Navarros globales
Una navarra que tiene el propósito de ser matrona en Budapest
La navarra de 24 años que se fue a hacer la especialidad de matrona a Hungría hace más de un año y ha encontrado allí a su “segunda familia”, ha conseguido aprender “algo” de húngaro y se ha conocido a ella misma
Actualizado el 28/10/2024 a las 12:16
Cuando Irune Cea llegó a Hungría no sabía ni qué comida comprar en los supermercados. Tampoco que los días iban a ser tan cortos, pero tuvo que acostumbrarse a comer a las 12.00 del mediodía y a cenar a las 18.00 de la tarde. Salió de su zona de confort, Pamplona, con un único objetivo, ser matrona, sin importarle conseguirlo en otro país. Una oportunidad que no quiso dejar escapar cuando encontró Budapest hace un año y medio.
Durante sus prácticas cursando cuarto de enfermería en la Universidad de Navarra rotó por partos y encontró su sitio. Un año trabajando en Barcelona en paritorio, le sirvió para confirmar aún más que ese era el puesto que quería cubrir el resto de su vida. Y buscando opciones en las que poder hacer su especialidad, encontró Budapest. “Al haber hecho la carrera de enfermería antes, la especialidad aquí dura dos años, que equivalen al tiempo de residencia en España”, explica Irune. Y aunque dudó, decidió coger el avión que le llevaría a su nueva vida.
Viviendo en el centro de la capital húngara ha descubierto un nuevo estilo de vida, lejos de su casa y de su familia pero cumpliendo su sueño, especializarse en matrona, una alternativa al EIR español (Enfermero Interno Residente).
Tras hacer las pruebas de acceso en la Universidad de Semmelweis y ser aceptada, emprendió el viaje a Hungría para desafiar a su mayor reto: el idioma. “El húngaro es muy difícil e ir aprendiendo pequeñas frases o palabras te hace sentirte más integrada en su cultura”, reconoce. Dejar lejos su casa le ha servido para conocerse más a sí misma. “Hay días que te sientes más solo y echas de menos tu casa, pero siempre sacas fuerzas para seguir con tu objetivo, hay momentos en donde la distancia se lleva peor, eso es así”, reconoce la joven.
Compaginar universidad y hospital
Su semana se divide en días de hospital y días de clase. Los días de universidad los aprovecha para acudir después a actividades culturales que ofrece la ciudad, como conciertos o mercados. Mientras que en el hospital hace turnos de doce horas, de las 6.30 de la mañana a las 19.00 de la tarde o de 18.30 de la tarde a 7.00 de la mañana. Su matrona adjunta (encargada de acompañarle y formarle en el hospital) sabe inglés, lo que le facilita en gran medida la comunicación con los pacientes y compañeros. Lo mismo ocurre con la universidad, que al ser internacional le permite hacer los exámenes en inglés.
Si algo ha observado en el Hospital Bajcsy-Zsilinszky, donde hace la especialidad, es que los materiales no son los mismos que en el sistema sanitario español, teniendo que acostumbrarse a trabajar con menos recursos. También ha tenido “la oportunidad de conocer otros enfoques de parto”. “Muy pocas mujeres utilizan la epidural, simplemente por costumbre”, expresa.
Irune vive muy cerca del parlamento con otras dos chicas españolas que hacen la misma especialidad. Contactaron antes de comenzar la experiencia, aunque no se conocieron en persona hasta su llegada a Budapest. Ha encontrado en ellas su “segunda familia”. Comparten su día a día y aprovechan para hacer escapadas a otros países como Austria, Dinamarca o Eslovaquia. También han conocido juntas la ciudad y siguen apuntándose a todos los planes que se les ofrecen.
De Budapest se queda con “el parlamento, con el puente de las cadenas y el castillo de Buda”, cree “imprescindible” visitarlos si algún día tuviese que enseñar la ciudad a alguien.
Al ver las publicaciones de su usuario @irunicas en redes sociales sobre su experiencia, muchas chicas contactan con ella interesándose por su decisión. “A nivel personal es un reto que te aporta muchas cosas buenas, te hace conocerte, abrir tu círculo, afrontar situaciones distintas y amoldarte a otro estilo de vida diferente”, explica. “Yo recomiendo al máximo esta oportunidad, es una alternativa distinta a la especialización típica española, una manera de conocer otros modos de trabajar” añade.
Ahora sabe a qué supermercados acudir y conoce un sistema sanitario diferente al español, algo que no hubiese conseguido lograr sin “lanzarse a la piscina”. En unos meses será matrona y siempre recordará la manera en que lo consiguió, a 2.237 kilómetros de casa, en la ‘perla del Danubio’.
Nombre: Irune Cea Martín
Fecha y lugar de nacimiento: 5 de junio del 2000 en Pamplona (Navarra).
Estudios: Grado de Enfermería en la Universidad de Navarra (Pamplona/Navarra).
Lugar de trabajo: Especialización de matrona en la Univerisdad de Semmelweis y en el Hospital Bajcsy-Zsilinszky, en Budapest (Hungría).
