Política
Así marcó Cerdán el rumbo del Partido Socialista de Navarra
El que ahora ya no es ni afiliado ha sido clave en los pactos y en cada paso que ha dado el PSN que lidera María Chivite. El triunvirato que ambos formaron junto a Ramón Alzórriz ha sido crucial en la política navarra de los últimos años


Actualizado el 02/07/2025 a las 12:20
En la entrada al acto político que se celebraba en la Casa de Cultura de Burlada se vendían unas chapas por dos euros con el lema Coherencia y credibilidad. Era el 24 de febrero de 2017 y Pedro Sánchez presentaba a los socialistas navarros su proyecto para ser reelegido secretario general, en una carrera que había emprendido animado por los que algunos llaman la banda del Peugeot. Entre estos estaba el que desde 2012 era secretario de Organización del PSN, Santos Cerdán, que abrió el acto político de Burlada animando a los asistentes a comprar las chapas. Contó que con ese dinero pagarían el alquiler del local y los gastos.
Todo era aparentemente austero en un recorrido que les llevó a la victoria y al paso del entonces parlamentario navarro y número dos de Chivite a la política nacional y a tomar el control del PSOE. No soltó nunca amarras con el PSN, donde era recibido como ‘el jefe’, imagen que simboliza una María Chivite ya presidenta cuadrándose ante él antes de una reunión en 2020 en el atrio del Parlamento navarro.


CERDÁN Y ALZÓRRIZ PIDIERON A CHIVITE QUE DIERA EL PASO PARA LIDERAR EL PSN
Santos Cerdán León (Milagro, 1969) presumía de que en 2014, junto al que ha sido su mano derecha, Ramón Alzórriz Goñi (Pamplona, 1973), logró convencer a la entonces portavoz del PSOE en el Senado María Chivite Navascués (Cintruénigo, 1978) para que diera el paso e intentara liderar el partido en Navarra tomando el relevo a Roberto Jiménez. Chivite aceptó y lleva diez años como secretaria general del PSN, seis como presidenta.
Cerdán, Chivite y Alzórriz han formado un triunvirato unido por el propósito de gobernar en Navarra. El papel de Cerdán ha sido fundamental para que la dirección nacional del PSOE bendijera los pactos con Bildu que lo han hecho posible, primero en la Comunidad foral y luego exportados a la política nacional.
Sin embargo, de ser el todopoderoso hombre del PSOE, el político de Milagro ha pasado esta semana a no tener ni carné del partido, aunque le han dejado la salida de ser él quien se diera de baja. Está en el centro del terremoto que se ha originado con el informe de la UCO de la Guardia Civil en el que hay “consistentes indicios” de que junto a otros investigados “pudo haber participado en la percepción de premios económicos a cambio de concesiones irregulares de obra pública”, actividad delictiva en la que pudo ser el encargado de “distribuir las cantidades recaudadas entre los diferentes partícipes”, según el juez del Tribunal Supremo Leopoldo Puente, ante el que Cerdán tendrá que declarar el día 30 como imputado.
Las investigaciones de la Guardia Civil y la Justicia determinarán hasta dónde llega esa presunta trama corrupta y si hay más personas implicadas. Esta semana se ha cobrado políticamente otra víctima, el tercero del triunvirato, el hasta ahora número dos de Chivite en el PSN, Alzórriz, al desvelar que su pareja trabajó desde 2021 a 2024 en Servinabar, empresa investigada en la causa y que se ha vinculado en esta con Santos Cerdán. El “error” de Alzórriz, como lo denominó Chivite, fue que se lo ocultó a la presidenta, y esa “pérdida de confianza” le ha dejado sin la vicesecretaría general del PSN y como parlamentario raso, porque el escaño lo mantiene.
CERDÁN LO HA SIDO TODO EN LA SEDE DEL PSN
El PSN de estos 13 años, sus estrategias y las decisiones y pactos que le han conducido hasta el Palacio de Navarra llevan la firma de Santos Cerdán. Lo ha sido todo en la sede de su partido en el Paseo de Sarasate de Pamplona, incluida su etapa en la política nacional.
“No, no hace falta delegado del Gobierno de Navarra en Madrid, está Santos Cerdán”, respondía en una entrevista a este periódico el político de Milagro nada más ser elegido secretario de Organización del PSOE en 2021. Lo cierto es que prácticamente no ha habido reunión relevante en un ministerio relacionada con Navarra en la que no apareciera o con la que no tuviera algo que ver. Chivite y Alzórriz destacan que su papel ha sido clave para impulsar infraestructuras del Estado pendientes en la Comunidad, mensaje que, pese a lo que se está investigando, han reiterado estos días.


Cerdán fue esencial para que en agosto de 2019 la abstención de varios parlamentarios de EH Bildu permitiera a María Chivite ser presidenta, algo que se repitió tras los comicios de 2023. En estos años, los socialistas han acordado con Bildu todos y cada uno de los presupuestos de la Comunidad, y ahora han sumado la negociación de la política fiscal.
OBJETIVO, QUE FERRAZ NO VETARA LOS PACTOS DEL PSN
Hasta ese agosto de 2019 había habido dos presidentes socialistas en el Palacio de Navarra, Gabriel Urralburu (que gobernó entre 1983 y 1991), condenado por corrupción, y Javier Otano (1995-1996), que dimitió tras publicar este periódico que había una cuenta en Suiza a su nombre.
El PSN consiguió volver al Ejecutivo navarro en 2011 con un acuerdo de coalición con UPN y bajo la presidencia de la regionalista Yolanda Barcina. Sin embargo esta, tras sucesivos encontronazos, decidió destituir al vicepresidente y líder socialista, Roberto Jiménez, por “deslealtad”. Eso implicó la ruptura del gabinete en tan solo un año.
Durante el Gobierno en minoría de Barcina, Jiménez intentó presentar una moción de censura contra ella. Le respaldaba la ejecutiva del PSN. Sin embargo, Ferraz lo impidió, ya que requería del apoyo de EH Bildu.
Los dirigentes socialistas navarros llevaron muy mal que de nuevo la dirección nacional les impidiera culminar ese acuerdo, como también bloqueó su intención de pactar con los nacionalistas tras las elecciones de 2007. Entre los más críticos con los vetos de Ferraz estaba el secretario de Organización del partido en Navarra, Santos Cerdán.
Cerdán, Chivite y Alzórriz tenían muy claro que el objetivo era gobernar en la Comunidad . “No vamos a facilitar de nuevo un presidente de gobierno de UPN, ni con nuestro voto ni con nuestra abstención”, dejaba claro en 2013 el político de Milagro, finiquitando así la política de pactos que históricamente protagonizaron socialistas y regionalistas.
Para Cerdán fue un mazazo que en octubre de 2016 el comité federal del PSOE acabara con el liderazgo de Sánchez, ya que sostenía que era el que iba permitir al PSN decidir sus pactos.
El navarro fue uno de los promotores de la vuelta de Sánchez al liderazgo del PSOE. Una vez logrado, en 2017 pasó a la política nacional. Un año después, con los socialistas ya en la Moncloa, Cerdán, como número dos del secretario de Organización del partido, José Luis Ábalos, se encargaba prácticamente de dirigir el PSOE mientras Sánchez y Ábalos, entonces ministro de Fomento, estaban en el Gobierno. Y tras la caída de este último, el navarro asumió ya como titular la secretaría de Organización. El veto de Ferraz a a los pactos del PSN desapareció.
EL AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA Y ELMA SAIZ
Santos Cerdán ha sido el negociador de los acuerdos con los nacionalistas que ha necesitado Sánchez en cada momento, como los pactos con EH Bildu, y ha intervenido en este sentido en lo que ha necesitado el PSN. Sin embargo, en ese toma y daca también se ha utilizado a la Comunidad foral.
Con el silencio del gabinete de María Chivite, competencias de Navarra que debían ser pactadas entre gobiernos han estado en el tablero negociador de Moncloa y del PSOE para conseguir lo que el líder precisara. Por ejemplo, poner plazo a las transferencias de Tráfico a Navarra formó parte en 2019 del acuerdo de investidura que suscribieron Pedro Sánchez y el líder del PNV Andoni Ortuzar, o del pacto para aprobar los presupuestos del Estado que en 2022 suscribieron el PSOE y EH Bildu.
Uno de los más relevantes pagos de los socialistas al grupo de Arnaldo Otegi con Navarra de por medio tuvo lugar en diciembre de 2023, cuando facilitaron con su voto la moción censura contra la alcaldesa de Pamplona Cristina Ibarrola, de UPN, que dio la vara de mando de la ciudad a Joseba Asiron, de EH Bildu. Un mes antes, este grupo había respaldado la investidura de Sánchez y en Navarra, en agosto, María Chivite había sido reelegida presidenta gracias a que todo Bildu se había abstenido.
El PSN incumplió el compromiso de que “jamás” daría la alcaldía a Bildu, expresado también por la que fue su candidata a Pamplona, la exconsejera de Hacienda, Elma Saiz, convenientemente nombrada ministra de Seguridad Social un mes antes de esa moción de censura en la que no tuvo que participar.


LA DIRECCIÓN DEL PSN HA CERRADO FILAS CON ÉL
Siguiendo el contenido de las conversaciones y mensajes entre los integrantes de la supuesta trama corrupta que recoge el informe de la UCO de la Guardia Civil es significativo recordar que Cerdán, el que impulsó y coordinó un comité “contra la desinformación” y los "bulos" en el PSOE, dijera en febrero de 2024 cuando fue detenido Koldo García que no tenía “ninguna sospecha” de lo que hacía este y que a García lo conocía porque vivía en Navarra y colaboró con el PSN.
Ahora han sido otros, desde Pedro Sánchez a la vicepresidenta María Jesús Montero, los que han asegurado que no sospechaban nada y que nunca debieron confiar en Cerdán. Sus dos compañeros y “amigos”, como ellos mismos se han definido, Chivite y Alzórriz, defendieron su “presunción de inocencia” nada más conocerse el informe de la UCO, pero tras los nuevos datos que están trascendiendo, el discurso de la presidenta ha cambiado y ha pasado a mostrar su “indignación” y a anunciar que auditará las cuentas de la etapa en la que Cerdán fue responsable de Organización del PSN (2012 a 2017).
En el congreso que los socialistas navarros celebraron en marzo, donde Cerdán recibió muchas muestras de apoyo, este denunciaba que estaban siendo objeto de “mentiras y calumnias”, reclamaba una “política y un periodismo limpio” y aseguraba que la verdad acabará por conocerse. En eso están la UCO y la Justicia.
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