ISPLN
Navarra ha registrado 86 casos de patologías asociadas al calor desde mayo, algunas en niños de 10 años
Del total de casos declarados, alrededor del 31% se ha producido en actividades de ocio al aire libre, como la piscina, la huerta, pasear o sentarse en un banco con exposición solar


Publicado el 06/08/2025 a las 11:36
Desde que se activó el el Plan de Prevención de los efectos en salud del exceso de temperaturas en Navarra, el pasado 16 de mayo, se han comunicado al ISPLN 86 casos de patología asociada al calor, el 63,2% en hombres y el 36,8% en mujeres.
La edad de las personas afectadas oscila entre los 10 y los 94 años, si bien el 45,3% tenía entre 36 y 64 años.
Del total de casos declarados, alrededor del 31% se ha producido en actividades de ocio al aire libre, como la piscina, la huerta, pasear o sentarse en un banco con exposición solar; acciones que a priori no se suelen considerar de riesgo.
Por todo ello y para prevenir los efectos negativos de las altas temperaturas, el ISPLN recomienda beber más agua, incluso sin sensación de sed; no realizar esfuerzos físicos intensos, sobre todo en las horas de más calor; y evitar la exposición al sol, especialmente en personas mayores de 65 años, menores de 4 años, con enfermedades crónicas, mujeres embarazadas o en situación de lactancia natural y población trabajadora.
Además, aconseja estar en espacios frescos o ducharse con agua templada o fría, emplear sombrero y ropa holgada de tejidos ligeros y transpirables, tipo algodón o lino y que cubra la mayor parte del cuerpo, y evitar el consumo de bebidas con alcohol, cafeína o azucaradas.
También recuerda no permanecer en el interior de vehículos estacionados al sol, aunque estén con las ventanillas abiertas, sobre todo cuando hay menores, personas mayores o animales.
En el ámbito laboral, es muy importante que las empresas planifiquen medidas específicas para estos días, como aumentar la frecuencia de los descansos en zonas preparadas para tal fin, en las que la población trabajadora pueda hidratarse y recuperarse; modificar los horarios de la jornada laboral, para evitar la exposición en las horas de más calor; e, incluso, valorar la posibilidad de retrasar aquellos trabajos con mayor carga física a la próxima semana, cuando se prevén temperaturas inferiores.
Además, deben vigilar la salud de la población trabajadora cuando se expone a temperaturas extremas, especialmente de aquellas personas con una mayor vulnerabilidad, y también garantizar el proceso de aclimatación al calor.