastoral Vocacional y la delegación de Familia y Vida. “El objetivo es acercar la vocación sacerdotal y religiosa al corazón de las familias, fortaleciendo la comunión diocesana en torno a la llamada de Dios”, explican los responsables del proyecto.
Esta iniciativa, explican, nace en sintonía con el nuevo plan pastoral diocesano, que verá la luz en los próximos días. La propuesta es sencilla. Una familia abre su casa para compartir una cena con un seminarista. A lo largo del curso pastoral, cada seminarista visitará una familia diferente cada mes, para compartir con ella su testimonio, su experiencia y su camino de fe. “De este modo, un número creciente de hogares podrá acogerlos, conocerlos de cerca y descubrir la belleza de la llamada de Dios”, señalan.
Durante la cena, en un ambiente distendido y familiar, se conversa con naturalidad sobre la vida, la fe y la vocación. Antes de despedirse, se dedica un breve momento a la oración en común, pidiendo especialmente por las vocaciones sacerdotales y religiosas. El día concreto del encuentro se fijará de acuerdo con la disponibilidad del Seminario, adaptándose al ritmo de vida y formación de los seminaristas.
De momento, ya hay 29 solicitudes de familias. “Nos comentan que es una idea muy bonita y que les hace ilusión poder recibir a un seminarista en su hogar”, señalan los delegados de Pastoral Familiar, Janire Peñafiel y Javier Lucía.
El objetivo es doble. “Por un lado, acompañar con cercanía y oración a los seminaristas; y por otro, “sembrar en los jóvenes una mirada abierta y positiva hacia la vida sacerdotal y religiosa, ayudándoles a descubrir que decir sí al Señor es un camino real, alegre y posible”.
“Queremos que los jóvenes de nuestras familias crezcan viendo que la vocación no es algo raro o lejano -explican desde la Delegación de Familia y Vida-, sino una llamada hermosa que puede brotar en cualquier hogar cristiano.”
Las familias que deseen participar en Cenas FAV pueden inscribirse a través de un formulario en la página web de la diócesis, www.iglesianavara.org.
Convivencia de monaguillos en el Seminario de Pamplona
Es una actividad que organiza la diócesis desde hace más de dos décadas y que siempre tiene su público. La Pastoral Vocacional organiza el fin de semana del 13 y 14 de diciembre una nueva convivencia de monaguillos, que tendrá lugar en el Seminario San Miguel de Pamplona. Está dirigida a todos los niños a partir de tercero de Primaria que colaboren de forma habitual en las parroquias de Navarra. Además de conocer a otros monaguillos, los sacerdotes y seminaristas les organizarán actividades deportivas, ginkanas, alguna charla de formación, además de momento para rezar. “Es una forma de agradecer su servicio, seguir aprendiendo, compartir experiencias y fortalecer su fe”, señalan. Para aquellos que ya están en los cursos de la ESO, se les ofrecerá un plan específico, adecuado a su edad. La convivencia termina el domingo al mediodía con una misa y una comida familiar.