TSJN
Piden cárcel al dueño de un bazar de Navarra por vender imitaciones de LEGO
Fiscalía solicita 18 meses de prisión por vender en su comercio piezas que, por sus características, "causan confusión en el comprador"


Actualizado el 29/09/2025 a las 23:18
El vicepresidente de asuntos legales de LEGO, Peter Thorlund Khaer, tiene una cita en los juzgados de Pamplona. El fiscal pide 18 meses de prisión para el dueño de un bazar de Navarra por vender en su establecimiento unos juguetes de construcción de dos marcas que a su juicio son imitaciones de LEGO. “Por sus características, logotipo, diseño, colores, piezas, figuras y apariencia externa causan confusión en el comprador”, resalta el escrito de Fiscalía, que acusa al hombre de dos delitos contra la propiedad industrial.
Los hechos se remontan al 30 de noviembre de 2023. Agentes de la Guardia Civil, actuando en funciones de Resguardo Fiscal del Estado (se encargan de perseguir delitos como contrabando, narcotráfico, fraude...) se incautaron en el establecimiento comercial del acusado un total de 27 cajas de las marcas en cuestión y que tienen un precio de venta al público de 183,78 euros.
Los juguetes intervenidos, sigue el escrito del fiscal, “infringían los dibujos y modelos europeos registrados con LEGO”. Todos los productos, añade, “contenían piezas idénticas o muy similares a los derechos de propiedad industrial e intelectual de LEGO”. Además de la pena de prisión, el fiscal pide que el propietario del bazar indemnice a la multinacional con la cantidad de perjuicio que se acredite y que se destruyan los objetos falsificados.
BATALLAS JUDICIALES
En los últimos años, LEGO ha ganado varias batallas legales contra empresas imitadoras. En 2017, por ejemplo, obtuvo dos sentencias favorables en China que concluían que ciertos productos de una compañía “infringían sus derechos de marca” y que la fabricación y venta de esos productos constituían actos de competencia desleal. La multinacional danesa, tras ganar este juicio, emitió un comunicado en el que aseguraba que “se tomaban muy en serio la protección de su propiedad intelectual”, avanzando que tomaría “las medidas necesarias” para garantizar que “no se violen sus derechos de autor, marcas registradas, patentes o propiedades intelectuales”.
En Europa, LEGO también ha emprendido varios pleitos. Sobre todo a partir de 2010, cuando la firma registró el diseño comunitario de sus famosos bloques para la construcción de juguetes. El año pasado, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) le dio la razón y confirmó la validez del diseño, que había sido recurrido por otra empresa. En su fallo, el tribunal recordó que para valorar si una copia infringe un modelo registrado, hay que ponerse en el lugar de “un usuario informado”: alguien que conoce el sector pero que no es un experto, destacando que lo que importa es la impresión visual y no un análisis detallado de la pieza por parte de un experto.
El año pasado, LEGO obtuvo 1.793 millones de euros de beneficio, un 5,2% más que el año anterior.