Jornada sobre grupos juveniles
Robos, daños y lesiones, los delitos más frecuentes en las calles de Pamplona entre adolescentes, a debate
El perfil del menor que delinque en Pamplona se corresponde con el de un varón que actúa por falta de recursos, por rebeldía y, a veces, “por aburrimiento”


Publicado el 22/05/2024 a las 05:00
Un estudio acerca de la delincuencia juvenil en Pamplona concluye que el perfil mayoritario que se extrae del análisis de estos comportamientos delictivos a pie de calle es el de un varón entre los 14 y los 17 años que se ha visto involucrado en hechos violentos como hurtos, robos con fuerza, daños o lesiones. Es probable que en su entorno afloren situaciones como el hecho de formar parte de un hogar disfuncional (en este caso referido a aquel en el que padres o familiares cuentan con antecedentes policiales), desestructurado, que además venga acompañado de una etapa de bajo rendimiento escolar por parte del menor y donde la situación se agrava aún más si también concurren consumos o adicciones a drogas, así como diagnósticos de alguna patología mental. “Amistades problemáticas o falta de recursos, así como escasas habilidades sociales o dificultad para resolver conflictos son otros factores de desprotección que hemos comprobado que se repiten con una mayor incidencia”, explicó Carlos López Muñoz, criminólogo y agente de la Policía Municipal de Pamplona, que ha dedicado su Trabajo Fin de Grado a estudiar este fenómeno. Con sus conclusiones y con su experiencia en la brigada contra este tipo de delitos en la Policía Municipal de Pamplona intervino como ponente en una Jornada sobre Grupos Juveniles en el siglo XXI organizada por el sindicato CCOO y celebrada en el Tribunal Laboral de Navarra.
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“Pamplona no es una ciudad ajena a las realidades que se viven en otras ciudades similares y se está trabajando en atajar este tipo de situaciones que generan miedo, inseguridad y pérdida de confianza en las instituciones por parte de la ciudadanía”, señaló, y apuntó a varias razones como “falta de recursos”, “rebeldía” o incluso “aburrimiento”, como las que explican este modo de actuar. ’ Para poner coto, desde hace tres años se han diseñado algunas actuaciones específicas como el patrullaje conjunto que, de uniforme y de paisano, llevan a cabo agentes de Policía Municipal y Policía Foral en la prevención de robos y hurtos, en zonas sensibles, sobre todo del centro de la ciudad. “A ese trabajo in situ hay que sumar la labor que se hace de prevención en centros escolares de factores de riesgo como el consumo de drogas o el acoso, en referencia al bullying”, dijo.