Obituario
David Cilveti Goñi, policía foral


Actualizado el 10/06/2025 a las 08:40
Querido amigo, nos dejas sin palabras. Enfadados con el mundo pero nunca contigo. Nos queda recordarte cada día y darte las gracias por tantas cosas... Cuidador de sus padres, apoyo incondicional de su familia, consejero de sus amigos, de sus compañeros... David era una persona que escuchaba, aconsejaba, apoyaba, que no juzgaba y sacaba fuerzas para estar siempre cuando se le llamaba. Daba igual el día, o si tenía más o menos fuerza, si tenía un momento bueno o malo, los demás estaban siempre por delante de sí mismo y siempre con esa sonrisa que le caracterizaba y nunca le faltaba.
David era una persona cariñosa, que sabía abrazar con la mirada y acompañar con el alma. Siempre encontraba una palabra amable, un gesto sencillo que decía mucho, una sonrisa que lo calmaba todo. No alzaba la voz, ni le vimos enfadado.
Tenía una forma de estar que contagiaba paz y ternura y por eso todo el mundo le quería. Su voluntad incansable, su forma de darse sin esperar nada a cambio, su disposición a ayudar siempre son cosas que no se olvidan. Le cuidábamos mucho, sí, pero era porque él sembró ese cariño. La vida le rodeó de personas que le querían profundamente porque él supo querer primero, sin condiciones.
Nos deja un ejemplo silencioso pero poderoso: el de quien vive con el corazón abierto, sin hacer ruido, pero dejando huella en cada paso. Nos duele su ausencia y lo hará por mucho tiempo. Pero también nos reconforta saber que su vida fue amor, entrega y bondad. Y eso es eterno.
Gracias por dejarnos acompañarte en el viaje de tu vida, David. Ahora nos toca devolverle lo que nos ha regalado recordándole y contando su paso por este mundo, una historia bonita e irrepetible, porque los que le conocimos sabemos que era especial.
Descansa en paz, amigo. Tus compañeros y compañeras de trabajo no te olvidarán.