Solo el 40% de las agresiones que los médicos comunican se llegan a denunciar
El Colegio de Médicos reúne a expertos para avanzar en la prevención ya que las agresiones crecen y pasan de 121 notificaciones en 2021 a 164 en 2023


Publicado el 30/04/2024 a las 05:00
Solo el 40% de las agresiones comunicadas a los colegios de médicos se llegan a denunciar y, además, los datos registrados son la punta del iceberg de una realidad que sigue impune. Así lo denunció Juan Carlos Duart, secretario del Colegio de Médicos de Navarra, en el transcurso de unas jornadas sobre ‘Agresiones: detección, prevención y protección’ celebradas en el colegio.
En este marco, se puso de manifiesto que las agresiones a médicos han aumentado. Durante 2023 un total de 164 facultativos comunicaron al Servicio de Prevención de Riesgos Laborales del Servicio Navarro de Salud alguna agresión, mientras que en 2022 fueron 143 y en 2021 se notificaron 121 agresiones en Navarra.
DESCONTENTO Y ESPERA
Belén Asenjo, jefa del servicio de Prevención de Riesgos Laborales del SNS, indicó que entre los factores desencadenantes destacan el descontento con la atención recibida, la denegación, la espera, la discrepancia con los informes o pruebas adicionales solicitadas y la falta de cumplimiento de las expectativas.
“Exige un entrenamiento en habilidades psicosociales que reconduzcan la queja y detecten precozmente la fase de agresividad en la que retirarse, además de disponer de salidas accesibles y herramientas de ayuda (botón o pulsera)”. La especialista recordó que la vacuna es la formación.
Matilde Lahera, psicóloga de este servicio, explicó que tras una agresión siempre hay una afectación en el profesional. Se manifiesta con tristeza, rabia, impotencia, soledad o ansiedad. También refieren tener miedo. Por eso, a veces, no se denuncia. “En ocasiones, agresor y víctima viven en el mismo pueblo”.
Otra de las razones por las que se denuncia poco es porque el 90% de las agresiones son verbales, dijo. “En 2023 hubo 12 agresiones físicas de las 164 notificadas, la mayoría en urgencias, Atención Primaria y psiquiatría”.
DENUNCIAR SIEMPRE
Los expertos aconsejaron denunciar siempre, conocer los protocolos y las herramientas de protección existentes, formarse para prevenir agresiones y recurrir a la figura del interlocutor sanitario. Así, la magistrada Inés Hualde constató que a los juzgados de lo penal llegan pocas demandas de agresiones a sanitarios. Aclaró que el delito de atentado contempla “cualquier acto de acometimiento o de violencia física contra esa persona, con independencia de que haya causado una lesión o no”. Destacó que también existe responsabilidad por daño moral aun cuando la persona agredida no haya estado de baja médica o no necesitase apoyo psicológico.
La magistrada animó a denunciar cualquier tipo de agresión, a solicitar la celebración de juicios rápidos en el Juzgado de Instrucción o pedir que la declaración testifical como víctima del delito se realice de forma telemática.
Por su parte, Duart destacó como avances la modificación del código penal por la que se consideran actos de atentado los cometidos contra los funcionarios docentes o sanitarios y la creación de la figura del interlocutor sanitario en la Policía foral. Ahora, dijo, los Colegios de Médicos están reclamando una ley específica sobre agresiones en el ámbito sanitario. Carlos Yárnoz, comisario de Policía Foral, indicó que la figura del interlocutor policial es poco conocida. Su función es establecer cauces de comunicación con los centros sanitarios para prevenir incidentes y agresiones externas. Y en caso de pacientes reincidentes se puede garantizar presencia policial en días y horas necesarias.