Consumo
Los administradores de fincas piden al Gobierno que mantenga la tarifa reducida para la calefacción central
Lamentan que a pesar de ser más eficientes, los sistemas centralizados vayan a ser penalizados a partir del 1 de enero, cuando se prevé que desaparezca la TUR vecinal, frente a los usuarios de calefacciones individuales de gas que podrán seguir con la tarifa regulada. En Navarra se estima que más del 60% de las comunidades con calefacción central, unas 20.000 viviendas, se acogieron a la tarifa reducida


Publicado el 08/11/2023 a las 20:31
El miedo al descontrol del precio del gas ha regresado a las comunidades de propietarios con calefacción central que temen que el final de la TUR vecinal a partir del 1 de enero pueda volver a disparar sus facturas. Aunque los precios que se alcanzaron al comienzo de la temporada de calefacción de 2022 quedan ya lejos, el coste sigue siendo superior al de 2021 y la situación de inestabilidad en Oriente Próximo podría influir negativamente en los precios. Para el Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas -CGCAFE- es un agravio comparativo que las comunidades de propietarios con calefacción central de gas no puedan optar, a partir del 1 de enero de 2024, a la tarifa reducida, mientras que las viviendas particulares sí podrán seguir manteniendo esta tarifa y pide al Gobierno que permita a las comunidades mantener la tarifa reducida. En Navarra se estima que el 60% de las comunidades con calefacción central de gas se acogieron a la TUR, unas 20.000 de las 36.000 viviendas. Comunidades que ahora se enfrentan al dilema de contratar ya en el mercado libre un precio del gas para toda la temporada o agotar el plazo de vigencia de la TUR y, cerca del 1 de enero, ver qué precios ofrece el mercado libre y negociar el coste del gas con alguna comercializadora. Los administradores de fincas colegiados consideran en un comunicado que fue muy acertado que el Gobierno aprobara esta tarifa reducida a petición de los administradores de fincas colegiados en el año 2022, con unos precios energéticos muy elevados. “El gobierno fue sensible a esta demanda y aprobó una tarifa regulada a los contratos de calderas comunitarias. Esta tarifa estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2023, y desaparecerá el día 1 de enero de 2024. Consideramos que esto es un error, no solo por la discriminación con respecto a los contratos individuales, que mantienen su tarifa reducida, sino porque también desaparecerá la tranquilidad en las comunidades de propietarios y no podremos evitar la pobreza energética en muchos de los hogares”, manifiesta Pablo Abascal, presidente del CGCAFE.
Para el colectivo no es un criterio justo centrar las ayudas del Gobierno en función de que se tenga un contrato comunitario o de consumo individual. De mantener esta discriminación, a partir del 1 de enero de 2024, los vecinos con calefacción central compraran la energía más cara mientras que usuarios de calefacciones individuales de gas, donde, entre otros, se sitúan las casas unifamiliares, seguirán con una tarifa regulada más asequible económicamente. Por lo tanto, siendo más eficientes los sistemas centralizados, quedarían penalizados respecto a las viviendas unifamiliares, mucho menos eficientes energéticamente. Para el presidente del CGCAFE, Pablo Abascal, “por todo lo explicado anteriormente, estas medidas tienen que ser igualitarias para todos los consumidores, teniendo especial sensibilidad con las familias en situación de pobreza energética, para las que el Gobierno debería de mantener y desarrollar las ayudas necesarias para que puedan hacer frente a sus gastos energéticos”.
Consideran los administradores que es importante mantener esta tarifa reducida -TUR4- en las comunidades de propietarios no solo para combatir la pobreza energética, sino también para conseguir el objetivo de reducir este consumo energético, más aún cuando en nuestro país, con un 33,10% de viviendas unifamiliares, estas consumen el 60,9% de la energía destinada a la calefacción doméstica, y los edificios plurifamiliares, con el 66,90% de las viviendas, consumen el 39,10% de esta energía. Y, además, facilitaría la instalación de las energías renovables, dando prioridad a las calderas comunitarias frente a las individuales.
Para el CGCAFE, mientras se buscan alternativas a la bajada de consumo del gas en las comunidades de propietarios con calefacción centralizada, se debe mantener la tarifa TUR4 para comunidades de propietarios con sistemas de calefacción y ACS comunitaria. Igualmente, sostienen, es muy necesario mantener la reducción del IVA del 21% al 5%, porque de no hacerse así, supondrá un encarecimiento del 16% en las facturas energéticas.
Los administradores de fincas colegiados consideran que cada día es más necesario que se realice la rehabilitación de los edificios buscando la menor dependencia energética, por lo que aconsejan que los particulares y las comunidades de propietarios soliciten los fondos europeos para la rehabilitación de edificios y viviendas. Aunque es fundamental solicitar estos fondos para realizar las obras correspondientes, sus resultados se verían a medio y largo plazo, mientras que solo con la aplicación de la tarifa regulada y el IVA al 5% de las facturas energéticas, los hogares podrán afrontar el próximo invierno.