La estafa de los falsos códigos QR llega a Navarra

La Policía Nacional alertaba esta semana de otra estratagema en la que el gancho para captar a la víctima es un falso código QR en carteles o bares. Si se lee con el móvil redirige a una plataforma donde le facturan pagos. Ya hay casos en Navarra

Lectura de un código QR
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Carmen Remírez

Publicado el 01/11/2023 a las 05:00

Era un cartel colgado en una calle, cuyo código QR impreso prometía más información a quien estuviera interesado. Sin embargo, la persona que acercó su teléfono al dibujo para leer esta especie de código de barras, se convirtió acto seguido en víctima de una nueva estafa que prolifera en España. Ocurrió en Navarra y la persona afectada lo denunció en la Policía Foral, en un modus operandi sobre el que esta semana advertía también la Policía Nacional. En lugar de ampliar datos sobre una actividad extraescolar, un taller, un concierto o un nuevo negocio, el código QR en realidad conduce a quien lo descarga a una página web o plataforma donde le solicitan darse de alta, facilitar sus datos personales y bancarios, y engrosar así la lista de víctimas del denominado QRishing o estafa del Código QR.

“Esta tipología, de la que ya hemos visto algún caso, es más reciente y más profesional, por así decir. No es tan espontánea como otro tipo de modalidades que no persiguen un mercado a gran escala”, explican desde Policía Foral. En Navarra aún no se han detectado como tal casos en el ámbito de la hostelería, pero suele ser otro entorno donde los ciberdelincuentes aprovechan el auge del uso de estos códigos para estafar a las víctimas y robarles sus datos personales o claves bancarias. “Es muy común la existencia de los códigos QR, sobre todo en mesas de bares y restaurantes, en compra venta de objetos de segunda mano y en multitud de servicios usados en el día a día”, indicaba la Policía Nacional.

Los estafadores colocan una pegatina con el falso código QR encima del verdadero, en mesas o barras de bares o restaurantes o en carteles informativos acerca de clases particulares o extraescolares, muchas veces en las inmediaciones de colegios.

La Unidad de Delitos Tecnológicos añade además la complejidad existente a veces para demostrar la estafa en la que ha caído la víctima, que acude a comisaría con varios cargos fraudulentos. “Hay que tener especial precaución porque hay ocasiones en las que estos códigos pueden generar suscripciones que se entienden como legítimas al haber accedido a la página de suscripción de forma voluntaria. Por eso es importante darse de baja de inmediato de esas suscripciones no deseadas o se cargará un importe a fin de mes”.

Cómo detectarlo

1 El primer indicio es comprobar que el código QR no esté pegado encima de otro, lo que puede hacer levantar las sospechas. En caso de duda en un local de hostelería, se recomienda preguntar al personal para que resuelva las dudas existentes.

2 Una vez escaneado el código, hay que verificar que la página a la que ha redirigido al usuario tiene relación con la del sitio al que queremos acceder.

3 Un código QR situado en la mesa de un local de hostelería nunca pedirá al usuario que introduzca datos personales o de pago. En caso de que ocurra, no seguir la corriente y hacérselo saber al responsable del establecimiento.

4 No hay control, cualquier persona puede generar un código QR, advierte la Policía, por lo que este tipo de estafa es común y fácil de llevar a cabo. Nadie controla la legitimidad del contenido de estos códigos.

5 Descargar un antivirus que detecte el fraude y proteja el terminal puede contribuir a advertir a la víctima.

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