Vivienda
Entre 354 y 679€: el alquiler medio en los municipios navarros donde habrá control de precios
La estadística que este jueves ha publicado Nastat recoge la cotización del año 2023 de todas las viviendas (libres y protegidas) que estaban alquiladas ese año


Actualizado el 24/01/2025 a las 10:11
El precio medio de las viviendas que estaban alquiladas en 2023 en los 21 municipios navarros, entre ellos Pamplona y Tudela, que Vivienda incluirá en la primera declaración de zonas de mercado tensionado oscila entre los 354 euros de San Adrián y los 679 de Aranguren. Estos precios medios se recogen en la estadística que este jueves ha publicado Nastat. Hace referencia al ejercicio 2023 e incluye tanto los alquileres del mercado libre como los del protegido. El trabajo sitúa entre los 500 y los 600 euros el precio del alquiler más frecuente de las viviendas que se alquilan en Navarra aunque reconociendo que la diversidad de alquileres que incluye provoca que el precio mensual se quede lejos del precio actual del mercado libre para nuevos alquileres. En todo caso, la disparidad de los inmuebles alquilados que se incluyen en la estadística no afecta por igual a todos los municipios que se incluirán en esta primera declaración. De hecho, uno de los factores que según las fuentes consultadas más influye a la baja en el precio que arroja la estadística son los alquileres con rentas antiguas que se concentran en mayor medida en la capital navarra afectando especialmente al Casco Viejo y al Ensanche.
5.000 habitantes, umbral mínimo para la primera declaración
Estos 21 municipios, donde en 2023 vivían 459.088 habitantes, el 68% de la población navarra, no son los únicos que según Vivienda cumplen los requisitos para ser declaradas como zonas de mercado residencial tensionado, pero sí los que cumplen con el umbral mínimo de población de 5.000 habitantes que ha decidido establecer el Ejecutivo foral para esta primera declaración. Según justifica, son estos municipios los que concentran la mayor parte de los contratos de arrendamiento registrados y también los grandes flujos de población. En concreto, dice el informe, “más de tres cuartas partes de los contratos registrados formalizados durante los últimos cinco años”. Además, la población de 18 de esos 21 municipios ha crecido en el último lustro y la de trece de ellos por encima de la media relativa de la comunidad. Incluso Barañáin, que a pesar de haber perdido el 3% de su población, sigue siendo el municipio de la comunidad con mayor densidad de población. El alquiler medio de las viviendas que estaban alquiladas en 2023 en esa localidad se situó ligeramente por encima de los 623 euros. También por encima de los 600 euros estaría el alquiler medio en Pamplona (660,4€); Valle de Egüés (653,6€); Zizur Mayor (652,5€); Aranguren (679,3€); Noáin (611,4); Huarte (600,9) y Berrioplano (664,4€).
“A excepción de Baztán, todos los municipios de más de 5.000 habitantes tiene mayor densidad de población que la media relativa de Navarra”, reza el informe. Otro de los datos a los que hace referencia es que más del 70% de las 10.200 viviendas que se han incorporado entre 2018 y 2022 al parque de viviendas principales de la comunidad se ubican en esos 21 municipios.
En las zonas declaradas como tensionadas la normativa permite desde la prórroga extraordinaria anual para el arrendamiento tras la finalización del contrato a la aplicación de límites de precios incluso a las viviendas que no hayan estado arrendadas en los últimos años. Las limitaciones se aplicarán cuando se formalice la declaración de mercado tensionado. Se realizará por orden foral, se publicará en el BON y se comunicará al Ministerio. El sistema de limitación de precios se aplicará a partir de que se publique en el BOE la resolución que declare las zonas tensionadas. Tras la fase de información pública, que se espera comience en pocos días, y la firma por parte de la consejera de Vivienda de la orden foral de declaración, la administración abrirá un plazo de seis meses para elaborar junto a los municipios afectados un plan de medidas específico para cada uno de ellos en el que se deberán proponer actuaciones para corregir los “desequilibrios” que en materia de vivienda se hayan evidenciado así como un calendario para su desarrollo.