La parroquia de Pamplona que tiene 300 scouts
Nuestra Señora de la Paz de Pamplona, atendida por los Agustinos Recoletos, cumple este mes 50 años en una zona geográfica pequeña, pero muy activa y con lista de espera para el grupo scout


Publicado el 08/06/2024 a las 05:00
La parroquia de Nuestra Señora de la Paz en Pamplona está de cumpleaños. Cincuenta años de servicio pastoral en una zona geográfica pequeña, pero muy activa. Está situada entre la vuelta del Castillo, la travesía de los Glacis y Monasterio de Urdax. La atienden desde el inicio los Agustinos Recoletos, con José Luis Urriza, párroco entre los años 1990 y 2001 y desde 2013 hasta hoy. Con 77 años y una mente que tira de memoria con soltura, atiende en el austero despacho de la parroquia a feligreses que entran y salen, a todos por su nombre. Explica la historia de la parroquia y subraya de manera especial el vínculo con el movimiento scout. “Es la parroquia de Navarra con más scouts, 300 en total y 85 chavales en lista de espera”, muestra fotografías de otras décadas, de niños que ahora son padres de scouts.
La parroquia se fundó el 23 de junio de 1974, con el obispo D. José Méndez. Se edificó con diseño de los arquitectos Javier Lahuerta y Luis Antonio Gómara, en un solar que era propiedad de los religiosos, que entonces atendían el colegio de los Agustinos, en el polígono al que dieron nombre, en Berriozar. “Acordamos una especie de permuta, cedimos el terreno y el constructor Flores hizo la iglesia y los despachos y vivienda en la planta superior”, recuerda.
Consultados los agustinos del colegio decidieron que se llamara iglesia de nuestra señora de la Paz por tres motivos que detalla el padre Urriza. El principal por el recuerdo de la Basílica de la Paz de Hipona, que regentó San Agustín durante 35 años (387-430). Al tiempo, invita a recorrer el interior del templo y describe las imágenes, el Cristo del Perdón presidiendo el altar y bajo la cruz la talla de la Virgen, “con la mirada y una mano dirigida a su hijo. Recorre las vidrieras que igual que la mesa del altar, ambón y baptisterio son obra de la casa catalana Riera Raventós.
El Grupo Scout suma 48 años de labor educativa integral que asume “por lógica, la dimensión trascendente de la persona en una línea progresiva de madurar en la fe y en las prácticas religiosas”, concede José Luis Urriza. Están acompañados de un consiliario religioso agustino, un comité de padres y el Kraal de monitores. Calcula Urriza que cerca de un 20% de los actuales scouts son hijos de quienes ya lo fueron y apunta que “la tropa la forman niños y jóvenes de entre 8 y 18 años, no solo del entorno, también de otras zonas de Pamplona”. Los domingos, unas 300 personas asisten a la misa Familiar Scout. El mismo domingo, a las 20 horas, es la misa de los jóvenes, que también se ha potenciado. Señala el párroco que “el vínculo de amistad fuerte que se forja y se mantiene después que salen de los scouts es muy grande”. “En los últimos siete años he celebrado siete bodas de monitores scouts, aunque esto no sé si esto hay que ponerlo”, sonríe.

