Inundaciones
Dos palas, dos cubos y dos camisetas de Osasuna en Aldaia: "La realidad nos ha pegado de golpe"
Miguel Alfaro García y Joseba Requena, pamploneses de 33 años, fueron este viernes a la zona afectada del sur del Turia para ayudar los vecinos afectados


Publicado el 04/11/2024 a las 05:00
La necesidad de actuar llevó a Joseba Requena y Miguel Alfaro, pamploneses de 33 años, a Aldaia junto a Diego Ruiz, un colega de Pamplona residente en Valencia, y Alba Vergara, su esposa. Cogieron dos palas, dos cubos, una azada, sus camisetas rojillas y se presentaron en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, punto de partida de miles de voluntarios hacia la zona sur del Turia. “Nos salió por iniciativa propia al sentir indignación por la falta de ayuda institucional al pueblo valenciano”, reconocen ya de vuelta en Pamplona tras pasar el fin de semana allí.
“Los problemas de organización comenzaron de inmediato, ya que la enorme afluencia de gente en la Ciudad de las Artes y las Ciencias no fue prevista”, relatan sobre una escena en la que tuvieron que esperar 3 horas y 20 minutos para subir al bus. “La cantidad inicial de autobuses fue insuficiente y se tuvo que reforzar con retraso usando vehículos de la ciudad”, añaden.
“El viaje a nuestro destino se prolongó dos horas debido a desvíos mal gestionados. Primero intentamos llegar a Loriguilla, pero los problemas de acceso lo impidieron, y tras 20 minutos de espera, el convoy retrocedió. Luego, nos dirigimos a Chiva, pero un nuevo retraso nos desvió a Aldaia, donde por fin pudimos ayudar”, cuentan la odisea vivida en los autobuses lanzaderas.


UN GOLPE DE REALIDAD
Conforme iban acumulando kilómetros de carretera, estos navarros, que han pasado las noches en el domicilio de Diego Ruiz y Alba Vergara en la capital, se iban dando cuenta de la magnitud del desastre. “La realidad nos pegó de golpe conforme íbamos viendo coches volcados”, señalan. “Fue en Aldaia cuando nos percatamos de cuán duro fue ver un desastre sin precedentes. Cualquier vídeo en redes sociales o en televisión no hace justicia al drama material y humano del cual fuimos testigo”, lamentaban este domingo citando la gran cantidad de barro, los enseres de familias y los rostros de la población.
“Las caras de los propios vecinos de Aldaia expresan profunda tristeza, cansancio, impotencia y frustración”, detallan contando una anécdota de cuando los vecinos les veían las camisetas de Osasuna. “Nos preguntaban si veníamos desde Pamplona hasta su pueblo para ayudar. Al responder afirmativamente se podía vislumbrar en su cara gran asombro y a la vez agradecimiento infinito por parte de los valencianos”, relatan reconociendo que esa respuesta les ha servido de estímulo para seguir ayudando.
La labor de estos tres navarros ha sido colaborar en la retirada de agua, barro y distribución de escombros. “Nos adentramos por una calle buscando dónde ayudar y una mujer nos dijo que fuéramos”, recuerdan explicando que se sumaron a una cadena humana de 40 personas en un garaje liderada por un hombre de Elche trabajador en la construcción.
“Mientras vaciábamos los cubos en la calle, un segundo grupo empujaba el agua hacia una alcantarilla abierta”, dicen describiendo cada detalle del pueblo. “Un panorama desolador”, indican denunciando que durante su estancia en Aldaiano observaron ningún tipo de ayuda institucional ni militar salvo voluntarios, vecinos y policías locales. “Va a ser necesario mucha ayuda durante mucho tiempo”, concluyen estos navarros.

