Viaje
Un rumbo de pedaladas solidarias por el mundo
El bombero Xabi Luna, de 45 años, y la enfermera Sheila Sevillano, de 42, parten el 28 de abril de Mutilva para recorrer el mundo en bicicleta durante año y medio. ¿Su objetivo? Colaborar en cinco proyectos solidarios con su ONG ‘Y os lo cuento’ y el proyecto 'Rumbos olvidados'


Actualizado el 25/04/2025 a las 10:13
Dos bicicletas que se convertirán en un tándem. Así pedaleará una pareja de Mutilva por todo el mundo. Al mismo ritmo y velocidad. En todos los sentidos. El bombero Xabi Luna Berango, de 45 años; y la enfermera Sheila Sevillano Rojo, de 42, saldrán de su casa con las alforjas cargadas con sus pertenencias y la ilusión de viajar durante año y medio pedaleando por los cinco continentes. Pero el viaje de sus vidas superará la aventura. Y se dirigirá por rumbos olvidados con el fin de colaborar en cinco proyectos solidarios en Asia, África, Oceanía, América y Europa. ¿Su sueño? Regresar a su casa de Mutilva el domingo 18 de octubre de 2026 para comer con su familia. Durante este tiempo, dejarán sus trabajos para recorrer 39 países y 23.000 kilómetros. El coste del viaje de cada uno (aviones incluidos) asciende a 35.000 euros, que pagan de su bolsillo. Y el importe de los proyectos ronda los 100.000, para lo que están recaudando fondos. El itinerario se podrá seguir en redes sociales y en la propia web de la ONG que fundó Xabi Luna, ‘Y os lo cuento’, cuyo objetivo es viajar y relatar después en colegios o centros cívicos las experiencias vividas para sensibilizar.
La pareja dormirá en su tienda de campaña, cocinará con un hornillo de gas y conocerá a la gente de poblaciones rurales de los países que atraviesen, de camino a los cinco proyectos en Tayikistán, Angola, Camerún, Bolivia y Ucrania. Con un mes de vacaciones, a mitad del recorrido, en Australia. “Queremos mostrar que hay realidades olvidadas en los cinco continentes y ayudar en proyectos concretos”, cuenta Xabi Luna, que trabaja en el parque de bomberos de Cordovilla. Por eso, han bautizado a este viaje como ‘Rumbos olvidados’. Mientras habla, escucha atenta Sheila Sevillano, que trabaja en el Hospital Universitario de Navarra y sonríe ante el reto que van a afrontar. “Llevamos año y medio preparando este viaje. Va a ser la aventura de nuestras vidas”.
ACERCARSE A LAS CULTURAS
Desplazarse en bici, coinciden, es “muy cómodo” y les “acerca a las culturas” al rodar al lado de la gente de zonas rurales. Las suyas, añaden, son unos vehículos de tipo cicloturismo “muy sencillos”. “Son básicas y, si se estropean, se pueden arreglar en cualquier país. No tienen piezas raras”. Su itinerario recorrerá Navarra, Aragón y Cataluña. En Barcelona, embarcarán hasta Italia, recorrerán el país, los Balcanes (Kosovo, Bosnia, Montenegro), Albania y Turquía. Después, continúan explicando, cogerán un vuelo a Kazajistán “porque está prohibido ir por tierra por Georgia y Armenia”. Tras atravesar Uzbekistán, llegarán a Tayikistán “el más pobre de los tanes”. Allí, han contactado con un médico de Cruz Roja, con el que colaborarán en un centro de salud (en Shaydon) e instalarán un depósito de agua de 3.000 litros. “El hilo conductor del viaje es el agua y la salud. Queremos reflejar que muchas personas no tienen acceso a agua potable, con lo que esa situación supone”.
Desde Asia, volarán a Sudáfrica y seguirán pedaleando por Bostwana y Namibia, hasta llegar a Angola. Xabi lo relata con tanta naturalidad que parece que estuvieran contando una ruta por la Comarca de Pamplona. En el Alto de Bimbi, cerca de Lubango (Angola) excavarán un pozo, que supone un coste de 15.000 euros. “El agua está a gran profundidad, por lo que hay que excavar mucho y es un proyecto muy desafiante”. Desde allí, viajarán a Luanda, la capital del país, donde impulsarán un proyecto también de saneamiento de agua en un barrio con mucha contaminación por las aguas fecales. Y de allí, a otro país y distintos proyectos pero en el mismo continente: Camerún. La colaboración será con la ONG navarra Ambala y el hospital Ebomé, al sur. Desde allí, pedalearán hasta Dschang, donde trabajarán en el Centro Esperanza, de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl (instalarán placas solares y colaborarán en comedor escolar y con terapias para personas con discapacidad).
“Después nos tomaremos un tiempo de vacaciones”, cuentan entre risas. Y volarán a Australia, donde pasarán un mes y medio pedaleando por la cordillera de los Alpes australianos entre Sydney y Melbourne. De nuevo, otro salto continental, a América Latina. Chile, Argentina, Brasil, Paraguay y finalmente Bolivia, donde llevarán a cabo un proyecto más amplio (al que se sumarán colaboradores navarros de la ONG). En San Ignacio de Moxos y San Borja prestarán asistencia sanitaria e impartirán formación. En este caso, han colaborado con ellos la Fundación Enfermería Navarra, Ayuda Contenedores, Salesianos (con sus incubadoras) y la asociación Medicina Abierta al Mundo. Sin embargo, 'Rumbos Olvidados' ha corrido con los gastos de un respirador.
La última etapa del viaje será el aterrizaje en Ucrania en julio de 2026. “Ojalá que para entonces haya terminado la guerra”. En colaboración con la ONG navarra ‘Alas de Ucrania’, arreglarán los baños de un orfanato de la época soviética, con más de setenta años de antigüedad. Y desde allí, de vuelta a casa.
“Vamos con mucha ilusión pero somos conscientes de que en tanto tiempo puede pasar de todo y quizá, en algún momento, tengamos que cambiar el itinerario o nos encontremos nuevos proyectos con los que colaborar”. ¿Y la convivencia? “Sabemos que será intensa y que puede haber momentos complejos por las circunstancias. Pero nos gusta pasar tiempo juntos y, ante todo, somos compañeros de vida”.
Las personas interesadas en colaborar con el proyecto, pueden hacerlo a través de la página web rumbosolvidados.com