Sanidad estima que las muertes por la ola de calor en Navarra pueden ascender a 20
El registro de vigilancia de mortalidad del Ministerio de Sanidad atribuye a las altas temperaturas estos decesos en Navarra, 17 en mayores de 85 años


Publicado el 20/08/2025 a las 05:00
Las altas temperaturas de la ola de calor que ha afectado a Navarra durante once días, entre el 7 y el 17 de agosto, habrían podido estar detrás de hasta 20 fallecimientos en la Comunidad foral. Así se indica en el registro de monitorización de la mortalidad diaria (MoMo) del Ministerio de Sanidad, que realiza una estimación de las defunciones que se podrían atribuir a las altas temperaturas.
La cifra que señala el MoMo solo para la ola de calor extremo que se acaba de vivir en Navarra es la misma que la entidad estimó para todo el mes de agosto de 2024 y que fue también de 20 fallecimientos. Sin embargo, este año es previsible que se supere ampliamente. De hecho, solo el lunes, día 18, el MoMo suma a sus estimaciones otros dos decesos en Navarra por lo que en agosto ya serían 22.
Evidentemente, la Comunidad foral es un reflejo de lo que ha ocurrido en el resto del país, ya que en algunas comunidades la ola de calor ha sido todavía más larga. Así, el MoMo estima un exceso de mortalidad que se puede atribuir al calor de 1.161 decesos en un total de 16 días cuando en agosto del año pasado fueron 1.060.
LOS MAYORES, LOS MÁS VULNERABLES
Los expertos recuerdan que las altas temperaturas pueden causar el agravamiento de las enfermedades crónicas y, como consecuencia, la muerte de la persona por el empeoramiento o la descompensación de la enfermedad que sufre o por un golpe de calor.
Existen una serie de factores que provocan que una persona sea más vulnerable ante el calor . Pueden ser desde personales hasta ambientales, laborales o sociales pero, en cualquier caso, pueden intensificar el efecto del calor. Por eso, se recomienda tener cuidado con el ejercicio físico durante las horas centrales del día o con los trabajos que se llevan a cabo al aire libre.
Sin embargo, la edad, el sexo y padecer una serie de patologías previas (cardíacas, respiratorias, oncológicas, etc.) se consideran los factores de vulnerabilidad más importantes. De hecho, los niños, las embarazadas y, sobre todo, las personas mayores son grupos muy vulnerables en situaciones de calor extremo.
Las estimaciones del registro MoMo indican que 17 de los 20 decesos que se podrían atribuir a las altas temperaturas en Navarra en la ola de calor serían en personas mayores de 85 años y 3 en personas de entre 75 y 84 años.
Si se tiene en cuenta el sexo hay una ligera desviación hacia las mujeres, aunque hay que tener en cuenta que son un grupo más numeroso en edades elevadas. Así, 11 fallecimientos se habrían registrado en mujeres durante la ola de calor (la mayoría, 10, por encima de los 85 años) y 9 en varones (7 con más de 85 años).
Como se ha indicado, las temperaturas extremas afectan a la salud de todas las personas y pueden provocar una respuesta fisiológica insuficiente, alterando las funciones vitales y causando, entre otros problemas, calambres, agotamiento, deshidratación, piel caliente y enrojecida.
UN 45% MÁS QUE EL ÚLTIMO VERANO
Los datos que aporta este registro ponen de manifiesto un incremento del 45% en las muertes que se podrían atribuir al calor este verano respecto al año pasado. En concreto, entre junio y el 17 de agosto se atribuyeron 31 fallecimientos al calor en 2024 en la Comunidad foral. De ellos, 16 fueron en julio y 15 en agosto.
Sin embargo, este año ya son 45 las defunciones que el MoMo atribuye al calor desde junio y todas en personas de edad avanzada. De ellas, 8 corresponden al mes de junio, cuando Navarra vivió una ola de calor que, según la Agencia Estatal de Meteorología, ha situado a este mes como el segundo junio más cálido desde 1961. Otras 17 defunciones corresponden a julio y 20 más al mes de agosto hasta el pasado domingo.
Salud Pública apunta a que hay más población muy vulnerable
El Instituto de Salud Pública de Navarra ya advirtió de que la mortalidad durante el último invierno ha sido un 6% menos que la habitual. Esta circunstancia “ha ocasionado una acumulación de población altamente vulnerable”.
Por este motivo, ya en el mes de junio indicó que las olas de calor que podrían llegar durante el verano “podrían tener un impacto más pronunciado en la mortalidad”. De hecho, este verano se ha registrado el segundo mes de junio más cálido desde 1961, con una ola de calor durante la última semana del mes.
Así, en la semana del 30 de junio al 6 de julio se registraron 136 defunciones en Navarra. Se trata de una tasa de mortalidad que se sitúa ligeramente por encima de los valores habituales para esa época del año. Según Salud Pública, este leve aumento está probablemente relacionado con varios días en los que se alcanzaron altas temperaturas.
Una situación similar se vivió en la semana de 16 a 22 de junio, cuando se registraron 128 fallecimientos en Navarra. El dato, al igual que en el caso anterior, se encuentra por encima de los valores normales de la época y Salud Pública también apuntó la posibilidad de que fuese por las altas temperaturas.
Los últimos datos disponibles son del 28 de julio al 3 de agosto, con 114 defunciones. Un dato “normal” para la época. Sin embargo, los expertos insisten en la acumulación de personas vulnerables y su impacto en la mortalidad.
Vigilar la mortalidad
El Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo) vigila la mortalidad por todas las causas y aquellas que se puede asociar a exceso o bajas temperaturas. Se trata de un registro del Instituto de Salud Carlos III del Ministerio de Sanidad que ayuda al plan de actuaciones preventivas por el exceso de temperaturas en verano. El objetivo es identificar las desviaciones de mortalidad diaria que se observan respecto a las esperadas en función de las series históricas. Por eso, permite estimar de forma indirecta el impacto de estos eventos en la población. Los datos son una estimación del número de defunciones que se podrían atribuir a las altas temperaturas.