¿Es posible encontrar hongo beltza en los bosques navarros durante el verano?
A pesar de la sequedad propia del estío, las tormentas, especialmente si van asociadas a granizo, pueden favorecer la aparición de ejemplares de boletus


Publicado el 23/07/2025 a las 05:00
A punto de encarar la recta final del mes de julio, el popularmente conocido como 'hongo beltza' parece que se resiste a aparecer en los bosques navarros. Aunque los ejemplares de las distintas especies de boletus, al igual otros muchos hongos y setas, se prodigan más en la época otoñal, no es infrecuente verlos en los bosques navarros en el verano, especialmente en las primeras semanas de julio.
Atrás ha quedado la lluviosa primavera de 2025, así como un mes de junio extremadamente cálido y de lluvias muy irregulares que parece que no han ayudado a que broten los boletus de modo generoso. Ante este escenario, sólo queda seguir el rastro de esas escasas lluvias y buscar aquellos emplazamientos, en las caras norte de los hayedos y robredales, donde la humedad se resiste a abandonar los bosques. Curiosamente el brote del hongo beltza se asocia con frecuencia a los lugares donde ha descargado tormenta con granizo, ya que este pueden activar los micelios y favorecer su aparición. Lo habitual es que salgan después de 10/14 días de un episodio abundante de lluvia.
HASTA CUATRO CLASES DE BOLETUS
Entre los boletus comestibles se pueden distinguir hasta cuatro clases. Uno de los frecuentes en verano es el boletus aereus, cuyas floradas pueden extenderse desde finales de primavera hasta bien entrado el otoño siempre que existan las condiciones de humedad adecuadas. Su hábitat preferido son los robledales y su sombrero es de un color marrón oscuro, casi negro.
Sin embargo, como su propio nombre indica, es el boletus aestivalis, uno de los ejemplares dominantes de los meses cálidos. Y aunque tiene una textura de menor consistencia que el resto de los otros boletus edules, su sabor es igual de intenso. Su sombrero es de color avellana o marrón claro, bastante uniforme y suele cuartearse. El pie es un poco más claro que su sombrero, de forma cilíndrica y suele abultarse en el centro. Para saber que estamos ante un verdadero beltza y no uno falso su carne no azulea al cortarse o tocarla.
Sin embargo, el rey del mambo es el boletus edulis, que suele aparecer desde finales de verano hasta finales de otoño. En este caso el sombrero es marrón claro o pardo, difuminándose el color hacia las orillas, llegando a presentar una línea blanca en el borde. Otro detalle importante para la aparición de estos boletus, además de la ausencia de frío y de calor excesivo, es el viento. Este es uno de sus principales enemigos para su desarrollo.