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Auge de la comida para llevar en Navidad: "Van quedando menos abuelas que se encarguen de hacer la comida para toda la familia"
Cada vez más familias prefieren pedir sus menús navideños por encargo, reservándolos con meses de antelación y yendo ellos mismos a recogerlos a locales como ‘Dúo’, veterano del sector, o ‘Caprichos en tu mesa’, que abrió hace dos meses


Actualizado el 24/12/2024 a las 08:55
Llegan días de reencuentros, de largas reuniones navideñas alrededor de la mesa y de ilusión, que para muchos se convierten en días de planificación, de largas listas de la compra y de numerosas horas dentro de la cocina buscando impresionar a sus comensales. Es por eso que cada vez más negocios en Pamplona ofrecen la solución, comida para llevar, conocida como take away, menús completos y variados que no dejarán indiferente a la cocina tradicional de toda la vida. Para Comidas Dúo, en la calle del Pintor Basiano y para Caprichos en tu mesa, en Irunlarrea, llegan las dos semanas más importantes del año, días llenos de trabajo en los que “no se puede fallar”.
Ambos locales pamploneses, dedicados al sector del take away, esperan incluso “más clientes que en San Fermín”. En Navidad “las reuniones se hacen dentro de casa, no como en otras fechas”, explican los dueños de Dúo y Caprichos en tu mesa, que alcanzarán el mayor éxito los días 24 y 25. Los más previsores llevan haciendo sus pedidos desde octubre, asegurándose tener sus reservas confirmadas. En cambio, muchos de los que han querido hacerlo en las últimas semanas, ya no han podido. Y es que algo tiene claro el dueño de Dúo: “Van quedando menos abuelas que se encarguen de hacer la comida para toda la familia”.
PIONEROS DEL SECTOR
El matrimonio de Víctor Dúo Martínez y María Dolores Suescun Larrea lleva 20 años al mando de Comidas Dúo, un negocio que pusieron en marcha los padres de él en 1978. Víctor le robaba las llaves del local a su padre y se escapaba en bici de madrugada para adelantar tareas. Allí pelaba cebollas y ajos, hasta que años después se quedó al mando del local. “No tengo más que pucheros, ollas y fogones, sin página web ni redes sociales, algo habrá cuando la gente viene y hace cola”, expresa orgulloso. Siempre ha pensado que su padre fue “un visionario al abrir la tienda, en una época en la que no había ni microondas”.
Víctor Dúo se despierta a las 4 de la madrugada, repasa los encargos del día y hace la lista de lo que necesita. A las 5 está en el mercado comprando los productos de mejor calidad y a las 6.20 ya están los fogones de Dúo encendidos para “cocer pasta, legumbres, empezar a hacer tortillas, rebozados, pescados y menestras”. Recibiendo a los primeros clientes a las 9 de la mañana y a los últimos a las 3 de la tarde. Un proceso que se acelerará con el final del año. “Teniendo en cuenta que ni los domingos ni el 25 y 26 abre el mercado, tenemos que tener una previsión de producto, te comprometes con el cliente y tienes que ser consecuente con los encargos que eliges hacer”, expresa.
Su plato estrella cada Navidad es la sopa de pescado, para Dúo siempre será “la reina indiscutible e imbatible”. Explicando que “se empieza a cocinar en agosto, para poder ofrecer toda la que nos piden en diciembre”. “Ofertamos alrededor de sesenta platos, aunque ciñéndonos siempre a la temporada de cada producto, como puede ser la del cardo, la del espárrago, la de las alcachofas o el bonito”, cita teniendo claro que “la base es el producto”.
Otro de sus best sellers en estas fechas es el pavo relleno con manzanas y ciruelas, son 24 los que puede hornear al día y esos son los que ofrecerá tanto el día 24 como el 25, reservados desde hace meses. Aunque “también piden la merluza koskera, las perdices con salsa de hongos o las pintadas con salsa de ciruelas y limón”. “En un buen año para el sector hostelero, hemos contratado a más gente, no solo para este mes”. Una decisión que les servirá de gran ayuda durante estos días, que ya tienen todos los platos asignados. A pesar de que guardarán alguno para los rezagados que quieran pasarse por el local el mismo día. “Mis mejores clientas son las abuelas”, asegura Víctor Dúo. Muchas de ellas son “las de toda la vida”, a las que en estas fechas se unirán clientes de todas las edades, así como gente nueva que no conocía Dúo.


SUS PRIMERAS NAVIDADES
Para Pablo Guerrero Labairu son las primeras navidades al mando de un negocio de comida para llevar. Hace apenas dos meses se adentró en su nuevo proyecto, Caprichos en tu mesa, enfrentándose ahora al punto álgido de trabajo, el final del año. De la mano de sus padres, Paco Guerrero y María Jesús Labairu, que le acompañan en el local, ofrece productos de temporada intentando siempre adaptarse a la demanda de sus clientes.
Durante estos días, Caprichos en tu mesa contará con platos orientados a la fecha, algunos más sofisticados como la lasaña de gamba blanca con centollo y bogavante, el chipirón en su tinta relleno de panceta ibérica, de huevo cocido y de las propias patas del animal o los pimientos del piquillo rellenos de merluza y gambas; y otros más tradicionales como el cordero al chilindrón, las carrilleras, el gorrín asado a baja temperatura, o el clásico ajoarriero. Su plato estrella son los chipirones, y los más de 500 que tiene reservados para estos días son una señal del éxito. Un boom que ha obligado a Guerrero a “llamar al pescatero de manera urgente pidiéndole 40 kilos más de producto”.
Pablo es hijo de hosteleros pamploneses, un bagaje que le ha ayudado a atraer clientes a su nuevo proyecto. Paco Guerrero es gallego y desde 1980, año en el abrió su primer restaurante en Pamplona, no ha dejado de servir pulpo. Tras jubilarse, lo sigue haciendo, pero ahora ayudando a su hijo en Caprichos en tu mesa. María Jesús Labairu ha preferido coger los mandos de la cocina, en la que trabaja con Pablo. Y al haber estudiado Nutrición Humana y Dietética, quiere ofrecer “comida tradicional cocinada con productos naturales”, y piensa añadir “comida apta para personas celíacas, vegetarianas o veganas”. Si algo destaca entre sus objetivos es la idea de “introducir novedades, ir más allá del pescado y la carne”.
“Encontré el anuncio del local en idealista, a dos minutos de casa de mis padres, era una carnicería y sus dueños se iban a jubilar. Un día me acerqué y les pregunté a ver si tenía salida de humo, me la enseñaron por dentro y me enamoré”, expresa su nuevo dueño. Ahora en la parte exterior (de 20 metros cuadrados) expone sus recetas y atiende a los clientes, mientras que la parte trasera (de 70 metros cuadrados) cuenta con un espacio “cómodo para trabajar, con cámaras frigoríficas amplias”.
Esta familia apenas ha descansado desde que inauguraron el local el 17 de octubre, y tampoco lo harán estas semanas, cerrando solo el 1 de enero. “No puedes decir que no tienes algo que te han reservado, son días importantes que se quedan grabados en la memoria de cada familia, hay que causar la mejor impresión”, explica el nutricionista.
En definitiva, si en algo coinciden las antiguas y las nuevas generaciones es en que “la gente llega a 2025 animada, con ganas de reunirse”, citan Víctor Dúo y Pablo Guerrero. Ambos creen que en fechas tan especiales “no puedes fallar”. Estas dos últimas semanas de diciembre se presentan como un reto para los dos, aunque les sobra “ilusión y ganas” de afrontarlas.