¿Quién atacó San Miguel de Aralar?
Se cumplen dos meses del ataque y quema de la puerta del santuario de San Miguel de Aralar. La Policía Foral continúa investigando lo ocurrido


Actualizado el 26/12/2024 a las 08:10
Hace dos meses que desconocidos prendieron fuego al acceso principal del santuario de San Miguel de Aralar, causando importantes daños, y pintaron en la puerta la estrella de David y la palabra Jude, judío en alemán, al modo en que la escribían los nazis. Las propias cámaras de seguridad del recinto sitúan el suceso sobre las dos de la mañana de la noche del viernes 25 al sábado 26 de octubre. En la imagen se aprecia una fuerte llamarada en el punto de acceso, probablemente consecuencia del líquido inflamable extendido junto a la puerta. Las cámaras de seguridad enfocan hacia el lugar natural para llegar hasta el templo, las escaleras de piedra de acceso al santuario, pero el o los atacantes llegaron desde la parte trasera del edificio, por el monte. Este hecho, que camufla la acción delictiva, ha complicado las investigaciones que desde el primer momento se llevan a cabo por la Policía Foral. Con los indicios que sí tienen, trabajan varias vías, aunque todavía sin resultados. “San Miguel es un santuario muy simbólico por varios motivos, tanto por su condición de icono montañero y de la cultura vasca, como por su evidente condición de templo religioso”, señalan fuentes de la investigación. Las pesquisas barajan varios escenarios, desde una gamberrada hasta una acción con mayor motivación ideológica, asociada a ese mensaje pintado en la estructura. De momento, se siguen cruzando datos recabados para ver si llevan hasta los responsables.
FUEGO DURANTE HORAS
Los hechos sucedieron durante la madrugada, pero no fueron descubiertos hasta las 8.30 horas de la mañana del día 26, cuando la persona que esos días atendía el santuario (el responsable habitual se encontraba de baja) se disponía a abrir la puerta. La intensidad del fuego había remitido, pero el humo se había extendido hasta el interior del templo, en una parte del siglo IX y en otra del siglo XII. Este primer alertante dio aviso al capellán, que reside en el monasterio de Zamartze, a unos 10 kilómetros por una pista de hormigón, en el mismo término de Uharte Arakil. Acudieron también bomberos, que terminaron de sofocar el fuego, Guardia Civil y Policía Foral, que quedó a cargo de la investigación. La puerta quedó precintada pero el santuario permaneció abierto y hubo misas.
El conjunto del santuario está declarado BIC, bien de interés cultural. La puerta no tiene valor histórico. El templo sí. Conserva la zona de ábsides del siglo IX, aunque buena parte es del siglo XII. Recibe unos 78.000 visitantes cada año.