Pobreza
Cáritas ha atendido en Navarra en 2023 a 462 personas sin hogar, el doble que hace 5 años
Maite Quintana advierte a las administraciones: "Hay dos opciones: abocarles a depender de las ayudas sociales o darles formación y una oportunidad para el empleo"


Actualizado el 19/12/2023 a las 17:35
Cáritas Diocesana de Pamplona-Tudela ha duplicado en los últimos 5 años la atención a personas sin hogar. En 2022 pasaron por sus centros de Pamplona 542 personas y hasta noviembre de 2023 la cifra se sitúa en 576. La edad media ha ido bajando hasta situarse en los 37 años. El 62% procede de África. Marruecos y Argelia son los principales países de origen. Y el 52% están en situación irregular.
Ante esta situación, las administraciones y la sociedad en general tienen dos opciones: “O les abocamos a depender de las ayudas sociales y a situaciones de conflictividad. O les formamos y les damos una oportunidad de trabajo para que puedan salir adelante. Todo lo que se pueda hacer para prevenir que caigan en la exclusión es fundamental”, ha expresado la directora de Cáritas, Maite Quintana.
Esta entidad de acción social de la Iglesia navarra ha presentado este martes su campaña de Navidad bajo el lema ‘Encuentros que abrazan el corazón’. “No pases de largo, párate, presta atención, aquí y ahora. Esta es la cultura del encuentro que promueve el Papa Francisco”, ha explicado Maite Quintana. Entre enero y noviembre de 2023, Cáritas Diocesana ha atendido a 4.924 personas con necesidades muy variadas: acogida, asesoramiento jurídico, empleo, vivienda…
El colectivo de personas sin hogar requiere cada vez más atención y recursos por parte de Cáritas. “Es una situación de la que venimos advirtiendo desde 2018”, ha señalado Quintana, que ha lanzado un mensaje claro al Gobierno de Navarra y al Ayuntamiento de Pamplona: “Que se pongan de acuerdo y diseñen una estrategia de atención, que debe ser integral y con perspectiva de género”. “Ya se han puesto de acuerdo para abrir el albergue temporal de las Damas Apostólicas. Pero ¿qué va a pasar a partir del 31 de marzo, cuando se cierre? Esas personas van a seguir ahí”, ha expuesto.
Quintana ha recordado que hacer intervenciones integrales supone abordar la salud, la educación, el empleo y el componente social de estas personas: “¿Qué es más adecuado, tener derecho a una ayuda social o a una autorización de trabajo, que según el tipo de arraigo, puede tardar dos o tres años? Las ayudas sociales hay que acompañarlas de otras cosas. Si no, pervertimos las ayudas sociales. ¿No es más rentable formar y darles a permiso de trabajo a los jóvenes que vienen con ganas de tener un futuro?”. Quintana ha resaltado que hay sectores que no encuentran trabajadores y que se habla de la falta de relevo generacional.
En este punto, Cáritas ha elevado otra denuncia: las dificultades para la homologación de títulos, tanto de estudios secundarios como de estudios universitarios: “¿Qué nos compensa más? ¿Las agilizamos las convalidaciones o nos dedicamos a dar ayudas sociales?”
El dosier de Cáritas Diocesana dedica también un apartado al problema de la vivienda. El 16,8% de las familias quedan por debajo del umbral de la pobreza severa una vez que pagan vivienda y suministros básicos. Además, un alto porcentaje de personas que atiende Cáritas vive en subarriendo, con todos los problemas que conlleva de hacinamiento e higiene. Por ello, la entidad urge a encontrar fórmulas que permitan acceder a la vivienda y eliminar riesgos de perderla.