Rehabilitación
Ventana de oportunidad para reformar la envolvente de fachadas en Navarra, con hasta 14.000 euros de ayuda por vivienda
Casi 200 comunidades de vecinos se quedaron sin la ayuda de los programas europeos y algunas ya han acordado retomar la obra con la subvención ampliada, de hasta 14.000 euros por vivienda, aprobada por el Ejecutivo foral


Publicado el 30/09/2025 a las 05:00
Casi 200 comunidades de vecinos de Navarra se quedaron fuera de la ayuda europea para la rehabilitación de fachadas envolventes a la que habían optado y algunas ya han decidido retomar los proyectos tras la subvención ampliada para estas obras que ha puesto en marcha el Ejecutivo foral. Otras tienen en agenda votaciones y tomarán la decisión en los próximos días. A partir de enero de 2026 la subvención para la rehabilitación de la envolvente podrá alcanzar una ayuda máxima por vivienda de 12.500 euros y 14.000 si se trata de Proyectos de Intervención Global, que afectan a varios portales. Un importe de ayuda que a pesar de que no alcanza el previsto con los fondos Next, de hasta 17.500 euros en los municipios de más de 5.000 habitantes y 20.000 euros en los más pequeños, sí supone una mejora sustancial con respecto a la subvención anterior del Gobierno de Navarra, de entre 6.000 y 7.500 euros. Pero además, con la entrada en vigor el pasado julio de la nueva ley de vivienda asequible se abrió una ventana de oportunidad de tres meses para que aquellas comunidades con los proyectos ya realizados que se quedaron fuera de la ayuda que cuenten con la calificación provisional de rehabilitación protegida concedida, no tengan que esperar a 2026 para retomar los proyectos y puedan engancharse ya a esa nueva subvención ampliada.
Para ello, como se recoge en la nueva normativa de vivienda, deberán acreditar haber presentado en plazo una solicitud de subvención para convocatorias europeas que estuvieron abiertas (Edificios MRR o PREE 5.000).
Como explica Peio Mendia, presidente del Colegio de Administradores de Fincas de Navarra, el proceso para que esas comunidades decidan retomar o no las obras era relativamente sencillo porque ya tenían los proyectos elaborados y únicamente debían someter a votación la reanudación de la obra con los nuevos límites de ayudas. Lo difícil, explica, ha sido poder llevarlo a cabo dentro de esa ventana temporal de tres meses ya que ninguna comunidad va a convocar una junta de vecinos en julio o agosto. El 10 de julio empezó a correr el plazo de tres meses y finalizará en pocos días. Con todo, asegura Mendia que sólo entre sus asociados ya hay al menos una comunidad de propietarios que aglutina a 162 viviendas que ha votado seguir adelante y otra de 53 vecinos que está esperando a la confirmación de la ayuda adicional del Ayuntamiento de Pamplona para reformas en edificios de más de 50 años con la que prácticamente la ayuda alcanzará la que se ofrecía con los fondos europeos para decir si lo hace. Además de esas dos comunidades, otra comunidad de Barañáin votará en pocos días si sigue adelante con la obra.
Las 183 comunidades de vecinos que se quedaron fuera de la ayuda europea aglutinan a 3.673 viviendas y llevan desde finales de 2024 en lista de espera para la subvención a la que habían optado para la rehabilitación de la envolvente de sus edificios. La solicitud de ayuda que habían pedido supera en conjunto los 43,1 millones de euros y no pudo ser atendida al agotarse los fondos disponibles con la solicitud de otras 106 comunidades de vecinos que también optaban a la subvención y la solicitaron antes. Aunque se esperaba que Navarra pudiera recibir remanentes de otras comunidades finalmente esa circunstancia no se ha producido. En los últimos informes donde se repasan las actuaciones con cargo a esos fondos, no se detectan movimientos de trasvase de fondos no asignados de otras comunidades.
Mendia asegura que este tipo de proyectos duran en torno a cuatro años y que las comunidades que empiecen ahora los proyectos, no los tendrán listos al menos hasta mediados de 2026. De ahí, señala, la importancia de aprobar medidas que permitan impulsar los procesos de rehabilitación energética en los edificios. Entre las medidas que los administradores de fincas han planteado a las distintas administraciones públicas está establecer la obligatoriedad legal de las mejoras de eficiencia energética en los edificios de viviendas, sin que se precise el acuerdo de la Junta de Propietarios para su ejecución y cumplimiento.
Para ello, piden modificar la Ley de Propiedad Horizontal estableciendo un régimen de mayoría simple para adoptar los acuerdos relativos al tipo de actuación, aprobación de presupuesto y forma de recaudación de estas obras obligatorias y crear un fondo económico obligatorio para las mismas. Medidas que, como explica Mendia, presidente del Colegio de Administradores de Fincas de Navarra y tesorero del consejo de administradores de España, debe ir acompañada de incentivos fiscales y económicos, con una mayor deducción y bonificación en IRPF e IBI por mejora de eficiencia energética que también deberían aplicarse en el IRPF sobre los rendimientos del alquiler.
Defienden los administradores de fincas que aunque el número de viviendas que se rehabilita cada año está en aumento, el ritmo actual de rehabilitación es insuficiente para alcanzar los objetivos que va a exigir Europa.
Más de la mitad de las viviendas que existen en Navarra se construyeron antes de 1980, sin ningún tipo de aislamiento, y las que se levantaron antes de 2007 también lo hicieron sin las exigencias del Código de la Edificación. En el conjunto del país la situación es todavía más preocupante. Según los datos de Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas, de los 25,7 millones de viviendas que existen, el 42,7% se construyeron antes de 1980 y el porcentaje de las que se edificaron antes de 2007 es incluso superior.
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