Denuncian la reducción en Navarra de prestaciones de ortopedia
La Asociación de Ortesistas y Protesistas, ANDOP, dice que la nueva norma del Gobierno foral “excluye” productos de más calidad que el usuario debe pagar íntegramente


Publicado el 01/08/2023 a las 06:00
La Asociación Navarra de Ortesistas y Protesistas (ANDOP) ha denunciado que la nueva normativa aprobada por el Gobierno foral que regula la prestación de prótesis y aparatos ortopédicos (desde sillas de ruedas hasta prótesis externas, entre otras) reduce las prestaciones de ortopedia “hasta límites inaceptables”.
El gasto en prestaciones ortoprotésicas en 2022 para el Servicio Navarro de Salud fue de 3.090.392 euros, lo que supone el 0,22% del presupuesto de Salud.
Según la entidad, la nueva norma “excluye” los productos de mejor calidad, tecnología o materiales que superan el Importe Máximo de Financiación (IMF) fijado para cada producto por el Ministerio.
En concreto, si un usuario necesita un producto que excede el IMF, por ejemplo una silla de ruedas concreta, hasta ahora recibía la cantidad fijada y abonaba el resto pero, desde ahora, debe pagarlo íntegramente de su bolsillo. “Prima la igualdad sobre la equidad, lo que cada usuario necesita. Va a haber pocos productos entre los que elegir así que, con independencia de lo que necesiten, todos van a llevar lo mismo: el mismo andador, el mismo pie protésico, etc.”.
ANDOP destaca que la actualización anual del IMF es responsabilidad del Ministerio de Sanidad pero las comunidades autónomas pueden optar por admitir productos cuyo precio supere estas cantidades, abonando al usuario la diferencia. “En Navarra se ha descartado”.
De hecho, apunta grupos perjudicados, como mujeres intervenidas por cáncer de mama con linfedema, ya que las prendas de compresión se fabrican en Alemania, no hay proveedores alternativos y su precio ha superado ya el IMF fijado.
De cara a los establecimientos de ortopedia, la norma establece el pago directo por parte del Servicio Navarro de Salud, de forma que el usuario no adelanta dinero. En principio, es una ventaja que la asociación apoya.
Sin embargo, para formar parte de este medio de pago la ortopedia debe convertirse en “establecimiento colaborador” y aceptar que los productos que dispense no tengan un precio superior al IMF. Supone que “lo entregado sea de mediana-baja calidad para poder cumplir el requisito del precio” ya que, en caso contrario, si el importe el superior pierde la prestación.
Hay que tener en cuenta que los precios actuales son de 2019 y los anteriores no se modificaron en 21 años. “A día de hoy es imposible mantener los precios a valores de 2019”, destaca la entidad.
ALGUNOS CAMBIOS
1 Exclusión. La nueva normativa foral excluye productos ortoprotésicos de mejor calidad, tecnología o materiales que superan los Importes Máximos de Financiación (IMF), fijados por el Ministerio para cada tipo de producto que consta en el catálogo de ortoprótesis externas (sillas de ruedas, etc.). Las comunidades pueden optar por admitir productos de precio superior y el usuario abona la diferencia, como hasta ahora, pero en Navarra se ha descartado. Y si quiere un producto de más precio por una necesidad concreta tiene que pagarlo íntegramente.
2 Limitación. El decreto limita los médicos especialistas que pueden prescribir productos de ortopedia, lo que resta agilidad en el proceso.
3 Especiales. La norma foral declara 372 tipos de productos como de especial prescripción; es decir requieren autorización previa a su dispensación. En la normativa estatal son sólo 26.
4 Restricciones. Se establecen criterios restrictivos para la prescripción de tipos de productos ortoprotésicos, inexistentes en la normativa anterior, según ANDOP. Por ejemplo, se exige la presencialidad en consulta en mayores que necesitan sillas basculantes, por lo que deben acudir al neurólogo aunque sea en ambulancia. Y empeora el acceso a productos preventivos: los cojines antiescaras solo se pueden prescribir si el usuario ya tiene llagas.
5 Incompatibilidad. Fija incompatibilidades entre productos. Y, según ANDOP, hay usuarios que necesitan para su vida diaria productos declarados incompatibles y ahora los tienen que afrontar a sus expensas.
Dudas sobre la nueva normativa foral
La Asociación Navarra de Ortesistas y Protesistas, ANDOP, considera que la nueva norma del Gobierno foral solo se entiende “si el objetivo real que se persigue es la disminución de la prestación en ortopedia”. “Está en su mano que el usuario pueda, al menos, percibir el Importe Máximo de Financiación”, tal y como sucedía hasta ahora. Y se queja de que no hayan contado con el sector ni con los usuarios para hacer esta norma.
¿A qué colectivos afectan los cambios?
A personas vulnerables. En el caso de mayores, se limita el acceso ya que se restringe lo que puede prescribir el médico de cabecera. Hoy por una silla de ruedas se reintegra menos al usuario que en 1998. También ha empeorado el acceso a productos para prevención, por ejemplo cojines antiescaras que sólo pueden ser prescritos cuando el usuario ya está llagado.
En cuanto a personas afectadas por una discapacidad con necesidades crónicas, el decreto obliga a las ortopedias a facturar los productos sin superar los IMF (índices máximos de financiación) que son fijos en el tiempo. No existe un precio público que sirva para controlar los precios de compra. Por eso, hoy ya hay muchos productos que no se pueden suministrar a esos importes y los usuarios deberán abonarlos en su totalidad.
¿Si un usuario necesita un producto que no está en el catálogo debe pagarlo íntegramente?
Los productos que no están en el catálogo de prestaciones ortoprotésicas nunca han sido financiados pero antes el usuario podía mejorar el producto de catálogo prescrito según sus necesidades. Ahora no podrá hacerlo pues se le excluirá por completo de la financiación pública.
¿Y puede dejar fuera de subvenciones a algunos usuarios?
Deja fuera a todos los usuarios que necesiten un producto cuyo importe esté por encima del IMF. Por ejemplo, en mujeres intervenidas por cáncer de mama con linfedema (hinchazón de brazo), este problema implica el uso de unas prendas de compresión que se fabrican en Alemania, no hay proveedores alternativos y su precio ha subido y supera el IMF.
Otro ejemplo son los andadores y sillas de ruedas. Se fabrican en aluminio y acero, materias primas cuyo coste se ha visto incrementado. Ahora es difícil encontrar productos por debajo del IMF. “Muchas veces el precio de coste para la ortopedia ya es superior al IMF”, indica.
Además, jóvenes con amputaciones de miembro inferior pueden necesitar un tipo de pie o rodilla para una mayor actividad, que les permitan llevar un tipo de vida acorde a su edad. “Al ser más caros se quedan fuera de IMF”.
La norma limita los médicos que pueden prescribir ¿Dificulta el acceso?
Se ha restringido lo que puede prescribir el médico de familia. Ha pasado a otros médicos especialistas con mayores listas de espera, indica la entidad. Según ANDOP, se ha fijado un listado de incompatibilidades entre productos que un usuario puede necesitar y se exige un visado previo de Prestaciones a muchos más productos que antes. Según ANDOP, son decisiones del Gobierno foral ya que el Ministerio de Sanidad se remite a las competencias de las comunidades, sin establecer limitaciones. “¿El motivo? El ahorro. Si dificultas el acceso a la prestación el usuario no la pide”, afirma.
¿La norma incluye más criterios para la prescripción?
Se han establecido criterios e indicaciones clínicas “con ánimo restrictivo”. Por ejemplo, según ANDOP, no se favorecen interconsultas entre médicos de cabecera y especialistas, lo que reduce agilidad. Y se exige presencialidad. Supone un problema, por ejemplo, en caso de mayores que viven en residencias. Si una persona necesita una silla basculante (clave para que la persona que no puede controlar su postura pueda deglutir, respirar mejor y se le pueda hacer cambios posturales para evitar escaras) hay que llevarla en ambulancia a valoración neurológica.
Hay cambios en el pago ¿El usuario no adelanta el dinero?
Se incorpora el pago directo por parte del Servicio Navarro de Salud a la ortopedia. El usuario no tiene que adelantar la parte que tiene subvencionada. Según ANDOP es una gran ventaja. Hasta ahora, tras la prescripción médica, el usuario acudía al establecimiento y abonaba el importe para solicitar, después, el reintegro de la financiación correspondiente. El decreto establece que esta forma de pago se de en ortopedias inscritas en el nuevo registro de establecimientos colaboradores.
¿Qué supone ser establecimiento colaborador?
Según ANDOP, supone “aceptar que los productos ortoprotésicos dispensados tengan un precio nunca superior al IMF”. Si el Ministerio de Sanidad no actualiza esos importes “será imposible entregar productos debido a las subidas constantes de costes”. Supone que se entreguen productos “de mediana-baja calidad para poder cumplir el requisito del precio”. “Un establecimiento colaborador siempre será “obsoleto” ya que no podrá acceder a las innovaciones porque implican un coste más elevado.
¿Es obligatorio ser colaborador?
Es voluntario. Sin embargo, según ANDOP, se “fuerza” a los establecimientos ya que el que no lo haga no figurará en el listado que entregan al usuario para adquirir su producto ni tendrá acceso al sistema informático que están desarrollando, tipo receta electrónica, para facilitar la dispensación.