Diario de Navarra, en Valencia

El puente de los navarros, en Paiporta

Voluntarios y vecinos de la localidad afectada denominan así a uno de los accesos al centro urbano porque agentes de la Policía Foral son los encargados de regular el tráfico

Fotos de los agentes de la Policía Foral en Paiporta (Valencia).
Fotos de los agentes de la Policía Foral en Paiporta (Valencia).EDUARDO BUXENS

Lucas Domaica

Actualizado el 07/11/2024 a las 23:55

El puente Nou de Paiporta (Valencia) mide 63 metros. Seis pilares sostienen todo el peso de la calzada que une la carretera de Benetússer con el centro urbano de Paiporta y su importancia determina los ritmos de vida de los vecinos de la zona, que se ven alterados si no está disponible. Y ahora no está disponible.

En los extremos del puente hay cuatro agentes de la Policía Foral, dos en cada uno. Son algunos de los 19 efectivos desplazados desde Navarra como consecuencia de la DANA y su objetivo es claro: regular el paso de viandantes y liberar espacio para el acceso de maquinaria pesada y vehículos de emergencia.

Un día después de su instalación en ese punto, porque a otros habían llegado anteriormente, la meta la han conseguido. Solo ha habido un problema: una grieta que ha pasado de 12 centímetros a 28.

“Mucha gente le llama el puente de los navarros porque nos ven aquí”, dice José Miguel Catalán Yanguas, agente de la Policía Foral que permanece en el lado más cercano al casco urbano, un entorno laberíntico derrotado. “Es la parte más castigada de la ciudad”, prosigue Yanguas. Además de esta labor, los policías navarros del área de Seguridad Ciudadana completan patrullajes en parejas o en tríos ofreciendo su apoyo y tratando de resolver dudas, aunque el hecho de desconocer el lugar no ayude en esta situación extraordinaria.

“Nos coordinamos con los servicios sociales de base y nos dan direcciones a las que acudir para atender a personas que llevan varios días sin salir”, explica sobre los primeros días posteriores al desastre. “También ha habido momentos en los que nos ha tocado tirar de palas, aunque no sea específicamente nuestra labor”, indica mientras regula el tráfico en el puente Nou. “Sobre todo facilitamos el tráfico de vehículos pesados, excavadoras que entran a limpiar…”, informa destacando el avance que ha habido en ese paso, que después de la conversación ha tenido que ser cortado al paso por la grieta citada para realizar un estudio preventivo.

“YO HE TENIDO SUERTE, SOLO HE PERDIDO DOS COCHES”

El cruce repetido de vecinos con agentes incita al diálogo. “Hay afectados que nos han dicho: yo he tenido suerte, solo he perdido dos coches”, reproduce Catalán una frase escuchada estos días. “Las situaciones que relatan los vecinos duelen”, reconoce enfocando todo el peso del lamento sobre las víctimas e informando de que les ha tocado ver sacar algún cuerpo sin vida de escombros.

“Las pérdidas materiales les duelen, pero les consuela no tener pérdidas personales”, añade. Aunque parezca que en esta atmósfera de dolor la alegría no tenga cabida, sí la tiene. Hace unos días, durante un patrullaje, José Miguel Catalán llegó junto a un compañero a una zona sin pocos avances en lo que a limpieza se refiere.

En estas zonas a las que la maquinaria pesada todavía no ha llegado se suelen reunir cantidad de voluntarios para arrastrar al mismo paso el agua y achicar más rápido. Los agentes navarros llegaron allí e hicieron una promesa. “Os vamos a traer una excavadora”, reproduce Catalán qué les dijo. “Igual había cien personas”, detalla. Los policías se pusieron manos a la obra, dieron con el propietario de una excavadora y le preguntaron si podía llevarla a la que calle de la promesa.

“Nos dijo que nos subiéramos para guiarle hasta la ubicación”, relata. “Como todo el mundo sabía que éramos navarros, al vernos llegar con la excavadora empezaron a aplaudirnos, fue un clamor. Gritaban: ¡Viva Navarra! y nosotros encima de la excavadora”, ríe. “Fue emocionante, pero no deja de ser una anécdota”, destaca.

Para él, la actitud de los vecinos y de los voluntarios que se acercan hasta Paiporta está siendo ejemplar. “Ha sido una ciudad golpeada por un fenómeno atmosférico que la ha devastado. Ha habido que organizar esto y no ha sido fácil. Está saliendo adelante gracias al apoyo ciudadano. Es un ejemplo el comportamiento”, concluye Catalán al lado del puente de los navarros.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora