Rafael Tamburri, un médico pamplonés al cuidado del Rey
Teniente Coronel de 52 años, ha operado en la base de Herat (Afganistán) o en buques de la Armada, y en abril recibió una Encomienda Real de la Orden del Mérito Civil. Se la impuso Felipe VI, a quien ahora atiende como un paciente más dentro de su último destino, la Guardia Real


Publicado el 15/06/2025 a las 05:00
Rafael Tamburri Bariáin (Pamplona, 31 de enero de 1973), estudió en San Ignacio-Jesuitas y posteriormente se licenció en Medicina en la Universidad de Navarra. Sin vínculos previos con el Ejército en su familia, fue durante el servicio militar que supo de la existencia de un cuerpo sanitario dentro de la institución armada, y se decidió a probar. “Hasta entonces era algo totalmente desconocido para mí, pero combinaba las dos especialidades que más me atraían a la hora de ejercer la medicina: las urgencias extrahospitalarias y las especialidades quirúrgicas”. Obtuvo la plaza por oposición y actualmente ostenta el cargo de teniente coronel médico. Desde sus inicios ha estado destinado en diferentes unidades militares de las Fuerzas Armadas y como médico especialista en el Hospital Central de la Defensa ‘Gómez Ulla’ de Madrid, donde también se formó como tal.
“He sido desplegado como cirujano ortopédico y de urgencias en 8 misiones internacionales: Afganistán (tres ocasiones), Irak, Líbano, Congo y océano Índico (dos despliegues), encuadrado en diferentes estructuras internacionales”, explica. “Haciendo el cálculo, he pasado casi cuatro años de mi vida ejerciendo como médico en zonas de operaciones en el exterior. Me siento como un privilegiado porque he podido acompañar a un herido desde ese primer momento en que requiere atención médica por ejemplo en un ataque en Afganistán hasta su traslado en helicóptero medicalizado a la base de Herat a un hospital de campaña, hasta su posterior evacuación al hospital militar Gómez Ulla de Madrid, donde podrá completar su recuperación con los tratamientos quirúrgicos definitivos. Me ha tocado vivir de cerca todas esas etapas, cada eslabón de ese proceso”.
MÉDICO DE CASA REAL
Desde 2018 presta servicio en Madrid, físicamente en El Pardo, en el llamado Acuartelamiento de El Rey, donde prestan servicio 1.600 hombres y mujeres y su función es la de pertenecer al equipo que presta esa primera asistencia médico a los miembros de la Familia Real. “Son aproximadamente siete servicios de 24 horas al mes en la enfermería de Zarzuela más los viajes previstos en la agenda (tanto internacionales, como los más recientes, a Auschwitz o los premios Carlomagno, como nacionales, a Extremadura, la semana pasada o el mes que viene al día de las Fuerzas Armadas en Tenerife). Todo lo que esté en la agenda oficial”. No incluye servicios en viajes privados.
En concreto, dentro del organigrama de esta rama sanitaria del cuerpo militar, Tamburri pertenece a la Unidad de Asistencia Sanitaria de la Casa Real, el equipo de profesionales médicos que viajan alrededor del Rey o que atienden en su domicilio a la familia real. Son 8 facultativos y 10 enfermeras y enfermeros que velan por el Rey, la Reina, las princesa, la infanta y la Reina Sofía y todos los miembros de la Guardia Real, que, como cualquier otro profesional con su cuadrante, pueden ser movilizados por una emergencia o deben acompañar a los miembros de la familia real en un viaje o funeral de Estado, sin descuidar el resto de compromisos con las Fuerzas Armadas. “Los sanitarios, y entre ellos los médicos, formamos parte del equipo de profesionales, junto a protocolo, servicio de seguridad, comunicación o conductores, entre otros, que se desplaza con ellos”. Si toda la información médica relativa a una persona ya pertenece al área de la privacidad, en el caso de estos pacientes tan singulares, la discreción es aún más importante y en parte, su distinción agradece el haber sabido estar siempre en su lugar.


DISPONIBLE Y DISCRETO
La Encomienda Real que ha recibido este pasado mes de abril se promulgó el pasado mes de noviembre y la promueve el Rey, que a su vez la otorga a ciertos miembros de su casa por sus altos servicios a España, los hechos meritorios de su trayectoria, un premio a su trayectoria global, a su disponibilidad, a su discreción.
“Lo más intenso o destacado de mi trayectoria profesional ha sido la intervención en procedimientos quirúrgicos de emergencia en Líbano, en Afganistán, a bordo de un buque en el Índico... Se puede definir como la culminación de mis deseos profesionales, pero es verdad que esta condecoración de manos de su Majestad el Rey me hace muchísima ilusión, la siento como un colofón a mi carrera”, señala.