Los seguidores del Corazón de Jesús de Pamplona que tienen equipo de fútbol, coro y grupo de teatro
El grupo católico Schola Cordis Iesu está presente en la capital navarra desde hace décadas. A raíz de la polémica de las Campanadas en La 1, se lamentan de que Lalachus "ridiculizara" la imagen del Sagrado Corazón


Actualizado el 05/01/2025 a las 09:15
Es un grupo católico intergeneracional, que tiene equipo de fútbol, un coro y un grupo de teatro. Se llama Schola Cordis Iesu, Escuela del Corazón de Jesús, y como su nombre indica, ha puesto la devoción al Sagrado Corazón en el centro de sus vidas. Se reúnen los sábados por la tarde en la parroquia de Sarriguren, donde los niños y adolescentes reciben catequesis y los mayores una charla de formación. Después los pequeños tienen un rato de juegos y los mayores un café con bizcocho para terminar la jornada con misa. Además, el grupo de universitarios se junta los lunes, con una charla sobre con temas de historia y filosofía. “Son actividades abiertas a todo el mundo, a todo aquel que quiera conocer esta espiritualidad, basada en la confianza en el amor de Dios y su misericordia”, explica Lucas Prieto, sacerdote que descubrió su vocación en Schola Cordis Iesu. Ahora, los responsables de esta asociación se sienten dolidos por lo ocurrido durante la retransmisión de las Campanadas en La 1, donde Lalachus “ridiculizó” la imagen del Sagrado Corazón al mostrarla sobre la vaquilla de Grand Prix.
Schola Cordis Iesu fue fundada por un jesuita, el padre Ramón Orlandis, en 1925 en Barcelona. Así, este año celebran su centenario. En la década de 1980, varios matrimonios navarros que habían conocido este grupo en Barcelona empezaron a reunirse en Navarra, dirigidos por el sacerdote Antonio Pérez Mosso, fallecido en 2022 y que fue párroco de Aoiz. En 2010 el arzobispo Francisco Pérez erigió Schola Cordis Iesu Pamplona como asociación privada de fieles, con unos 150 miembros.
Raquel Zabalegui, estudiante de Magisterio, y Mercedes Jaurrieta, que estudia Derecho, pertenecen al grupo de jóvenes. Comentan que es un grupo “muy de andar por casa” donde el único compromiso personal es rezar por las mañanas una breve oración, el Ofrecimiento de obras. Después cada uno discierne qué más necesita para su vida espiritual: un rato de oración, misa, Rosario, colaborar con Cáritas u otro voluntariado.
A lo largo del año se organizan convivencias, campamentos y ejercicios espirituales. “Y también hay ratos de amistad, cenas, excursiones, horas santas”, añade Raquel. Así han surgido iniciativas, como el equipo Schola Fútbol Club, de fútbol 7 Navarra. “La temporada pasada quedamos quintos”, destaca Juan Agúndez, el pichichi. Un grupo de padres y madres ha formado un coro, dirigido por Enrique Garbayo, organista. También se ha formado un grupo de teatro de adolescentes, que este curso está preparando una obra sobre la batalla de Lepanto.
Lucas Prieto explica que la devoción al Corazón de Jesús es “relativamente reciente” y “muy adecuada y necesaria para los tiempos en los que vivimos”. De hecho, la última encíclica del Papa Francisco, 'Dilexit nos', publicada el 24 de octubre, versa sobre el amor humano y divino del Corazón de Jesucristo. “Cuando nos asalta la tentación de navegar por la superficie, de vivir corriendo sin saber finalmente para qué, de convertirnos en consumistas insaciables y esclavizados por los engranajes de un mercado al cual no le interesa el sentido de nuestra existencia, necesitamos recuperar la importancia del corazón”, expone el Papa al inicio de su encíclica. Lucas Prieto recuerda que ya Pío XI expresó que el Corazón de Jesús es la “síntesis de toda religión y norma de vida las perfecta” y el Papa Francisco insiste en ese “triple amor, divino, espiritual y sensible, de Jesús”.
Este sacerdote explica que en Schola Cordis Jesu se tiene especial devoción a dos santas francesas, Margarita de Alacoque y Teresita del Niño Jesús. “Ahora se cumplen los 350 años de las apariciones a Santa Margarita. En sus revelaciones, Jesús le hizo una serie de promesas. A las almas que se consagraran a su Corazón les prometió paz, consuelo y bendiciones a sus empresas e iniciativas”, señala. Dos siglos más tarde vivió Santa Teresita, carmelita que descubrió la “infancia espiritual como el camino más sencillo y directo de llegar a Dios”, señala Lucas Prieto. “No se trata de hacer grandes cosas ni grandes sacrificios sino de darnos cuenta de nuestra pequeñez y del amor infinito que Dios nos tiene. Descubrir esto quita muchos agobios y preocupaciones, sobre entre los jóvenes, que encuentran tantas dificultades y peligros en su vida diaria”, señala este sacerdote.