Expedición 'Elikia'
Estudiantes y profesores de la Universidad de Navarra luchan contra el cáncer de útero en Congo
Han diagnosticado el cáncer de cuello de útero (cérvix) entre 540 mujeres congoleñas. Se trata de la enfermedad oncológica que provoca más muerte entre las féminas del país africano


Publicado el 20/07/2023 a las 06:00
Más de veinte mujeres congoleñas han escapado de una muerte segura. Un diagnóstico precoz y una operación a tiempo han impedido que el cáncer de cuello de útero que habían desarrollado desapareciera y puedan continuar con su vida, su trabajo y sus hijos. En definitiva, que sigan siendo el motor de su familia. Los artífices de este giro radical en su vida han sido los miembros de la expedición ‘Elikia’ (que significa ‘esperanza’ en lingala, una de las lenguas del país). Un grupo integrado por sanitarios y estudiantes de la Universidad de Navarra y del Hospital Monkole, en Kinshasa, la capital del país centroafricano. El director del servicio de Ginecología de la Clínica Universidad de Navarra, Luis Chiva; y su homóloga en el hospital congoleño, Céline Tendobi, han liderado esta expedición de catorce personas (ocho estudiantes, dos ginecólogos, tres enfermeras y un microbiólogo) que durante las dos primeras semanas de julio ha diagnosticado este tipo de tumor entre 540 mujeres congoleñas. Se trata de la enfermedad oncológica que más muertes provoca en el país, provocada en el 95% de los casos por el virus del papiloma humano (VPH), para el que allí no existen vacunas, a diferencia de España.
TEST DE DETECCIÓN
Hasta el año pasado, recuerda Luis Chiva, los miembros de la expedición utilizaban una forma “sencilla y barata” para detectar de manera precoz las lesiones precancerosas: con ácido acético (vinagre) y ugol (una especie de betadine) impregnados en un aldogón. Este año, sin embargo, han utilizado 2.000 test para detectar el VPH, dispositivos que han podido comprar gracias a los fondos recaudados por la Asociación Amigos de Monkole (74.000 euros). “Hemos comprobado que la efectividad de los test caros y baratos es muy similar. Igual que si la muestra la toma la propia paciente o se hace en la consulta”, recalca.
Su objetivo es seguir haciendo pruebas (llegar a las 10.000 mujeres este año) e ir ampliando el número poco a poco hasta alcanzar las 30.000, insiste. “Nuestro objetivo no es solo que nos sigan pagando los test sino que el Gobierno del Congo se conciencie sobre este problema y lo asuma como propio en el futuro”. La idea del proyecto surgió de la ginecóloga del Hospital Monkole, Céline Tendobi, que defendió este año su tesis doctoral en la Universidad de Navarra (dirigida por Luis Chiva) sobre esta iniciativa y el cáncer de cérvix. “Siempre quise frenar las muertes por esta enfermedad. La muerte de una mujer en África es algo tremendo. Porque son el motor de la familia”, confesaba el pasado febrero en Pamplona, cuando obtuvo el título de doctora. Entre las 540 mujeres a las que se ha cribado en estas dos últimas semanas, se han detectado 21 casos de cáncer ya en estado avanzado. “Cuando ofrece síntomas (sobre todo, sangrados) es porque la enfermedad ya ha avanzado”.
UN PROYECTO DE ESPERANZA
Por primera vez desde que comenzó el proyecto ‘Elikia’ en 2017, se ha trabajado con un microbiólogo de la CUN, Gabriel Reina. Él ha sido el encargado de analizar en el laboratorio las muestras para detectar las positivas en VPH y tratarlas.
Una de las estudiantes que ha participado en el proyecto, Leyre Rodríguez, que ha terminado 5º de Medicina, explica que con esta iniciativa se persigue implantar un método sostenible para la mujer congoleña. Y Chiva recalca que se deberían ahora mejorar los tratamientos con radioterapia contra el cáncer. “En Monkole soy hay un aparato y es insuficiente”. Pero no pierde la esperanza y sueña. “Ojalá que Amancio Ortega nos regale uno”.
Con el nombre de ‘Elikia’ (esperanza en lingala, una de las lenguas de la República Democrática del Congo), se ha impulsado un proyecto solidario para detectar de manera precoz el cáncer de cérvix (cuello de útero) entre las mujeres de este país. El director de Ginecología de la Clínica Universidad de Navarra, Luis Chiva; y su homóloga en el Hospital Monkole de Kinshasa, la capital, Céline Tendobi, pusieron en marcha en 2017, junto con estudiantes de Medicina del campus navarro, esta iniciativa.
¿El objetivo? Detectar de manera sencilla y barata las lesiones precancerosas antes de que sea demasiado tarde y se desarrolle un tumor. Hasta el año pasado se hacía con ácido acético (vinagre) y ugol (una especia de betadine). En esta ocasión, se han utilizado test de detección del VPH.