Pelota
Laso e Iztueta ganan en la intimidad
Ganan a Peña II y Albisu sin corredores y sin apenas aficionados


Publicado el 12/08/2026 a las 05:00
Laso e Iztueta jugarán la final del Donostia Hiria tras doblegar con facilicad a Peña II y Albisu en un Atano III en el que no hubo corredores de apuestas y apenas público. Fue un triunfo en la intimidad, casi en silencio de no ser por el sonido de la pelota, las maldiciones de los pelotaris tras algún error y los pocos aplausos que cosecharon los cuatro protagonistas en un duelo gris, de perfil bajo. Desde luego, fue una semifinal muy alejada de lo que debiera ser un partido de esta entidad.
A Albisu, que este verano no se está prodigando en los frontones pese a ser el zaguero campeón del Parejas, se le notó descanchado, todo lo contrario que su rival, un Iztueta que afrontó su tercer partido en tres días y que demostró que es mejor venir cansado, aunque con ritmo, que aterrizar de emergencia en un partido de esta exigencia.
Y es que fue atrás donde se decidió el partido porque mientras Iztueta no daba síntomas de flaqueza y mantenía a su espalda a Albisu, el ataundarra coleccionaba errores a bote, sobre todo cuando dispuso de pelota franca para pasar a dominar.
Delante, Laso evidenció no estar tan fino como acostumbra. Llegó tras haber perdido sus dos últimos partidos después de una racha de 15 triunfos y sólo en la parte final ofreció pinceladas del delantero que es. Peña II, por contra, apenas pudo entrar en juego debido al dominio de Iztueta y, aunque intentó variar el rumbo del partido, lograrlo le resultó imposible. Coleccionó algunos buenos remates, pero poco pudo hacer ante la superioridad colorada.
Laso mandó uno de sus primeros pelotazos a la contracancha y acto seguido Albisu perdió tres pelotas de manera consecutiva -dos se le fueron arriba y otra a la contracancha-. Si el ataundarra necesitaba confianza tras entrar como sustituto de Mariezkurrena II a última hora, estos tres errores hicieron mella.
Al menos en esta primera parte del partido se mantuvo la igualdad (6-6) porque Laso también regaló demasiado -nueve de esos primeros doce tantos llegaron tras fallos-. Sin embargo, en cuanto el de Bizkarreta recuperó cierta normalidad, comenzó a aprovechar el dominio de Iztueta en el peloteo para hacer daño con sus remates y terminar el partido sumando ocho tantos.
Y aunque Albisu no tuvo su día, conviene elogiar la defensa del zaguero guipuzcoano, que llevó pelotas complicadísimas de aire y con esa botivolea que tanto le caracteriza, lo que hizo que el triunfo de Laso e Iztueta no fuera más amplio.
Y todo esto sucedió casi en silencio, sin las voces de los corredores cantando las apuestas y sin los gritos del público enfervorecido. Fue un triunfo en la intimidad.