La familia navarra devota del santo alpinista canonizado junto a Carlo Acutis

Javier Trigo, Marige González y sus hijas Pati y Gabi acudieron el día 7 a la canonización de Pier Giorgi Frassati, joven alpinista que se volcó con los más pobres de Turín

Javier, Marige, Pati y Gabi, en la canonización de Pier Giorgio Frassati y Carlos Acutis en la plaza de San Pedro
AmpliarAmpliar
Javier, Marige, Pati y Gabi, en la canonización de Pier Giorgio Frassati y Carlos Acutis en la plaza de San Pedro
Javier, Marige, Pati y Gabi, en la canonización de Pier Giorgio Frassati y Carlos Acutis en la plaza de San Pedro

CerrarCerrar

Pedro Gómez

Publicado el 13/09/2025 a las 05:00

El domingo 7 de septiembre, unas 70.000 personas se congregaron en la plaza de San Pedro del Vaticano para asistir a la canonización de dos santos muy jóvenes, Carlo Acutis y Pier Giorgio Frassati. Allí estaba una familia de Navarra, los Trigo González, que no quisieron perderse tan histórico día. Aunque la mayoría de fieles acudieron movidos por su admiración a Acutis, el ciberapóstol de la Eucaristía con millones de seguidores en las redes, este matrimonio de Pamplona y dos de sus hijas lo hicieron por otro motivo, su devoción a Frassati, estudiante y alpinista italiano que falleció en 1925 a los 24 años.

“Aunque su vida no es tan conocida como la de Acutis, fue una persona increíble. Era muy activo y muy sociable y divertido. Tenía muchos amigos y disfrutaba haciendo planes, pero a la vez entregó su vida a los pobres con gran cantidad de iniciativas. Tiene muchas similitudes con Carlo Acutis, pero con un siglo de antelación. Los dos son una clara expresión de que todos los cristianos podemos y debemos aspirar a la santidad”, relata Javier Trigo Oubiña, cuya vida profesional ha estado ligado al deporte, como responsable en la Universidad de Navarra y director del Instituto Navarro de Deporte y Juventud. Ahora es parlamentario foral. En 2022 Javier Trigo escribió el libro 'Dios es deportista, una visión cristiana del deporte' (Editorial Eunsa). Recogiendo las enseñanzas de san Juan Pablo II y del papa Francisco, recopila 20 “historias inspiradoras de cristianos ligados al deporte”. En su proceso de investigación, descubrió a Pier Giorgi Frassati, que entonces era beato, y quedó fascinado. Además contagió su devoción a su mujer, Marige González, y a sus diez hijos.

El repostero en el Vaticano con la imagen de Pier Giorgio Frassati
AmpliarAmpliar
El repostero en el Vaticano con la imagen de Pier Giorgio Frassatiefe
El repostero en el Vaticano con la imagen de Pier Giorgio Frassati

CerrarCerrar

Nacido en una familia burguesa de Turín, Pier Giorgi no encajó con ese estilo de vida. Prefería frecuentar las periferias llevando comida, ropa o carbón. Su padre le recriminaba que era un holgazán que se gastaba el dinero en los pobres. Estudió Ingeniería mecánica con especialidad minera para estar más cerca de estos trabajadores, pero no era muy buen estudiante. Era laico de la orden de los Dominicos. Le encantaba hacer alpinismo con sus amigos. “Verso l’alto” (“hacia lo alto”) era su lema. Murió por una poliomielitis que pudo contraer en una chabola. Su funeral se llenó de pobres a los que había ayudado, una imagen que conmovió a su padre, que terminó acogiendo sus enseñanzas.

“Es un santo que ha encajado muy bien en nuestra familia porque mi padre nos ha inculcado desde pequeños los mismos valores, el deporte, el compromiso social y ayudar a los demás”, explica Pati Trigo, dibujante conocida en las redes sociales como Patite.

Así que movieron los hilos para poder asistir a la canonización, que además coincidía con el cumpleaños de la madre, Marige. Fueron a Roma el matrimonio con dos de sus hijas, Pati y Gabriela. Además, a través de la embajada, consiguieron entradas para una buena zona en la plaza. “Fue un regalazo de viaje”, coinciden. Además, gracias a un post que escribió Patite sobre Frassati, contactó con ellos una sobrina de este santo italiano, Giovanna Gawronska. “Pudimos conocerla al lunes siguiente en la iglesia de Santa María sopra Minerva, donde hubo una misa de acción de gracias. Allí está su cuerpo incorrupto y su piolet. Giovanna nos regaló dos estampas con reliquia de Frassati que guardamos con mucho cariño”, explica Pati, que ha hecho dos dibujos de Acutis y Frassati que pronto subirá a sus redes. “Son dos santos que han influido mucho en mi vida. Carlo se convirtió en evangelizador digital por el deseo que tenía de dar a conocer los milagros eucarísticos. Yo también he encontrado una belleza muy grande en la fe y siento que también quiero que llegue a mucha gente”, resume.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora