Roselló, en la apertura del Año Jubilar : “En Navarra necesitamos menos ruido y rivalidad y más consenso”
El arzobispo de Pamplona ha aprovechado este domingo 29 de diciembre el arranque del Año Jubilar en Navarra para invitar a políticos y grandes empresarios a “tender puentes” hacia una sociedad “más habitable”
Actualizado el 29/12/2024 a las 20:01
El Arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Florencio Roselló, ha abierto este domingo el Año Jubilar de la Esperanza en Navarra con una invitación formal a “políticos, grandes empresarios y dirigentes de entidades importantes” a superar las diferencias que les separan para construir entre todos “una sociedad más justa y solidaria, con menos crispación y más serenidad”. “El Jubileo quiere tender puentes, estrechar posturas, respetar diferencias. En Navarra, en España y en el mundo, necesitamos una sociedad con menos ruido y más amabilidad. Una sociedad con menos crispación y más serenidad. Con más consenso y menos rivalidad. Una sociedad que ponga en el centro a la persona y no el capital. Una sociedad de las oportunidades y no del castigo”, ha enfatizado ante los varios cientos de personas que han acudido esta tarde a la Catedral de Pamplona para asistir a la apertura del Año Jubilar 2025.
El Jubileo, como se conoce a este evento católico que se celebra cada 25 años, revive una antigua tradición de la Iglesia, que anima a los fieles a realizar obras de caridad para obtener la indulgencia o la remisión de los pecados. El de este año se celebrará bajo el lema ‘Peregrinos de la Esperanza’ como guiño al complejo contexto geopolítico que afronta un mundo ante el flagelo de las guerras, los efectos persistentes de la pandemia de la covid-19 y la crisis del cambio climático. “El Jubileo de la esperanza no se realiza solo, no podemos quedarnos parados, necesita signos visibles, como dice el Papa Francisco, y esos signos visibles, tangibles, somos nosotros”, ha remarcado el Arzobispo de Pamplona durante la homilía
La apertura del año Jubilar, que por la mañana tuvo lugar en la Catedral de Tudela, coincidió con la celebración este domingo de la Fiesta de la Sagrada Familia. En Pamplona, la peregrinación de los fieles hacia la catedral ha arrancado pasadas las cinco de la tarde desde el palacio del Arzobispado, en la plaza Santa María la Real donde ha tenido lugar un breve acto en el que han tomado la palabra, entre otros, Luis Javier Fortún, delegado diocesano del Jubileo. El séquito de sacerdotes, diáconos, seminaristas, religiosos y laicos ha llegado en procesión hasta una catedral que estaba ya a rebosar de fieles.


CÓMO OBTENER EL JUBILEO
Ya no es un requisito imprescindible peregrinar a Roma para obtener el Jubileo que supone el perdón de los pecados. En Navarra se podrá acudir, además de a las dos catedrales de la diócesis, la de Pamplona y la de Tudela donde se celebrarán a lo largo de todo el año peregrinaciones de grupos religiosos y profesionales, a los cuatro lugares que se han habilitado para este Jubileo: la Clínica Padre Menni, de Elizondo, el Hospital Reina Sofía de Tudela, la casa de Misericordia y el Centro Penitenciario de Pamplona, especial para el arzobispo, director de la Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal desde 2015. “El arzobispo es el primero que debe de ir y, por lo tanto, quiero anunciar que durante 2025 tendré una celebración jubilar en cada uno de esos lugares”, ha adelantado antes de recordar la obra social que la diócesis ha asumido para este Jubileo de la esperanza: estar cerca de las víctimas de la trata. Un propósito que llevará a la Iglesia navarra a abrir un centro para acoger, atender y acompañar a las víctimas de trata en la comunidad donde se estima que hay unas 148 mujeres en situación de explotación. “Me gustaría que el Jubileo sea buena noticia para nuestra diócesis y ver cumplidos algunos de los sueños a mi llegada a la iglesia de Navarra". Ha citado entre otros que los laicos vayan asumiendo responsabilidades y los sacerdotes delegando, lleguen nuevas vocaciones y seamos valientes para dar testimonio de fe”. El arzobispo se ha mostrado muy contento de ver tan llena la Catedral. “Creo que hay más gente que el día de mi ordenación”, ha concluido.


