Patrimonio
La puerta de San Miguel ya va camino de Aralar en un carro de bueyes
La primera de las siete etapas, ha llegado este lunes a Villabona desde la factoría de Albaola en Pasaia. La peregrinación abierta recorrerá 86,5 kilómetros, con 1.272 metros de desnivel
Actualizado el 09/06/2025 a las 16:10
Xabier Agote y Alfonso Garciandía se encuentran con un abrazo este 9 de junio poco antes de las 9 de la mañana a orillas del mar Cantábrico, en Pasai San Pedro, junto a la factoría Albaola Itsas Faktoria. Allí esperan los bueyes del caserío Aparola de Errentería y el carro con la puerta que han construido de manera altruista en Albaola para San Miguel de Aralar. Una manera, inciden de nuevo, "de hacer bien donde otros han hecho mal". Un modo de reparación social después de que el principal acceso al santuario fuera quemado por desconocidos el pasado 25 de octubre. Con ese propósito iniciaron la peregrinación de siete días que concluirá este domingo 15 de junio a 1.273 metros de altitud, en el santuario. Periodistas y paseantes en una mañana de luz, como dijo Alfonso Garciandía, capellán del santuario, captaron imágenes del inicio de la marcha, hasta la iglesia vieja de San pedro. Después Astigarraga, Hernani, Andoain y Villabona, donde concluyó la primera etapa, con un total de quince kilómetros. Antes, una parada en Urnieta, ya a mediodía, en el taller de Hachas Jáuregui, donde la comitiva fue recibida con un aurresku del txistu de Antton Jauregi, interpretado por dos dantzaris. A la sombra de un par de árboles improvisaron un pequeño altar con una imagen del arcángel San Miguel, donde Mikel Ormazabal, párroco de Urnieta y Astigarraga ofició un responso. Siguió un almuerzo regado con sidra de la zona para abordar los últimos kilómetros de la calurosa jornada. Los bueyes descansan en su casa hasta este martes a las 9, cuando arrancará la segunda etapa, la más corta entre las siete, con seis kilómetros entre Villabona y Tolosa.
UNA ACTITUD CONSTRUCTIVA
Xabier Agote es presidente de la fundación Albaola, donde construyen un ballenero réplica de la nao San Juan s.XVI. “Hemos tenido una actitud constructiva”, explicó Agote, mirando a Garciandía. “En el mundo hay sombras, eso ya lo sabemos, pero fortuna también hay luces y cada uno decidirá en que lado se coloca. Es más fácil destruir cosas, romperlas, pero en Albaola somos constructores, hacemos barcos y en este caso también puertas, una aportación para edificar la sociedad. Y ha sido un placer llevar adelante la aventura con nuestros socios de San Miguel de Aralar”, reflexionó y explicó que "técnicamente no ha sido un reto muy grande, somos carpinteros, pero detrás de ellas hay un reto muy grande, lleno de emoción, el santuario tiene un valor cultural y religioso muy importante, por eso nos hemos ofrecido para hacerlas puertas altruistamente y estamos contentos con el resultado”.
"Ocurrió de noche y ahora estamos a la luz del día, el simbólico, las puertas se pueden utilizar para cerrarse o abrirse y San Miguel nos enseña a abrir las puertas, puede venir cualquiera, siempre estaremos allí para hacer cosas juntos. Esta es la respuesta y la luz del proyecto. Trabajando juntos, construimos, las puertas están abiertas, nos veremos en San Miguel", añadió el capellán.
La puerta, elaborada en madera de roble, con los clavos y las piezas de hierro de la antigua, estaba coronada por una imagen, también de madera, de San Miguel de Aralar. Tirando del carro, de pareja de bueyes, Txato y Tanke, del caserío Aparola de Rentería. Su propietario, Jesus Matxain Etxeberria, se mostraba tranquilo al inicio de la primera etapa. “Los bueyes tiene 14 y 13 años, tienen ya unos años y eso les concede tranquilidad, están acostumbrados a la gente, han estado en el Olentzero de Burlada, en el día de la sidra, pero algo así nunca habíamos hecho, estamos ilusionados”, apuntó.
El proyecto incluye la grabación de un documental que dirige Quim Torrents, de la firma Clau Creative, y está en plena fase de rodaje. Comenzó ya con el desmontaje de la puerta el 5 de mayo, siguió en el taller de Albaola, donde Mikel Leoz, Iñigo Luzuriaga y Aitor Edroso han dirigido la construcción, y continuará a lo largo de la peregrinación, en las siete etapas. Se detendrá en los lugares y en sus gentes, recogerá testimonios, y “tendrá así una base cronológica para enlazar historias secundarias que ayuden a contar la historia de San Miguel de Aralar con personas vinculadas de algún u otro modo al santuario”.


