La cifra de alumnos gitanos se estanca en Navarra
Un informe realizado por la Fundación Secretariado Gitano muestra que la situación educativa de las personas gitanas no alcanza mejoras


Actualizado el 10/12/2024 a las 20:08
Un estudio sobre 'La situación educativa del alumnado gitano', presentado este martes en la UPNA por Isidro Rodríguez, director general adjunto de la fundación Secretariado Gitano, muestra que "dos de cada tres personas gitanas no terminan la ESO". En él se ha evidenciado "la grave desigualdad del alumnado gitano", obligando a la fundación a "pedir medidas de compensación, de apoyo y de refuerzo educativo adaptadas a las necesidades del alumnado".
Aunque Navarra haya obtenido los datos más bajos de absentismo escolar en comparación con otras comunidades, los datos fueron "poco esperanzadores con respecto a estudios anteriores", indicó Inés García, directora de la fundación en Navarra.
La investigación tuvo tres objetivos: “conocer la situación educativa del alumnado gitano y sus hogares, comparar indicadores educativos del alumnado gitano con el resto de España y comparar la evolución con estudios anteriores. Y para poder alcanzar una respuesta que se ajustase a la realidad se ejecutaron dos tipos de encuestas, una que alcanzaría 1.700 hogares, con la solución de 7.200 personas y otra que se haría a distintos grupos de edad en centros educativos.
Los resultados mostraron que “la desigualdad educativa entre la población gitana y el resto de población es muy intensa, que en la última década no se han logrado avances significativos en la situación educativa del alumnado gitano y que la brecha educativa entre la juventud se agranda cada vez más”.
Isidro Rodríguez quiso profundizar en los datos indicando que “la esperanza de vida escolar de este sector es de 12,2 años, frente a los 18,7 años del conjunto del alumnado”, también explicó que “el 23% de los alumnos gitanos ha repetido curso en 3º de primaria, y el 41% en 5º”. Alcanzando la adolescencia, expuso que “el 68% ha repetido curso a los 15 años y el 20% lo ha hecho en más de dos ocasiones”.
Llegando a la conclusión de que los factores determinantes de esta distinción son “las altas tasas de pobreza (86%), el escaso nivel educativo de las familias, la brecha digital, las insuficientes medidas de refuerzo y la falta de inclusión educativa”, teniendo “consecuencias negativas en el aprendizaje, la igualdad de oportunidades y la discriminación”.
Rodríguez insistió en que "hay una solución" y cree que “los datos mejorarían con un plan específico de orientación escolar, garantizando la incorporación gratuita a la educación infantil y revirtiendo la segregación escolar”. Decisiones que, como insistió, “están en manos de las instituciones públicas”.
Experiencias con éxito
Ángel Jiménez relató su experiencia desde niño. En 2º de la ESO dejó de estudiar, pero su padre, “su referente”, le animó a volver a hacerlo años después. Ahora es músico profesional especializado en percusión. “De pequeño los padres de mis compañeros de clase no querían que estuviese en sus casas”, expresó. También quiso afirmar que “hay tiempo para todo, para pedirse, casarse y tener hijos, lo importante es tener constancia”.
Oana Radu también insistió en que “si quieres, puedes”. Estudió Educación Primaria en la UPNA y ahora es técnica de intervención y embajadora por la educación en la fundación Secretariado Gitano. “Me costó terminar con la falacia autocumplida de ser mujer, gitana, rumana y en un contexto socioeconómico bajo”, reconoció. Quiso hacer un “llamamiento de concienciación que acerque a las instituciones educativas a las familias”, de esta manera “más jóvenes podrán seguir su vocación”.
Y por último Verónica Echeverría contó cómo ha vivido la escolarización de sus dos hijos. El mayor, de 18 años, está estudiando un grado superior y no ha vivido mayores dificultades, pero la pequeña, en 2º de la ESO, sí. “Se han metido con su físico o con sus notas”, citaba su madre. “Yo apuesto por la educación de mis hijos, pero necesitamos apoyo”.