Empleo
La reducción de jornada laboral beneficiará a 123.000 navarros
El Gobierno la aprueba, sujeta a cambios en el Congreso


Publicado el 05/02/2025 a las 05:00
Cuatro de cada diez trabajadores navarros, nada menos que 123.000 personas y todas ellas del sector privado, se podrían beneficiar de la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas, que este martes 4 de febrero aprobó el Consejo de Ministros. Esta es la estimación que ofreció el Ministerio de Trabajo en sus cálculos por CC AA basados en datos de la EPA de 2023, año en que Navarra contó con una media de 303.500 ocupados.
Según los datos de Trabajo, la reducción de la jornada beneficiará a un total de 12,5 millones de trabajadores del sector privado. En concreto, 10,5 millones de trabajadores a tiempo completo y 2 millones a tiempo parcial. De ellos, calcula que verán acortada su jornada de trabajo 6,8 millones de hombres y 5,7 millones de mujeres. Y en promedio, la reducción equivaldrá a 48 minutos por semana, ya que aunque el tope legal se rebajará en 2,5 horas semanales, muchos convenios tienen recogida una jornada inferior a las 40 horas semanales, aunque superen las 37,5.
REGISTRO Y DESCONEXIÓN DIGITAL
La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha vuelto a ganar otra batalla. Después del conflicto abierto con el ministro de Asuntos Económicos, Carlos Cuerpo, el Gobierno ya cerró filas y aprobó el nuevo anteproyecto de ley que reducirá la jornada laboral de los trabajadores españoles a 37,5 horas semanales después de más de cuatro décadas congelada en 40 horas. Y dio el visto bueno al texto tal cual lo acordó Díaz con los sindicatos, sin cambiar ni una sola coma. Esa era su línea roja y finalmente ni Cuerpo ni ningún miembro del Gobierno la ha traspasado.
El anteproyecto de ley también implica otras medidas, como el derecho irrenunciable a la desconexión digital y el nuevo registro de jornada, que deberá ser digitalizado y al que la Inspección de Trabajo y la Seguridad Social podrán acceder en remoto y en tiempo real. Además, no tenerlo o falsearlo implicarán multas más elevadas, de hasta 10.000 euros por cada trabajador afectado.
Sin embargo, este “día histórico”, en palabras de la titular de Trabajo, solo es una primera victoria de una guerra que realmente tendrá que resolverse en el Congreso de los Diputados. Y ahí es donde, ya se sabe, la nueva norma para reducir la jornada laboral a estos 12,5 millones de españoles que tienen ahora horarios superiores a 37,5 horas a la semana sí que cambiará, y previsiblemente de forma considerable.
Con seguridad se incluirá un paquete de ayudas e incentivos para acompañar a las empresas en esta reducción de horas, pero incluso podría suceder que en la Cámara Baja se pactara postergar su entrada en vigor más allá del 31 de diciembre de 2025. Precisamente, esta es una de las condiciones a la que Díaz se niega a ceder, ya que supondría incumplir el acuerdo de Gobierno entre el PSOE y Sumar, pero que desde el ala socialista del Ejecutivo sí ven con buenos ojos para contentar a la patronal, que defiende que hay que respetar los convenios colectivos en vigor.
La ministra de Trabajo recalcó que, “a pesar de que el acuerdo es bipartito, tiene el marchamo del diálogo social”, en referencia a las críticas que ayer manifestaron desde la patronal, que advirtió que retransmitirán a los partidos políticos su rechazo frontal a esta medida y presionarán para frenarla.
APLICACIÓN DE LARGO RECORRIDO
El recorrido para que la reducción de jornada sea efectiva se prevé largo. La norma debe recibir los preceptivos informes de los órganos consultivos y después regresará de nuevo al Consejo de Ministros para ser aprobado como proyecto de ley. Pero una vez llegue al Parlamento los tiempos escapan al control del Gobierno, ya que allí tendrá que superar enmiendas totales y parciales de los grupos. La rebaja cuenta, a priori, con el visto bueno de los socios parlamentarios del Ejecutivo, a excepción de los de Carles Puigdemont, que la víspera dejó en el aire su apoyo lamentando que no se haya negociado previamente el texto con ellos.
Díaz evitó referirse directamente a Junts ni concretó siquiera si ha abierto ya la negociación con ellos, limitándose a señalar que Cataluña será una de las regiones más beneficiadas por esta medida y que espera que la comunidad “dé lo mejor sí misma”. “Estoy convencida de que hay margen porque la medida está ganada en la calle. Es muy difícil buscar razones para tumbarla”, subrayó.
El sí de Junts no sería necesario de contar con el apoyo del PP, por lo que la ministra de Trabajo descargó toda la presión sobre los populares, a los que acusó de hacer una oposición “totalmente destructiva” y una “política inútil”. En este sentido, Díaz llamó a la formación que dirige Alberto Núñez Feijóo a ser “prácticos” y a que apoyen esta medida cuando llegue al Congreso. “137 diputados del PP deben decidir esto. Quiero recordar que este debate de la reducción laboral fue al Congreso y el PP se abstuvo”, zanjó.
Ganadores y perdedores
Siempre suele haber ganadores y perdedores. Y en la nueva ley que reduce la jornada laboral a 37,5 horas semanales como máximo, también. Los ganadores son claramente esos 12,5 millones de trabajadores que verán recortado su horario laboral hasta dos horas y media a la semana. Incluso dos millones de ellos tendrán una subida salarial, puesto que tienen un contrato a tiempo parcial y la nueva ley obliga a mantenerles su jornada actual con el consiguiente aumento de nómina.
En el lado de los perdedores, están las empresas, que tendrán que asumir -por el momento sin ningún tipo de ayudas- esas dos horas y media menos que trabajarán sus empleados. El impacto será principalmente en las pymes, puesto que las grandes compañías ya tienen pactadas jornadas inferiores a 40 horas.
En cuanto a los sectores, hay tres con impacto total: el comercio, el campo y la hostelería, que tendrán que cambiar el horario de todos sus trabajadores, según un informe elaborado por el Ministerio de Trabajo. Y, de igual manera, aquellas familias que tengan empleadas del hogar, que tendrán que modificar sin excepción sus horarios o sus salarios (aquellas que las tengan por horas).
Comercio, hostelería, industria y construcción emplean al 55% de los trabajadores beneficiados.
LAS MEDIDAS
Jornada laboral máxima
37,5 horas: Se reduce 2,5 horas la actual semana de 40 horas.
Entrada en vigor: Se da de plazo hasta el 31 de enero.
Impacto: 12,5 millones de trabajadores.
Registro horario
Digital: Los inspectores podrán acceder en remoto.
No manipulable: No podrán falsearse datos.
Multas por no tenerlo: Hasta 10.000 euros por persona.
Desconexión digital
Derecho irrenunciable: La empresa respetará el descanso.
Sin represalias: No atender llamadas o email no podrá tener consecuencias negativas.