Radiografía de los jóvenes navarros (IV)
Youssou Ndiaye, premio Persona Joven 2024: “Los jóvenes navarros tienen que dar un paso adelante y decir: aquí estamos”
El senegalés de 23 años llegó a Navarra hace ocho años junto a su madre y dos hermanos, en Burlada les esperaba su padre. Ahora ayuda en SEI Elkartea a nuevos migrantes


Actualizado el 04/01/2025 a las 23:40
Youssou Ndiaye (Dakar, 2001) pasa estas vacaciones de fin de año en Marruecos junto a unos amigos. Él, a través de un teléfono móvil con la cobertura justa para entablar una conversación, explica que ha visitado Casablanca y Marrakech y que está disfrutando de un viaje realizado por gusto y disfrute y no por necesidad como lo hacen muchos de sus compatriotas senegaleses que emigran en busca de una vida mejor. Ndiaye, con 15 años, abandonó su país con su madre Khady y sus hermanos Mame y Mouhamed. Su padre Saliou les esperaba en España, donde ya llevaba catorce años.
Actualmente tiene 23 años y el pasado mes de diciembre recibió en el Palacio de Navarra el premio a la Persona Joven 2024 por su labor de voluntariado que realiza en SEI Elkartea, entidad que le ayudó a él a su llegada. Entonces, a modo de deuda pendiente con la asociación que le hizo la vida más fácil, como él mismo explica, ayuda a nuevos Youssou, migrantes que llegan y tienen un periodo de adaptación complicado por delante hasta encontrar su sitio en la Comunidad foral.
¿Dónde está ahora mismo?
He pasado las vacaciones de Navidad con unos amigos que viven en Marruecos y con otros que vinieron conmigo de España. Hemos aprovechado para visitar el país. No lo he pasado con mi familia, pero lo he pasado bien.
¿Recuerda a la primera persona que le echó una mano en Navarra?
Recuerdo que tuve a muchas personas cuando llegué. Me acuerdo mucho de la gente de SEI. También de un amigo de mi padre, de los compañeros de fútbol, de otros amigos que ya estaban viviendo aquí, mi familia…
¿Hubo algo clave en su adaptación?
Fue muy importante que mi padre ya dominara el idioma. Eso me ha ayudado muchísimo, es lo más difícil cuando llegas a una ciudad. Es lo más complicado y y por eso necesitas ayuda de mucha gente. He encontrado gente que me ha ayudado muchísimo y eso se agradece.
¿Cuál es su día a día en Navarra ahora?
Mi vida en Navarra, después de haber estudios un Grado Medio en Soldadura y Calderería, es el trabajo. He encontrado trabajo y, desde que vine, vivo en Burlada con mi familia. Intento pasar el máximo con mi familia y también soy voluntario en SEI.
¿Tiene cuadrilla?
Suelo quedar con ellos por el centro de Burlada, vemos partidos y solemos echar pachangas…
¿Qué es lo que más le gusta de Navarra?
Lo que más me gusta es la tranquilidad que hay en comparación con otras comunidades. No sé si es porque hay menos gente y las otras ciudades son más grandes, pero aquí hay una tranquilidad que me encanta. También me gusta cómo vive la gente. Es gente que vive unida, se ve unión. Hay gente que te ayuda aunque no la conozcas. Mis sitios favoritos de Navarra son sus montes y sus ríos. Cuando puedo suelo ir en bicicleta.
Ha hablado de la barrera del idioma, ¿cómo la derribaste?
A mi edad fue lo que más me costó. Me dediqué a seguir las recomendaciones que me hizo la gente: ver películas en castellano, escuchar música española… Yo hablaba francés perfectamente, pero la gente me recomendaba hacer esas cosas. Me parece que cuando llegas a un sitio es importante aprender sus cosas. Le he dedicado todo el tiempo que he podido y ahora ya creo que ya lo he pillado.
¿Pasaste momentos duros?
Tuve complicaciones en el colegio durante el primer año por el tema del idioma también. Allí, en el colegio, te intentan ayudar lo que más pueden, pero al final en clases de veinticinco personas no puedes estar todo el rato centrados en tí. Seguíamos el programa y después de clase aprovechaba para hacer preguntas a los profesores. También me costó el clima, que hacía mucho frío. De donde venía no hace tanto frío como aquí.
¿Está adaptado ya?
Mi vida me va muy bien. He encontrado mi sitio aquí . He terminado los estudios, he encontrado trabajo, estoy con mi familia… yo no puedo pedir más. Estar bien de salud, a mis padres también les va bien…
Lleva tiempo viviendo en Navarra y dice que le gusta. Pero, ¿qué cosas echas en falta en su gente?
El único problema que detecto es que hace falta más colaboración. Hay muchos temas que cuanta más gente haya, más fácil se sacan adelante. Aquí cada uno se queda más en su barrio. Hay muchas cosas en las que los jóvenes podían estar más involucrados. Nosotros -por la asociación en la que hace voluntariado- necesitamos más gente joven con energía. Tienen que poner más de su parte y decir: Aquí estamos.
Cuando ayuda a las personas que vienen de fuera, ¿qué es lo primero que hace?
Lo primero que les digo es que le echen ganas. No es nada fácil llegar a un sitio en el que no conoces a nadie. Es complicado empezar de nuevo. Les digo que crean que se puede, que si no le echas ganas y vienes con miedo a hacerlo no lo vas a conseguir. Creer que se puede. El proceso migratorio hay que intentar superarlo. Vas a tener el resultado de cada cosa cuando le echas muchas ganas. Es lo que hay que hacer para encontrar tu hueco.
¿Qué aconseja a la gente local a la hora de tener una primera toma de contacto con una persona migrante?
Depende de cómo sea cada persona, pero es importante tener paciencia. La gente que viene es porque lo necesita de verdad. Imagina tener que comunicarte con alguien que acaba de llegar y no domina el idioma. Hay que tener paciencia, ellos necesitan tiempo para intentar explicarse, solucionar dudas... Hay gente que no tiene paciencia y eso dificulta mucho a los migrantes. Darles sensación de bienvenida y confianza. Una persona, cuando se siente confiado y ve que la gente le abre los brazos, encontrará pronto su sitio y estará más a gusto.
¿Cuidan bien los navarros a las personas migrantes? ¿Qué sensación tiene?
La gente navarra al principio se porta muy bien. Quizá con algo de “miedo”, pero es normal. Luego se va cogiendo poco a poco confianza. Lo que digo es que tengan mucha paciencia. Cada vez hay más gente de fuera y hay que intentar ayudarles y acogerles.
¿Esperaba de alguna forma el premio?
No me lo esperaba, me llamaron y me lo dijeron. No sabía que estaba inscrito -ríe-. Ha sido algo muy grande e importante para mí. Se agradece. Me dan más ganas de seguir trabajando para la gente que lo necesita.
Es un galardón que reconoce a la persona joven del año en Navarra, es importante. ¿Qué sentiste?
Alegría. El premio explica todo el trabajo que he realizado desde que he llegado para toda la gente. Siempre tiene sus frutos. El éxito llega y me he sentido muy orgulloso de mí mismo y de mi trabajo. He dedicado mucho tiempo intentando ayudar. Estoy muy contento y agradecido.
¿Pasa su futuro por Navarra?
Mi futuro está en Navarra. No está en mis planes cambiar de ni de país ni de ciudad. Aunque a veces se me pase por la cabeza volver a Senegal, de momento estoy muy contento aquí y voy a seguir aquí lo máximo que pueda. Soy todavía muy joven. Más adelante ya veremos.
Un sueño en la vida y un deseo para 2025.
Mi sueño es crear en un futuro una asociación para intentar volver a África y ayudar sobre todo a los niños. De momento estoy trabajando junto a otras personas que quieren hacer lo mismo que yo. Digo África, pero es para todo el mundo, donde nos necesiten. Eso son los planes que quiero para el futuro. El deseo es que todos tengamos mucha salud y que haya paz en el mundo. Cuando todo el mundo está bien las cosas irán bien, pero si hay algo malo en un sitio afecta a los demás.
Youssou Ndiaye nació en Dakar, capital de Senegal, el día 19 de abril de 2001. Es hijo de Saliou Ndiaye y Khady Gueye. Tiene dos hermanos que se llaman Mame Cheikh y Mouhamed. Cuando Youssou tenía un año su padre emigró a España y él lo hizo junto a su madre y hermanos catorce años después. Esta familia de origen africano vive en Burlada. Youssou tiene un Grado Medio de Soldadura y Calderería y actualmente trabaja en una empresa. Además, en su tiempo libre, el joven de 23 años participa en diferentes acciones de la Asociación SEI Elkartea de sensibilización y participación, en donde se ha convertido en todo un referente para chicos y chicas recién migradas. Esta asociación fue la que le ofreció ayuda a su llegada a Navarra.