Navarros Globales
Una tafallesa, investigadora sobre inmunología y crianza en Belfast: "Nos afecta un poco vivir debajo de una nube"
Melibea Berzosa es investigadora postdoctoral en la Universidad de Queens (Belfast), donde se afincó en enero de 2023 junto a su marido Guillermo, y donde han tenido a su hija Micaela, de 7 meses


Actualizado el 30/09/2024 a las 08:28
Había desarrollado toda su formación en la Universidad de Navarra y, cuando terminó la tesis en el departamento de Microbiología, decidió que era el momento de mirar un poco más lejos. “Quería tener la experiencia de vivir en otro país y de trabajar en otro grupo de investigación, para conocer otras formas de trabajar y otros enfoques”, explica la tafallesa Melibea Berzosa. Lo habló con su marido, Guillermo, un médico mexicano al que había conocido en Pamplona haciendo el máster y que se quedó en la Universidad de Navarra a hacer la especialidad (anatomía patológica). Su apoyo fue clave para comenzar a idear una nueva vida que llevó al matrimonio a asentarse en Belfast, la capital de Irlanda del Norte, el año pasado. Allí, ella se dedica a la investigación en el ámbito de la inmunología en la Universidad de Queens, mientras él ejerce como patólogo. En este tiempo, además, han sido padres de una niña, Micaela, que ahora tiene 7 meses.
Antes de decantarse por Irlanda del Norte, la navarra barajó otras opciones, como Australia, Suiza o Newcastle. "Contacté con grupos de investigación de estos lugares", explica, dando prioridad al tema de investigación sobre el lugar en sí mismo. "Hice la entrevista con mi supervisora y me gustó lo que hacía. Me interesaba aprender más sobre inmunología. No me costó tomar la decisión porque sabía que era algo bueno para mi formación y así ha sido: estoy aprendiendo un montón", sostiene.
Aunque aterrizaron en Belfast en enero de 2023, ambos tuvieron un paréntesis de unos meses de formación en otros lugares (ella, una estancia en Oxford y él, una en Birmingham), de modo que se instalaron definitivamente en mayo de 2023.
DNI
Datos personales: Melibea Berzosa Suñer (Pamplona, 1994) es hija de Tomás (trabajador de la seguridad social) y Adelina (técnico de calidad en Berlys Tafalla). Tiene tres hermanos: Germán, Álvaro y Aura.
Trayectoria: estudió en Escolapios de Tafalla, en el instituto de Tafalla y después en la Universidad de Navarra (grado en Bioquímica, máster en investigación biomédica y doctorado en en el departamento de microbiología).
Ocupación actual: forma parte de un grupo de investigación en la Universidad de Queens en el área de inmunología. Estudia el papel de una proteína involucrada en mecanismos del sistema inmune para el abordaje de enfermedades autoinmunes, inmunodeficiencias o el cáncer.
ENFERMEDADES AUTOINMUNES Y CÁNCER
El grupo de trabajo al que pertenece Berzosa trabaja con células B. "Son las células del sistema inmune que, al reconocer antígenos extraños, se activan para producir anticuerpos. Cuando los mecanismos que regulan estos procesos se encuentran alterados, pueden provocar inmunodeficiencia, enfermedades autoinmunes o cáncer", describe. La navarra, en concreto, estudia cuál es el papel de una proteína en estos mecanismos. "Esto nos permite entender estas patologías y proponer dianas terapéuticas". El campo de especialización de la tafallesa es el diseño de vacunas y también a ello quiere aplicar todo el conocimiento que está adquiriendo. "Me interesa el diseño de vacunas y el estudio de cómo factores intrínsecos de las personas modulan la respuesta del sistema inmune a estas vacunas", concreta.


MATERNIDAD LEJOS DE CASA Y FLEXIBILIDAD LABORAL
La llegada al mundo de Micaela hace que la distancia con la familia pese un poco más. "Hay momentos en los que se hace un poco más duro porque no tienes ayuda externa. También nos encantaría poder compartir pequeñas cosas con la familia, como una comida de domingo", admite. Aun con todo, dice que se están "apañando muy bien" y están "disfrutando muchísimo de esta etapa".
La sensación de Berzosa es que en el país "se valora la maternidad de forma muy positiva". "Cuando estaba embarazada me paraban para darme la enhorabuena, hasta en el supermercado", se sorprende. Aunque ella ha estado hasta hace poco "en casa con Micaela", ya se ha reincorporado y ahora ambos tienen una jornada parcial. "Tenemos bastante flexibilidad y eso facilita todo muchísimo. Guillermo puede trabajar bastante desde casa al estar todo el sistema digitalizado. En mi caso, cuando tengo que hacer experimentos tengo que ir al laboratorio, pero para analizar datos o escribir informes no me ponen ninguna pena para quedarme encasa y trabajar en el horario que más me convenga. Respetan mucho eso pero, a su vez, el nivel de exigencia es alto", asegura.
VIVIR DEBAJO DE UNA NUBE
Una ciudad pequeña, con gente "agradable y maja" y rodeada de entornos naturales "muy bonitos". Así describe Belfast la navarra. "No hemos vivido un gran choque cultural, aunque siempre notas el cambio en las pequeñas cosas del día". Por ejemplo, le llama la atención "lo protocolarios" que son los norirlandeses en el trabajo o lo distintos que son los 'tuppers' que se llevan para comer. "Un par de tomatillos con lechuga sin aceite, unas patatas de bolsa y un snack dulce... Tú con unas lentejas de toda la vida pareces una chef profesional", se ríe al describir el contraste gastronómico. El matrimonio tampoco se ha librado de los característicos sustos por mirar al lado contrario al ir a cruzar la carretera y no terminan de acostumbrarse a la climatología. "Nos afecta un poco vivir debajo de una nube", reconoce. "En pleno julio sientes que estás en octubre, mientras en todos tus grupos de whatsapp no dejan de llegarte fotos de amigos y familia en la playa". Los inviernos, en cambio, "son bastante parecidos" a los de Pamplona.
En definitiva, echan de menos "el estilo de vida de Navarra", pero se han adaptado y están contentos. "Trabajando en la universidad, siempre hay mucha gente de muchos lugares, de edades diferentes y con ganas de conocer gente. Así es más fácil encontrar con quien hacer planes".


EL CONFLICTO CATÓLICO-PROTESTANTE
"Nos da la sensación de que los más jóvenes no lo tienen tan presente. Además, en los últimos años ha llegado mucha gente de otros países y eso cambia el panorama general", cuenta Berzosa sobre el conflicto entre católicos y protestantes, que en el pasado marcó el día a día de la ciudad "hasta en detalles tan superfluos como el deporte que se practicaba en los colegios". "Los católicos jugaban a fútbol y los protestantes, a rugby, y en un colegio católico no se podía jugar a rugby, ni viceversa". Igual con las universidades: "Los católicos iban a la Ulster University y los protestantes, a Queens University (en la que trabaja ella). Eso ya no es tan marcado, aunque todavía se escuchan comentarios de gente que piensa que no le van a contratar en Queens como profesor por haber ido a colegios católicos". También hay mucha gente que opta por tener un sólo pasaporte, aunque puedan obtener tanto el irlandés como el británico. "Mucha gente sólo se siente o sólo irlandés o sólo inglés".
VOLVER A NAVARRA PASA POR LAS OPORTUNIDADES LABORALES
Aunque no en el corto plazo, el matrimonio sopesa regresar a Navarra. "Teniendo una hija, te planteas dónde quieres que crezca, y nos gusta el estilo de vida de allí y tener cerca a la familia. Pero tienen que surgir dos buenas oportunidades laborales. Así que, ¡ojalá!", desea.

