Incendio forestal
Vecinos de Mendigorría: "El fuego ha estado cerca"
La rápida intervención de bomberos y agricultores evitó que las llamas alcanzasen el barrio de la Chantrea en Mendigorría, cuyos vecinos vivieron “con preocupación y miedo” el avance de una “nube negra” que obligó a recluirse en casa durante horas


Publicado el 25/08/2023 a las 06:25
Cuando, a eso de las siete y media de la tarde, la creencia de poder estabilizar el incendio comenzó a extenderse entre los equipos de extinción, una sensación de alivio -como aire fresco en un día de bochorno y “tensión”, como lo definió el concejal Iñaki Lerga-, aunó el sentir del millar de habitantes de Mendigorría. Atrás quedaron horas de “preocupación y miedo” por el avance de una cortina de fuego y humo negro que amenazaba con engullir la población. Esther Armijo se encontraba en las piscinas cuando su hijo le advirtió de una humareda levantada a lo lejos. “¡Qué es humo! ¡Qué es fuego!”.
El aviso quedó atrás mientras la mujer y otros bañistas que se habían acercado a las piscinas para encarar el día tórrido, emprendían el camino de regreso a sus domicilios.
“No salgan de sus casas y cierren las persianas”. El repicar de mensajes de whatsaap se multiplicó en los móviles del vecindario con la alerta del Ayuntamiento. “No hay peligro y ante cualquier imprevisto o anuncio” se difundirá “un aviso de manera urgente”. “Envuelto en una nube negra”, a eso de las dos y media o tres de la tarde, si no todo, una parte del pueblo quedó con el cielo encapotado. “De momento no hay ninguna orden de desalojar ni se indican medidas extras a parte de mantener la calma y estar atentos a los avisos”, leyeron los vecinos en el grupo de información municipal. Por el testimonio de varios de ellos, las llamas se propagaron por las proximidades de la ermita de Santiago, a un kilómetro de distancia del núcleo residencial.
A la par de activar el cauce de información local, las autoridades locales contactaron con el Parque de Bomberos de Tafalla, a cuyos mandos preguntaron si consideraban conveniente movilizar a los agricultores con tractores. La respuesta positiva activó la llamada al contigente de labradores, que, como subraya el edil, se pusieron en contacto con compañeros de pueblos cercanos para que participasen en la apertura de un entramado de líneas de cortafuegos.
Ahí, “en la rápida respuesta de bomberos y agricultores”, amén de efectivos aéreos, pudo estar la clave en la contención del fuego. “La rápida actuación ha evitado que las llamas lleguen al pueblo”, aseveró, en una muestra de reconocimiento a la labor emprendida de forma coordinada por profesionales y agricultores. “¡Qué gran trabajo hacen los bomberos! Habría que darles un gran abrazo”, propuso Esther Armijo. “Teníamos el miedo metido en el cuerpo del incendio anterior y ahora nos ha venido esto”, terciaba, a su vez, el concejal Lerga sin olvidar el precedente del año pasado.
A media tarde, el foco de intervención, coordinado desde el campo de fútbol El Pontarrón que mudó su apariencia para acoger el Control de Mando, se centró en las inmediaciones de la zona de la Chantrea. El temor a que las llamas atacasen por ese flanco al pueblo centralizó en ese punto el sistema de densa. “La Chantrea es una zona donde viven personas mayores”, aclaró Iñaki Lerga.
La eficacia en la utilización de los recursos fue absoluta. La Chantrea logró ahuyentar la amenaza de las llamas. Para entonces, rebasadas las siete de la tarde, Protección Civil se había puesto en contacto con el camping El Molino, situado en la carretera de Larraga, en una vertiente opuesta del núcleo urbano, para proporcionar tranquilidad a sus responsables con un mensaje de ausencia de peligro. Mientras, en la calle seguía instalado el bochorno, pero el estado anímico de los vecinos había mejorado. Podía verse el cielo tras una tarde de desaosiego con una nube negra instalada, de mal presagio y peores consecuencias. “El fuego ha estado cerca”, escuchaba el dueño de un bar de su clientela. Cerca sí, pero, por fortuna, no logró franquear el cerco de Mendigorría.
Este jueves, las piscinas de la localidad estarán cerradas al público ya que serán empleadas para nutrir de agua a las labores de extinción o refresco. Por esto, el Ayuntamiento de Puente la Reina ha invitado a los vecinos de Mendigorría a hacer uso de sus instslaciones.


